Escribir el poema como un buey rotura el campo Sin que tropiece en el metro el pensamiento Sin que nada sea reducido o exiliado Sin que nada separe al hombre de lo vivido. Sofia de Melo Breyner
Parménides, el padre de la filosofía, nos orienta a través de su poema Sobre la Naturaleza en el camino del saber sobre la tierra, el que conduce al Ser de las cosas Sugiere seguir esta senda, porque aquella que conduce al No Ser no se aviene con la palabra ni con el discurso racional. En este sentido nos advierte Parménides que Ser es Pensar y que el No Ser no es susceptible de especulación porque no puede ser gestionado, de acuerdo con el principio de no contradicción por el que se rige el pensamiento

Estoy tratando de reintegrar lo divino que hay en mi a lo divino que hay en el universo, decía Plotino
Podemos convenir que en el poema de Parménides asistimos a una divergencia entre los dos logos
La filosofía tiene una verdad la unidad, adquirida a través del esfuerzo del pensamiento, es dueña de la ética porque crea el límite,
por el contrario la unidad y la gracia que el poeta halla como fuente milagrosa son regaladas, el poeta no tiene ni método ni ética porque hay algo en el hombre que no es razón, ni ser, ni verdad es comprensible pues que Platón rechazase este recorrido por la incertidumbre poco recomendable para la vida de la ciudad pero sin embargo sólo el poeta como sostiene Antonio Machado auxilia al ser humano ante la imperiosa necesidad de
Superar la nada, la oscura pizarra del no ser, para revelarnos la esencial y rica heterogeneidad del ser, lo cual sólo se puede hacer sobre la base de la lógica poética, que se ha de fundamentar, a su vez, en el lenguaje poético
Fragmento del poema filosófico de Parménides
Fragmento del poema de Parménides en el que se expone la vía de la verdad según la versión de Agustín García Calvo
7 Y mención ya sola de vía
60 queda la de que es. Mas por ella hay puestas señales
Muchas: que, al ser no nacido, es ello imperecedero,
todo en entero igual y sin muda, y bien acabado;
nunca ni fue ni será pues ahora es todo a la una,
uno en sí mismo y continuo. Pues ¿qué nacimiento buscarle?:
65 ¿cómo crecido y de qué?: ni de nada que no sea nada
concebir te dejo o decir (que ni concebible o decible
es que no sea; y ¿qué falta además lo habría lanzado
antes mejor que después del no ser nada a criarse?;
así que lo que es ha de serlo de todo en todo o no serlo)
70 ni a bien de lo que era una vez habrá fuerza de fe que permita
que nazca algo más que ello mismo. Por tanto, nunca ni hacerse
ni perecer lo ha dejado Justicia aflojando sus hierros,
mas lo retiene. Y el juicio sobre ello está en lo siguiente:
o es o no es. Y juzgado, como es forzoso, ya queda
75 que una hay que dejar, la sin nombre ni idea (que esa ni vía
es de verdad), y la otra, como es, que así es verdadera.
Y ¿Cómo va luego, en siendo, a morir?, ni ¿Cómo a criarse?:
si se hizo lo que es, no lo es, y si un día va a serlo, tampoco.
Conque el nacer queda así y el incierto morir anulado.
80 Ni es divisible tampoco, pues que es igual todo entero,
ni mas por acá (lo que le impidiera ser uno consigo)
ni por acá algo peor, sino que es de su ser todo lleno;
así que es todo continuo: que, siendo, a lo que es sigue junto.
Mas luego, quieto y sin muda, en linde de recias prisiones
85 está, sin comienzo, sin cese; que ya el deshacerse y hacerse
lejos se fue a perder y lo echó la fe verdadera.
Y, siendo lo mismo, en lo mismo quedando, yace en sí mismo;
conque firme allí mismo se está: que necesidad poderosa
en las prisiones del cerco lo tiene que todo lo abarca
90 que es que no es de ley que lo que es no sea completo:
pues nada le falta; y si no, tendría falta de todo.
Y el idearlo es igual que aquello de que ello es idea:
pues, sin lo que es lo que es, en lo que está titulado,
no encuentras el concebirlo: que cosa no es ni ha de serlo
95 más que eso es que lo que es, toda vez que su sino lo ha atado
a ser total y quieto. Así que será todo nombres
cuanto han convenido mortales, verdad creídos que era,
lo de que nace y perece, aquello de serlo y no serlo,
lo de cambiar de lugar y mudar las espléndidas tintas.
