eres la vieja Raposa avarienta,
que tienes parada la Historia de Occidente hace más de tres siglos,
y encadenado a Don Quijote.
Cuando acabe tu vida
y vengas ante la Historia grande
donde te espero yo,
¿qué vas a decir?
<... >...
Fue una terrible profecía del impresionante profeta bíblico en que muchas veces era capaz de convertirse Unos pocos años después, las mismas bombas alemanas que cayeron sobre Madrid y Barcelona, caían sobre Londres. Ahora, la "gran prensa mundial", que se había hecho eco de los argumentos fascistas del Vaticano contra España, instaba a orar por el martirio de los británicos. El egoísmo de las mayores sociedades capitalistas no les permitió ver que la guerra española era apenas un preámbulo de la gran guerra universal que se iniciaría justo al terminar ella.
León Felipe no fue capaz de ocultar el desastre en que la Guerra Civil sumió a su país. Son impresionantes sus poemas sobre los horrores del conflicto, que casi parecen testimonios de periodista:
He visto a un niño con la cabeza rota y doblada sobre un velocípedo, en una plaza
solitaria, cuando todos habían huido a los refugios.
El 18 de noviembre, sólo en un sótano de cadáveres, conté trescientos niños
/ muertos
Su voz no tiene otra alternativa que tornarse desesperado cuando contempla el horror en que se ha sumido su país:
"El hacha”
Elegía española
¡Oh, este dolor,
este dolor de no tener ya lágrimas;
este dolor
de no tener ya llanto
para regar el polvo!
¡Oh, este llanto de España,
que ya no es más que arruga y sequedad…
mueca,
enjuta congoja de la tierra,
bajo un cielo sin lluvias,
hipo de cigueñal
sobre un pozo vacío,
mecanismo, sin lágrimas, del llanto!
¡Oh, esta mueca española,
esta mueca dramática y grotesca!
Llanto seco del polvo
y por el polvo;
por el polvo de todas las cosas acabadas de España,
por el polvo de los muertos
y de todas las ruinas de España,
por el polvo de una casta
perdida ya en la Historia para siempre!
(…)
¿Por qué habéis dicho todos
que en España hay dos bandos,
si aquí no hay más que polvo?
En España no hay bandos,
en esta tierra no hay bandos,
en esta tierra maldita no hay bandos.
No hay nada más que un hacha amarilla
que ha afilado el rencor.
Un hacha que cae siempre
siempre,
siempre,
implacable y sin descanso
sobre cualquier humilde ligazón:
sobre dos plegarias que se funden,
sobre dos herramientas que se enlazan,
sobre dos manos que se estrechan.
<...>
Sin embargo, el español no habla alto... El español habla desde el nivel exacto del Hombre, y el que piense que habla demasiado alto es porque escucha desde el fondo de un pozo.
El poeta marchó a ese exilio que ya sería para el resto de una vida que iba a ser larga y que por entonces apenas rebasaba la cincuentena. Se fue, sabiendo que el nuevo amo de España había perdido lo mejor del espíritu de la nación. Con él habla en estos pocos versos inmortales, a los que dio el título de "Reparto":
Tuya es la hacienda,
la casa,
el caballo
y la pistola.
Mía es la voz antigua de la tierra..
Tú te quedas con todo
y me dejas desnudo y errante por el mundo,
mas yo te dejo mudo. iMudo!
¿ y cómo vas a recoger el trigo
y alimentar el fuego
si yo me llevo la canción?
La canción que se llevaba seguiría abordando los más tremendos problemas del hombre, que son a la vez los más elementales:
Me voy.
Os dejo mi silla y me voy.
No hay bastantes zapatos para todos
y me vaya los surcos.
Me encontraréis mañana en la avena
y en la rumia del buey
Dando vuelta a la ronda...
El "español del éxodo y el llanto" que siguió siendo el poeta en México, asumió ahora un repunte de humor irónico, bajo el que claro que late el dolor que nunca deja de acompañar a León Felipe:
Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos.
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos...
En México, con el paso de los años, el dolor por la pérdida de España parece ceder, y el verso de León Felipe busca y encuentra otras dimensiones.
