sábado, 30 de noviembre de 2019

Habitar del lenguaje

Estas líneas las escribió el filósofo Martin Heidegger poco después de conocer a una alumna muy especial, Hannah Arendt, de la que se enamoró intensamente, 
"Nuestro único amar, 
tierno y siempre sin fundamento, 
hallazgo que se regala por anticipado a todo buscar." 
Y estás Bellas palabras -e interrogante- de Hannah Arendt en carta a Heidegger, "Querido Martin. El pensamiento no puede pasar sin la experiencia; necesita el jardín y las rosas, pero percibe en ellos algo distinto. Qué extraño que debamos ver para percibir lo que no podemos ver".
Una muchacha y un muchacho
junto al arroyo y en el bosque.
Primero están juntos de jóvenes,
luego están juntos de ancianos.
Afuera quedan los años
y eso que llaman la vida.
Dentro mora el estar juntos
sin conocer los años ni la vida.
HA
Los poemas que escribió Hannah Arendt, y que al igual que su obra filosófica y teórica surgieron de tiempos sombríos, más allá de la cuestión de su originalidad y autenticidad, tratan de trascender la ‘cárcel de la mera conciencia’ y de abrir un espacio para el diálogo (consigo misma).”
una idea central en su obra-, que termina con estos tres versos:
dejadme que os estreche la mano, días etéreos. 
No me perderéis. Como señal os dejo aquí 
esta hoja y la llama.
Cada vez que uno abre su diario de Hannah Arendt acabas enamorado, esto escribía en el invierno de 1951, "las pasiones degeneran en sentimientos. Primero, porque no aguantamos el puro estar poseídos por la pasión, y después, porque estamos desesperados por alcanzar un final", "Hannah Arendt en su diario, mayo de 1953: "El amor es el poder de la vida; pertenecemos a lo vivo porque estamos sometidos a este poder. Quien no lo ha sufrido, no vive, no pertenece a lo vivo. La palabra de los amantes está cerca de la poesía, es el más puro hablar humano"

Cuando Heidegger se decepcionó del nacionalsocialismo se dedicó a la poesía. Antes buscaba lo alemán en la política. A partir de entonces lo hace en lo poético, que considerará más auténtico», en la poesía de Heidegger está presente el romanticismo, algo que procede de su primera obra importante, "Ser y tiempo". Él consideró dque el mundo se abre por las afecciones, la comprensión y el habla. Los hombres no tenemos una verdad desnuda. Se abre con el estado de ánimo».RGabas
Juego del cielo. De «Pensamientos poéticos (1945-1946)»
Cuando las blancas montañas de nubes
surcan el amplio azul,
te queda vedado decir
si el cielo se cubre,
si el cielo se aclara,
si lo uno no cede a lo otro,
si lo otro se condensa en lo uno:
es el juego de donación y sustracción
desde el más desasido dispendio.


Con esas palabras «aquello que nos ocurrió» se refiere Martin Heidegger a la historia de amor que comenzó en el otoño de 1925 con la que entonces era su alumna y llegó a ser una de las figuras más importantes de la filosofía del siglo XX: Hannah Arendt. Pero ocurrieron muchas más cosas en su época que también les ocurrieron a ellos, les separaron, les distanciaron y les volvieron a juntar. La Correspondencia entre Heidegger y Arendt, editada por Herder, da cuenta de todos esos movimientos que son los de su corazón, pero también el de su tiempo
Lo suyo fue un amor muy intelectual, como revela la carta que el filósofo envió a Arendt –una de tantas-, donde se extiende en el tema de la existencia y el ser más que en la expresión concisa de los sentimientos que tiene hacia ella.
Se amaron y nunca estuvieron juntos realmente. Ella se casó dos veces y él una. Sí, se vieron mientras estuvieron casados con otras personas, pero algo faltó para que ambos se lanzaran al vacío para entregarse el uno al otro.
A escondidas, Hannah alguna vez le escribió a Heidegger:
“No me olvides, ni olvides hasta qué punto sé viva y profundamente que nuestro amor se ha convertido en la bendición de mi vida. Es una certeza inquebrantable, incluso hoy, en que yo, que no sabía estar quieta, he encontrado arraigo y pertenencia junto a un hombre que quizás sea de quien menos lo hubieras esperado”.”
Este hombre fue el también alemán Heinrich Blücher, su segundo esposo, a quien Hannah Arendt amó profundamente.
Porque, en efecto, es posible amar profundamente a dos personas al mismo tiempo. Aunque suene descabellado, psicológicamente se puede.
Pocas historias de amor han causado tanta polvareda como la que unió desde 1924 a Martin Heidegger con Hanna Arendt; el primero era militante nazi, y unos de los filósofos sobre los que el nazismo había levantado su particular visión del mundo; la otra, era una joven judía que, no tardando mucho, se convirtió en la conciencia fustigante de aquellos judíos que no habían -según ella- tenido el valor de rebelarse contra el nazismo.