100 Mas, como hay un último linde, es cabal y acabado
por doquier, semejante a la masa de bienredonda pelota,
del centro en todo sentido igualado: pues ello ni debe
ser mayor por acá o por acá menor para nada:
que ni nada habrá que, sin ser, pararlo pueda en llegarse
105 a lo mismo, ni siendo lo habrá, para hacer que fuera de aquende
más de lo que es o allende menor: que es todo sin mengua:
pues, igual por doquier a sí mismo, lo mismo en su límite reina.
Aquí te me paro ya en la razón de fiar y la idea
en torno a verdad.
(Según la versión de A. García Calvo en "Lecturas presocráticas", ed. Lucina, Madrid, 1981)
La poesía ama la verdad mas no la verdad excluyente no la verdad imperativa y disyuntiva, el todo del poeta es bien diferente no es el todo como horizonte ni como principio ... es un todo a posteriori que sólo lo será cuando cada cosa llegue a su plenitud

¿Quién era Parménides?un poeta-sacerdote al que se le atribuye la paternidad de la filosofía occidental, la creación de la lógica y de la metafísica
Parménides de Elea (530 a.C. a 515 a.C. – 470 a.C.) fue el autor de un poema tan paradigmático y misterioso que mismo parece creado bajo la inspiración divina , los restos de ese críptico y enigmático texto todavía hoy son objeto de interpretaciones variadas y de grandes disquisiciones, compuesto por los versos más enigmáticos y poderosos jamás escritos
Y hemos de convenir que Parménides como ya advirtió Platón en el diálogo El Sofista, abrió la puerta al No Ser el cual por el simple hecho de ser nombrado ya existe de alguna manera como entidad del pensamiento
Habria que remitirnos también también al poeta Esquilo quien manifiesta la necesidad trágica de conocer padeciendo, a Empédocles quien en repetidas ocasiones recomienda repartir bien el Logos por esas entrañas a Heráclito quien sostiene que no se puede comprar el corazón, pues lo que el corazón quiere se paga con la vida a Plotino quien busca integrar lo divino que habita el hombre con lo divino que se expande por el universo a Ángelus Silesius quien propone escalar el corazón como si fuera una montaña y a Nietzsche, quien invoca con pasión todas las Auroras que todavía hay por nacer... efectivamente, nada de lo real y real es todo lo que integra la vida humana, lo visible y lo invisible puede ser humillado por eso es capaz de captar la fuerza que transmite la idea no pensable del No Ser
Cierto es que no podemos olvidar que también el propio Platón hizo excelentes concesiones a la poesía, en el diálogo Lisis (214a) afirma que los poetas son los padres de nuestro saber Concretamente en otro diálogo, el Fedón, nos habla de una verdad que va más allá de la filosofía y que sólo puede ser revelada por la belleza poética, derivada de la locura de las musas (245b) y materializada por los maniáticos (245c), aquellos que hacen bellas obras, reconociendo que tal manía nos es dada por los dioses para mayor fortuna (245c) y es esta gracia la que nos provee de una ciencia que no es la de la génesis sino la ciencia del ser (247d) Pero también es cierto que esa verdad está vinculada tanto a la palabra como a los silencios que genera y eso no es apto para el gobierno de la poliP
Podemos comprobar que el poema de Parménides pensamiento, religiosidad, cosmología y poesía se enlazan, se dan la mano, conviven como formas diversas de la palabra no separadas.
Pero, Parménides no nos deja abierta una batalla, tal como hizo Platón en la República, entre Filosofía y Poesía, el cual también fue víctima de sus contradicciones Después de reconocer la verdad de los poetas, el autor de los diálogos termina decidiéndose por la filosofía, garante de la vida en comunidad y portadora de otra verdad Lo paradójico de esta historia es que quien había aprendido el valor de las palabras a través de la poesía y el lenguaje oracular, mediante el cual nada puede ser demostrado, sino tan sólo evocado y sugerido, optó por el pensamiento único para el gobierno de la ciudad
Sin embargo Parménides vinculó la heterogeneidad racional a través de un poema. Ello no le impidió tratar sobre la unidad y los límites del Ser
La filosofía defiende la unidad del Ser oculto un Ser que no se hace presencia tan siquiera con su ausencia porque desde Platón el filósofo se impone un objetivo salvarse de las apariencias, volverlas coherentes de acuerdo con la estructura de su pensamiento, porque quien tiene la unidad lo tiene todo y es así como surge la ciencia con sus dogmas incontestables hasta que la falibilidad desmonta verdades sin ningún pudor.
Con esa obsesión se rompen las cadenas que enlazan al hombre con la phýsis, donde en verdad se hace manifiesto el espíritu
El filósofo quiere ser uno porque lo quiere todo y el poeta no quiere propiamente todo, quiere sólo cada una de las cosas, sin restricción ni abstracción alguna
J GoIz
29 dic 2017
Parménides, María Zambrano.
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