La editorial Losada, de Buenos Aires, publica su Antoloqía rota, en 1957, mientras sus Obras completas aparecen en México en 1963. En México había publicado El ciervo, donde el verso parece caminar hacia un derrotero existencial, donde las acciones del hombre parecen predeterminadas, como ordenadas por unas circunstancias de las que él no es dueño. Tres días después de haber sepultado a Berta, a quien llama "mi amiga y compañera en todos los destierros", se estrena la pieza El iuqlarón y el poeta escribe este impactante texto que titula "Otro baile":
Vamos muy serios y muy tristes llorando en la funeraria procesión
y de pronto saltamos de la fila y nos ponemos a bailar
delante del arcón de los muertos.
Es una vieja manera de golpear la tierra,
no es falta de respeto.
Es una vieja manera de golpear la sombra, Señor Arcipreste,
Zapateo epiléptico en la roca dura del mundo...
Los cubanos no olvidan la hermosa carta que Ernesto Che Guevara dirigiera al autor de El ciervo, confesándole que era ese uno de los pocos libros que tenía en la cabecera de su cama. El Che había conocido al poeta en sus años mexicanos. En la carta, le cuenta que lo había citado para contradecir el pesimismo del poeta y proponer su imagen del que llamaba "el hombre muevo".
El "poeta en obras" que fue el Che, le dice a León Felipe que entonces afloró algo "del poeta frustrado que llevo dentro" y "lo elegí a usted para polemizar en la distancia". E inmediatamente precisa: "Es mi homenaje". El poeta español le devolvió el homenaje con un poema que tituló "El gran relincho". Rechaza que lo comparen con Don Quijote y escoge, prefiere' el papel de Rocinante:
A Rocinante le gusta mucho relinchar
y a mi también me gusta mucho relinchar.
Tenéis que aprender, americanos,
Venid. Vamos a relinchar ahora,
Ahora mismo todos juntos,
desde el Capitolio de Washington…
fuerte, fuerte, FUERTE...
hasta que el relincha llegue a Vietnam
y lo oigan todos los vietnamitas,
y a Cuba también
y lo oigan todos los cubanos,
como el cornetín de la gran victoria universal,
hasta que lo oigan los hombres todos de la tierra
como el cese definitivo de todas las hostilidades del planeta.
Ese es el último aliento de este hombre fiel a quien los años no hicieron sino adensarle la dignidad y el hondo vínculo con las mejores causas del mundo. Es una de las voces que mejor representa el espíritu del pueblo español que eligió la causa de la República.
…
Español del éxodo y del llanto,
¿de qué te tienen que perdonar?
¿y quien te tiene que perdonar?…”
LF
“Allí no hay nadie ya”
¡España, España!
Todos pensaban
–el hombre, la Historia y la fábula–,
todos pensaban
que ibas a terminar en una llama…
y has terminado en una charca.
Al borde de las aguas
cenagosas…una espada
y lejos… el éxodo,
un pueblo hambriento y perseguido
que escapa.
Español del éxodo de ayer
y español del éxodo de hoy…
Allí no queda nada.
Haz un hoyo en la puerta de tu exilio,
planta un árbol,
riégalo con tus lágrimas
y aguarda.
Allí no hay nadie ya…
quédate aquí y aguarda.
–Y esos hombres que danzan por las tumbas, arrastrando
espadones y rosarios
¿que quieren?
–No hay nadie ya;
quédate aquí y aguarda
–¿Has oído?
Dicen «Arriba España»
–No hay nadie…
son fantasmas.
Los muertos no salen del sepulcro…
quédate aquí y aguarda
¿Adónde quieres ir?
Sopla en toda la Tierra
el mismo viento que se llevó tu casa.
¡Adónde quieres ir?
¿A buscar venganza?
Si el crimen fue de todos,
si la tragedia viene de lejos… de muy lejos,
como en la Orestiada.
Ha entrado el viento y todo lo ha derribado.
¿Quién abrió la ventana?
Nadie… ¡el viento!
Quédate aquí y aguarda.
¿Adónde quieres ir?
¿Otra vez a conquistar tu patria?
Cuando amaine este viento:
¿Quién va a encontrar entre las ruinas
los antiguos mojones y las patrias?
Mozo: en cualquier parte
puedes hoy darle ocupación
a tu vigilia y a tu espada.
León Felipe
“…He venido a mirarme la cara en todas las lágrimas del mundo.
Y también a poner una gota de azogue, de llanto,
una gota siquiera de mi llanto…”
LF
“El llanto es nuestro”
Españoles:
el llanto es nuestro
y la tragedia también,
como el agua y el trueno de las nubes.
Se ha muerto un pueblo
pero no se ha muerto el hombre.