«...sólo tenemos el derecho de existir si somos capaces de que nos importe...»carta de Heidegger a H Arent
El amor pudo demasiadas cosas. Cuando se fue, cuando se difuminó, la realidad apareció. En cualquier caso, esta correspondencia es impagable

romance apasionado entre Arendt y el filósofo Heidegger fragmento 
https://youtu.be/jrKldEZFmWI



Tiempo y memoria 






"No vivimos en calma, nunca hay paz, la vida toda es un combate incesante. Por eso nos convienen el tal vez, el acaso, el quizá, el sin embargo y el no obstante". José Emilio Pacheco, poetas y ensayista mejicano



Memoria



No tomes muy en serio
lo que te dice la memoria.

A lo mejor no hubo esa tarde.
Quizá todo fue autoengaño.
La gran pasión
sólo existió en tu deseo.

Quién te dice que no te está contando ficciones
para alargar la prórroga del fin
y sugerir que todo esto
tuvo al menos algún sentido.
José Emilio Pacheco


"Aunque renazca el sol
los días no vuelven",.." Escribo unas palabras y al mismo ya dicen otra cosa significan una intención distinta son ya dóciles al Carbono 14 ... ", "...nada se restituye, nada otorga el verdor a los campos calcinados. Ni el agua en su destierro sucederá a la fuente ni los huesos del águila volverán por sus alas", este planteamiento lo interpreta muy acertado en los siguientes “el tiempo entero es muda mutación. Celebremos el peso de los años. El que fui en otro mundo repite sus palabras ante un teatro sin nadie”
" El mar sigue adelante

Mi único tema es lo que ya no está Y mi obsesión se llama olvido Soy y no soy aquel que ignora, lejos del sueño, todo lo existente.Las cosas hoy dispersas se reúnen y las que están más próximas se alejan junto al mar irrepetible en donde entraba(y no lo haré jamás, nunca dos veces)pues el mar que es agua pura ante los peces jamás ha de saciar la sed humana"
"Escribe lo que quiera.

Di lo que se antoje:

de todas formas vas a ser condenado




Y sin embargo amo este cambio perpetuo,
este variar segundo tras segundo,
porque sin él lo que llamamos vida
sería de piedra... "


tiempo nos va dejando sin antídotos...... y es que ya nada nos pertenece sino aquello que perdimos, transito junto de ayer, la memoria, conducto único que nos transporta al pasado para tan solo conectar con el presente, que confluye sobre un fondo suspenso de esperanzas donde todo zozobra
y reagrupa en vida donde está nuestra verdad reciennaciéndose y es que el recuerdo puede engendrar un presentimiento de esperanza y de vida para seguir contando y seguir viviendo, pues dichoso aquel que un día desanduvo la vida hasta alcanzar la paz de lo no aconsejable...Cada paso aparta el tiempo, le echa hacia atrás, ensancha el mundo breve donde puede pisarse todavía..Somos lo que hemos pasado y hemos hecho constituye nuestra inexorable trayectoria de experiencias que llevamos a nuestra espalda, como el vagabundo con su hatillo en su haber nadie escapa del peso de sus circunstancias , y ebrio de esa verdad cansado de ser siempre memoria de un tiempo sin salida nos sentimos destinados a debatirnos en los vaivenes del tiempo por que el tiempo es parte de la unidad de nuestra existencia personal y como bebemos en borbotones nuestro tiempo aprendemos a rescatarlo, a desandarlo.Es prácticamente imposible imaginarnos un mundo sin tiempo, sin embargo, hasta donde la física parece saber, puede que haya que imaginarse un mundo sin tiempo

