El amor está en lo que tendemos, puentes, palabras...En cuanto recogemos y sembramos... Y en las ruinas de lo que abatimos..., no es necesario que busques, mira únicamente observa allá donde el ayer se convierte en mañana antes de que se cumpla
Vista de Guadarrama desde el Plantío de los Infantes, de Aureliano Beruete, 1910
Cuando la tarde baja enciende sobre el aire una leve luz caída entre las hojas, Nadie sabe nada, Nadie sabe ni siquiera cómo ni por qué se deshacen arrastradas por el viento lentamente la luz y las palabras
Paisaje de El Pardo al disiparse la niebla, de Antonio Muñoz Degrain, 1866, Madrid, Museo del Prado.
El Campo
Al borde del campo, que en verde llama
igual que un esmalte de artesa llena de brasas
se reflejan por la tarde los colores del paisaje.
Se despliega ante mí, el ayer se vuelve mio
y galopa hacia mí en torrentes de un verde profundo
y todo silencio se convierte en ese ser,
si hubo un tiempo en que confiamos en la fe,
si hubo un tiempo así, azaroso agotarse
Oh, el ayer que desciende al atardecer
Como presagio de lo siempre existente.
Se suturan los mundos descansando en el amor,
igual que el campo verde se une al campo verde
pero descartando desde la oscuridad los inspirados
sonidos del silencio, en los que ya nada miente.
Subsumido el silencio, se despliega el campo,
y dado que tú estás, él es imprevisible
j GoIz
7 enero 2018
los sonidos del silencio simon y garfunkel
j GoIz
F C J A Valente,
j GoIz
F C J A Valente,
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