Porque aún existe el llanto,
el hombre está aquí en pie,
en pie con su congoja al hombro,
con su congoja antigua, original y eterna,
con su tesoro infinito
para comprar el misterio del mundo,
el silencio de los dioses
y el reino de la luz.
Toda la luz de la tierra
la verá un día el hombre
por la ventana de una lágrima…
Españoles,
españoles del éxodo y del llanto:
levantad la cabeza
y no me miréis con ceño
porque yo no soy el que canta la destrucción
sino la esperanza.
“Vencidos”
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar,
va cargado de amargura,
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar.
Va cargado de amargura,
que allá «quedó su ventura»
en la playa de Barcino, frente al mar.
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Va cargado de amargura,
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.
¡Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura,
en horas de desaliento así te miro pasar!
¡Y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado, hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar!
Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo,
y llévame a ser contigo
pastor.
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar…
“Español”
Español del éxodo de ayer
y español del éxodo de hoy:
te salvarás como hombre,
pero no como español.
No tienes patria ni tribu. Si puedes,
hunde tus raíces y tus sueños
en la lluvia ecuménica del sol.
Y yérguete… ¡Yérguete!
Que tal vez el hombre de este tiempo…
es el hombre movible de la luz,
del éxodo y del viento.
“Españolito”
Querido y viejo amigo Gamoneda: Yo sé si
estos versos son buenos para honrarle a usted.
Acéptelos así y déjeme firmarlos cariñosamente
para que no falte mi nombre en la lista de los que
le quieren.
León Felipe
escritor
“ESPAÑOLITO” …
ya sé lo que tú quieres:
Quieres
que te dejen en paz,
que se callen los presos,
los locos y los muertos.
Quieres
que le devuelvan la sotana al cura,
que tapien otra vez el cementerio
y que pongan de nuevo las campanas
en la torre partida de tu pueblo..
“El dolor”
No he venido a cantar
No he venido a cantar, podéis llevaros la guitarra.
No he venido tampoco, ni estoy aquí arreglando mi expediente
para que me canonicen cuando muera.
He venido a mirarme la cara en las lágrimas que caminan hacia el mar,
por el río
y por la nube…
y en las lágrimas que se esconden
en el pozo,
en la noche
y en la sangre…
Un signo… ¡Quiero un signo!
I
“No me contéis más cuentos”
Ya se han contado todos.
Todos se han dicho y se han escrito.
Y todos se han ovillado y archivado...
“Regreso”
Todo ha sido igual: el comienzo y el fin…
Todo ha sido una agonía.
No he hecho más que caminar como un moribundo.
Salí de noche y vuelvo de noche…
comencé llorando y regreso llorando,
¡Comenzar… regresar, comenzar, regresar ─comenzar,
─regresar─!
¿Y a dónde se regresa, Señor Arcipreste?
¿Otra vez a la cueva?
¿Otra vez al alvéolo primigenio?
¿Otra vez a la matriz oscura del eterno silencio?
¿Otra vez a la Nada?
¿Uno sale de la Nada para dar vueltas en la noche
empujada por el Viento
y volver a la Nada?
“Noche cerrada”
Ya no puedo ir más allá.
Tropiezo de pronto en una piedra dura y negra
y no puedo ir más allá.
Tengo que recular…
y camino hacia atrás…
camino,
como un ciego camino…
y tropiezo de nuevo
en algo duro otra vez,
otra piedra negra que no me deja pasar...
Felipe Camino Galicia de la Rosa nació el 11 de abril, de 1884, en Tábara, Zamora.
Poeta de la Generación del 27′, escribió además algunas obras de teatro y es conocido a nivel mundial por haber sido traductor de la obra de Walt Withman.
Tras permanecer varios años residiendo y trabajando en México y Estados Unidos, volvió a España poco antes de iniciarse la guerra civil, en la que vivió como militante republicano hasta 1938.
Ese mismo año en que se exilió definitivamente a México, pasando a ser agregado cultural de la embajada de la República española en el exilio, única reconocida entonces por el Gobierno de Cárdenas.
De su estancia en el país hispano, diría. “Llegué a México (por primera vez) montado en la cola de la revolución, corría el año de 1923.
Después, aquí he vivido por muchos años: Aquí he gritado, he sufrido, he protestado, he blasfemado, me he llenado de asombro..”
Son muchos lo que creen que León Felipe debe ser reivindicado como un poeta mayor, superando las dificultades que en vida le acarrearon su independencia de todas las corrientes literarias de su tiempo y su condición de exiliado.
Murió en Ciudad de México, el 18 de septiembre de 1968.