Tememos tanto a la fugacidad del instante que tratamos de aprisionarlo, de fijarlo, hacemos todo lo posible por burlar el paso del tiempo de fijar el momento. intentando que no concluya, que la situación feliz permanezca siempre que se haga
interminable
Somos memoria, el pasado nos ha construido y lo vivido nos conduce... la memoria no es frágil, es selectiva y juega
Frente a la vivencia superficial del presente, hay que reivindicar la conveniencia de reflexionar sobre el valor del instante, para aprisionarlo, si se vive con intensidad el momento, y si se reflexiona sobre él, es fácil romper con la maldición del tiempo es más fácil tratar de fijar el ahora, de forma que el pasado sea presente.
Pues el l instante que pasa ocupa todo el tiempo, no hay final ni principio, sólo el todo y la nada equidistando, pues el tiempo es uno mismo sin uno mismo


Memoria y tiempo en E pacheco

viernes, 29 de noviembre de 2019

Con las manos se forman las palabras,
con las manos y en su concavidad
se forman corporales las palabras
que no podíamos decir
XXXVIII JAValente



Sé tú mi límite
Tu cuerpo puede
llenar mi vida,
como puede tu risa
volar el muro opaco de la tristeza.
Una sola palabra tuya quiebra
la ciega soledad en mil pedazos.
Si tu acercas tu boca inagotable
hasta la mía, bebo
sin cesar la raíz de mi propia existencia.
Pero tú ignoras cuánto
la cercanía de tu cuerpo
me hace vivir o cuánto
su distancia me aleja de mí mismo
me reduce a la sombra.
Tú estás, ligera y encendida,
como una antorcha ardiente
en la mitad del mundo.
No te alejes jamás:
Los hondos movimientos
de tu naturaleza son
mi sola ley.
Retenme.
Sé tú mi límite.
Y yo la imagen
de mí feliz, que tú me has dado

Guy Orlando Rose
A veces la palabra se aloja en la apertura abismal de la posibilidad absoluta, de la posibilidad que se demora retrayéndose ante lo posible, sin hacerlo advenir, sin devenir en ello que se planta antes que puede ser todo eso otro que no es, esa palabra se localiza esencialmente ante sí, sobreviene como antepalabra en el decirse de la palabra aún no dicha, en el no decirse de la palabra anterior, en el quiasmo de una palabra que tiene ante sí la anterioridad que la retrae o retrotrae de y todo eso otro, que no es. creación de la nada y nada de la creación
así que la ante palabra, regresa una y otra vez a su lugar, a su inicio último, a la preferencia o inferencia de esa nada e_bullente y pletórica
Y es que el pensamiento y el lenguaje, paradójica mente, a la vez nos acercan y nos impiden llegar a la realidad, la palabra, junto con el poder de su vaivén vibratorio, es capaz de crear, sanar y también destruir por lo que que habría que considerar al silencio como único amigo que jamás traiciona , es un lenguaje universal que de hecho todo el mundo conocemos y entendemos, aunque no lo practiquemos o en ocasiones incluso se olvide
Silencio quiere decir, dentro de tí, eres sólo espacio, espacio sin estrépitos, silencio quiere decir que has puesto a un lado todo el mobiliario de la mente, los pensamientos, los deseos, las memorias, las fantasías, los sueños, todo lo has empujado al lado., estás mirando la existencia directamente, inmediatamente, estás en contacto con la existencia sin nada entre tí y la existencia

Con esta argumentación podemos establecer de forma terminante los límites del lenguaje, que sólo estaría capacitado para representar hechos del mundo, atrapado en lo que sólo puede pensarse y expresarse claramente, la palabra tendría que renunciar en primer lugar a aclarar sus relaciones con la realidad, ya que toda reflexión en torno a ésta se hallará limitada a lo que permiten los recursos que el lenguaje pone al servicio del pensamient

P Picasso
Algunos pensadores del siglo XIX y XX, consideran que el silencio es algo irracional, que debe ser superado por la racionalidad propia del habla, esto es expresado por Wigenstein, quien optó por la renuncia a la palabra, pero no porque ya no tuviera nada que decir, sino porque ésta ya no le servía. Francis George Steiner nos explica, el más grande de los filósofos modernos fue también el más profundamente dedicado a escapar del espiral del lenguaje, ka obra entera de Wittgenstein comienza preguntándose si hay una relación verificable entre la palabra y el hecho.
Lo que llamamos hecho pudiera ser acaso un velo tejido por el lenguaje para alejar al intelecto de la realidad. Wittgenstein obliga a preguntarse si puede hablarse de la realidad, si el habla no será solo una especie de represión infinita, palabras pronunciadas a propósito de otras palabras”
Es decir, la búsqueda de la palabra exacta, de la tentativa de decir lo indecible, nos lleva a una palabra que es hija de la otra, nos aleja de la realidad, que esta construida por nuestro lenguaje, el que es dependiente de sí mismo, cómo expresar algo que podría ser el reemplazo del pensamiento, una suerte de superposición permanente de palabras sobre palabras sin fin. María Zambrano, nos habla sobre la palabra y el silencio diciendo,
“La palabra no tiene posibilidad de surgir …la quietud puede ser asimilada, en este caso, a la acción, ella es también acción en el polo opuesto, el polo positivo, es un estado del ser.
La palabra entonces no es necesaria, pues que el sujeto se es presente a sí mismo y a quien lo percibe, el silencio diáfano donde se da la pura presencia” El lenguaje le esta encomendado el moverse dentro de la imaginación … lo que no es palabra es sueño.”





Waterhouse
S. b. José Ángel Valente reclama el papel de la palabra como "raíz de toda creación"


Aguardábamos la palabra. Y no llegó. No se dijo a sí misma. Estaba allí y aquí aún muda, grávida. Ahora no sabemos si la palabra es nosotros o éramos nosotros la palabra. Mas ni ella ni nosotros fuimos proferidos. Nada ni nadie en esta hora adviene, pues la soledad es la sola estancia del estar. Y nosotros aguardamos la palabra


JA Valente
La palabra poética, cuando se manifiesta y la recibimos, nos invita a entrar en un territorio extremo, en el territorio de la extrema interioridad, en un lugar del no lugar, del no dónde, en un espacio a la vez vacío y generador, concavidad, matriz, materia mater, materia memoria, origen
Un día nos veremos
al otro lado de la sombra del sueño
vendrán a ti mis ojos y mis manos
y estarás y estaremos
como si siempre hubiéramos estado
al otro lado de la sombra del sueño
José Angel Valente




sabemos que hay peculiaridades en. .. poemas que, al menos desde Mallarmé, tb se da en Celán ...que por su tendencia a liberar al lenguaje del referente y señalar una otredad que no puede ser asimilada a la identidad, condenan al fracaso el discurso crítico en su intento por determinar con precisión la univocidad del sentido que atesoran, e d el texto del poema no será más, en adelante, el lugar de la plenitud del sentido, sino una ausencia de significado investido de una potencial significatividad, J Derrida

Porque la palabra poética se aloja en la apertura abismal de la posibilidad absoluta, lo poetice como absolución y disolución de la posibilidad que se demora retrayéndose ante lo posible, sin hacerlo advenir, sin devenir en ello que se planta antes que puedes ser todo eso otro que no es; esa palabra se localiza esencialmente ante sí, sobreviene como antepalabra cuyo recuerdo la despierta en su espacio su muerte anterior e interior Igualado le_talmente con el dios, el poeta se convierte, por refracción en el azogue, en el señor de la nada, en el semejante al portavoz de esa nada que fuimos , somos y seguiremos siendo denunciada y anunciada por un salmo estremecido la creación y la nada quedan transfundidas en el decirse de la palabra aún no dicha, en el no decirse de la palabra anterior, en el quiasmo de una palabra que tiene ante sí la anterioridad que la retrae o retrotrae de y todo eso otro , que no es, creación de la nada y nada de la creación

Waterhouse

Valente , Friedrich Nietzsche, Ludwig Wittgenstein...
Pinturas de fragonard, Picasso, O.Rose y de Johan Knutson.





miércoles, 27 de noviembre de 2019


Ovidio, en Amores

"Siempre estamos buscando lo prohibido
y deseamos lo que se nos niega". 
Ovidio, Amores III, 4


Ovidio, poeta del amor y la pasión, siempre tan presente, "lo que está permitido, desagrada, lo prohibido nos quema con más fuerza... no siento ningún amor por algo que no me da ninguna vez molestias

"No es posible resistirse al amor, lo mejor es hacerse esclavo el poeta reconoce la insuficiencia de sus fuerzas ante el poder del amor, crea una paralelismo entre la actividad del militar y la de un amante, ambas ocupaciones requieren plena dedicación y vigilancia, este tópico es conocido como militia amoris Reconoce la debilidad que siente por todo tipo de mujeres, se queja de que siempre es la víctima de Cupido, sin embargo, el poeta proclama que no podría vivir sin amor, reconoce que ama a dos mujeres lo cual le provoca confusión, sin embargo, prefiere ese estado a vivir sin amor... "

A Helen

A Elena es un poema de amor del escritor norteamericano Edgar Allan Poe 1809-1849 publicado en la edición de noviembre de 1848 de la revista Union Magazine, y luego reeditado en la antología de 1850, Poemas 

¿Quién es la misteriosa Helen a la cual E.A. Poe le dedicó este poema?

La mayoría de los especialistas en la obra de Edgar Allan Poe coinciden en que se trata de Sarah Helen Whitman, uno de sus amores secretos.Para emplear un término contemporáneo, Sarah Helen Whitman era una groupie, admiraba a Edgar Allan Poe como escritor, y cada vez que le era posible asistía a sus conferencias y charlas, en una de ellas logró que una amiga en común los presentara.

El lugar de encuentro fue el jardín de rosales de una vieja casona, a partir de entonces entre ambos se gestó una historia de amor llena de claroscuros, y no precisamente por desinterés, Edgar Allan Poe era perfectamente capaz de amar, pero no de enamorarse; al menos no después de la pérdida de su adorada esposa, Virginia Clemm.

De todos los poemas de Edgar Allan Poe, A Helen es el menos espontáneo, su historia comienza en una fiesta de San Valentín organizada en 1848 por Annie Lynch, en aquella ocasión, la anfitriona le pidió a Sarah Helen Whitman que escribiera un poema para recitar en público, la muchacha escribiría, A Edgar Allan Poe , y lo leyó durante la fiesta, desafortunadamente, él no se hallaba presente
A pesar de este desencuentro, Edgar Allan Poe se enteró de la fiesta y del sugerente poema que Sarah Helen Whitman le había dedicado, a modo de retribución, el poeta le envió a la joven una carta anónima que incluía el poema, A Helen Este gesto de sutil caballerosidad no fue del todo eficaz, la carta era anónima, y Sarah Helen Whitman jamás sospechó que el autor era nada menos que Edgar Allan Poe, 

al no recibir respuesta, Edgar Allan Poe volvió a escribirle tres meses después, esta vez firmando tanto la carta como el poema

La relación entre Edgar Allan Poe y Sarah Helen Whitman fue, en el mejor de los casos, apasionada y enigmática, re ecordemos que el poeta se dirigía a la casa de la joven cuando supuestamente resolvió suicidarse, aunque la muerte de Edgar Allan Poe aún continúa siendo tema de debate, A Helen retrata el momento en el que E.A. Poe vio por primera vez a Sarah Helen Whitman en aquel jardín de rosas

A Elena.

Edgar Allan Poe 


Te ví una vez, sólo una vez, hace años:

no debo decir cuantos, pero no muchos.

Era una medianoche de julio,

y de luna llena que, como tu alma,

cerníase también en el firmamento,

y buscaba con afán un sendero a través de él.

Caía un plateado velo de luz, con la quietud,

la pena y el sopor sobre los rostros vueltos

a la bóveda de mil rosas que crecen en aquel jardín encantado,

donde el viento sólo deambula sigiloso, en puntas de pie.

Caía sobre los rostros vueltos hacia el cielo

de estas rosas que exhalaban,

a cambio de la tierna luz recibida,

sus ardorosas almas en el morir extático.

Caía sobre los rostros vueltos hacia la noche

de estas rosas que sonreían y morían,

hechizadas por ti,

y por la poesía de tu presencia.




Vestida de blanco, sobre un campo de violetas, te vi medio reclinada,

mientras la luna se derramaba sobre los rostros vueltos

hacia el firmamento de las rosas, y sobre tu rostro,

también vuelto hacia el vacío, ¡Ah! por la Tristeza.




¿No fue el Destino el que esta noche de julio,

no fue el Destino, cuyo nombre es también Dolor,

el que me detuvo ante la puerta de aquel jardín

a respirar el aroma de aquellas rosas dormidas?

No se oía pisada alguna;

el odiado mundo entero dormía,

salvo tú y yo (¡Oh, Cielos, cómo arde mi corazón

al reunir estas dos palabras!).

Salvo tú y yo únicamente.

Yo me detuve, miré... y en un instante

todo desapareció de mi vista

(Era de hecho, un Jardín encantado).




El resplandor de la luna desapareció,

también las blandas hierbas y las veredas sinuosas,

desaparecieron los árboles lozanos y las flores venturosas;

el mismo perfume de las rosas en el aire expiró.

Todo, todo murió, salvo tú;

salvo la divina luz en tus ojos,

el alma de tus ojos alzados hacia el cielo.

Ellos fueron lo único que vi;

ellos fueron el mundo entero para mí:

ellos fueron lo único que vi durante horas,

lo único que vi hasta que la luna se puso.

¡Qué extrañas historias parecen yacer

escritas en esas cristalinas, celestiales esferas!

¡Qué sereno mar vacío de orgullo!

¡Qué osadía de ambición!

Más ¡qué profunda, qué insondable capacidad de amor!




Pero al fin, Diana descendió hacia occidente

envuelta en nubes tempestuosas; y tú,

espectro entre los árboles sepulcrales, te desvaneciste.

Sólo tus ojos quedaron.

Ellos no quisieron irse

(todavía no se han ido).

Alumbraron mi senda solitaria de regreso al hogar.

Ellos no me han abandonado un instante

(como hicieron mis esperanzas) desde entonces.

Me siguen, me conducen a través de los años;

son mis Amos, y yo su esclavo.

Su oficio es iluminar y enardecer;

mi deber, ser salvado por su luz resplandeciente,

y ser purificado en su eléctrico fuego,

santificado en su elisíaco fuego.

Ellos colman mi alma de Belleza

(que es esperanza), y resplandecen en lo alto,

estrellas ante las cuales me arrodillo

en las tristes y silenciosas vigilias de la noche.

Aun en medio de fulgor meridiano del día los veo:

dos planetas claros,

centelleantes como Venus,

cuyo dulce brillo no extingue el sol.









martes, 26 de noviembre de 2019

Poesía de la in sumisión


"¡Han latido ya tantos corazones sobre la tierra! Y los pequeños enseres replegados en sus armarios narran la lamentable historia de aquellos que en este mundo no encontraron amor... ¡Dios mío!... ¡Qué cruel es la vida! Las cosas ordenaditas y la vida vacía
Poesía, Houellebecq, 




El amor, el amor


En un cine porno, unos jubilados cascados

Contemplaban, escépticos,

Los retozos mal filmados de dos lascivas parejas;

No había argumento.

He ahí, pensaba yo, el rostro del amor,

El auténtico rostro.

Algunos son seductores, y seducirán siempre,

Y el resto sobrevive.

No existe ni el destino ni la fidelidad,

Sólo cuerpos que se atraen.

Sin sentir ningún apego ni, desde luego, piedad,

Uno juega, y después destroza.

Algunos son seductores y por lo tanto muy amados;

Sabrán lo que es un orgasmo.

Pero hay tantos otros cansados y sin nada que ocultar,

Ni siquiera un fantasma.

Si acaso, una soledad agravada por la impúdica

Alegría de las mujeres;

Si acaso, una certeza: “eso no es para mí”,

Un oscuro y pequeño drama.

Con certeza morirán un poco desengañados,

Sin ilusiones poéticas;

Practicarán a conciencia el arte de despreciarse,

Será algo mecánico.

Me dirijo a todo aquel que nunca haya sido amado,

Que nunca supo gustar;

Me dirijo a los ausentes del sexo liberado,

Y del placer corriente.

No teman amigos, su pérdida es mínima:

El amor no existe en ninguna parte.

Sólo es una broma cruel de la que ustedes son víctimas,

Una jugada de experto.




Transposición, control



La sociedad es quien establece las distinciones

Y los procedimientos de control

Hago acto de presencia en el supermercado,

Interpreto muy bien mi papel.

Asumo mis diferencias,

Delimito mis exigencias

Y abro la mandíbula,

Mis dientes están un poco negros.

El precio de las cosas y los seres se tasa por consenso

transparente

Donde intervienen los dientes,

La piel y los órganos,

La belleza que se marchita.

Ciertos productos con glicerina

Pueden constituir un factor de plusvalía parcial;

Decimos: “Es usted hermosa”;

El terreno está minado.

El valor de los seres y las cosas es generalmente de una precisión extrema Y cuando decimos: “Te quiero”

Establecemos una crítica,

Una aproximación cuántica,

Escribimos un poema.



Una vida de nada

Yo ya me sentí viejo al poco de nacer;
Los demás luchaban, deseaban, suspiraban;
En mí no sentía más que una añoranza imprecisa.
Nunca tuve nada parecido a una infancia.
En la profundidad de ciertos bosques, sobre una alfombra de musgo,
Repugnantes troncos de árbol sobreviven a su follaje;
En torno a ellos se forma una atmósfera de luto;
En su piel ennegrecida y sucia medran los hongos.
Yo no serví jamás a nada ni a nadie;
Lástima. Vives mal cuando es para ti mismo.
El menor movimiento constituye un problema,
Te sientes desgraciado y, sin embargo, importante.
Te mueves vagamente, como un bicho minúsculo.
Ya apenas eres nada, pero, ¡qué mal lo pasas!
Llevas contigo una especie de abismo
Mezquino y portátil, levemente ridículo.
Dejas de ver la muerte como algo funesto;
De vez en cuando ríes; sobre todo al principio;
Intentas vanamente adoptar el desprecio.
Luego, lo aceptas todo, y la muerte hace el resto.







domingo, 24 de noviembre de 2019



El saber de su devenir, en el devenir del saber
La autoconciencia 

Libro necesario, Hegel, "la vida del espíritu no es la vida que se asusta ante la muerte y se mantiene pura en la desolación, sino la que sabe afrontarla y mantenerse en ella. El espíritu sólo se conquista cuando es capaz de encontrarse a sí mismo en el absoluto desgarra miento", 

recuerdo aquellos versos de Wisława Szymborska, 


No hay vida que,

aunque sea por un instante,

nunca haya sido inmortal


En Hegel la estructura básica del espíritu es la autoconciencia, la exigencia de conocerse a sí mismo un continuo diferenciarse de sí mismo que retorna una y otra vez a una identidad cada vez más elevada y compleja de lo infinito en su unidad con lo finito, un concepto paradójico y oscuro que de podría entender como Dios, aunque no sería un Dios trascendente o separado del mundo y que el Espíritu puede ser entendido desde la acción humana, una acción humana divinizada y tomada aquí como modelo por el que se concibe la misma acción cósmica, idea que referencia al concepto aristotélico de la vida como base de la autoconciencia, " vida significa estar en movimiento desde el interior, además vivir espiritualmente significa, ser consciente de este movimiento, ser transparente para sí mismo, ser consciente de sí mismo y eventualmente de otro, intellegere, ponerse en movimiento a sí mismo y a otro desde sí mismo,en Dios todo esto es uno y simple, en nosotros es una multitud de diferentes actos"