A veces nuestro destino semeja un árbol frutal en invierno ¿Quién pensaría que esas ramas reverdecerán y florecerán? Mas esperamos que así sea, y sabemos que así será
Goethe

En el Saco, Albert Bierstadt 1830-1902
Áspero invierno
El otoño cruza en silencio su límite
Leve rumor de plateadas brisas
nadan por las colinas, se acercan.
Los pájaros dejan inesperadamente
temblorosas las ramas
apresurándose hacia el cielo, arrebatados
por una acción extraña.
Las tiernas ortigas se apiñan
como un rebaño en el aprisco.
Izan de las orillas su cabeza,
los juncos. Las verdinegras zarzas
se estiran.
Inapreciables, más delgadas
por la tensa apariencia de su espera,
las hierbas, anhelantes…
Tú apareces,
y una rojiza paz de hojas ocultas en la hierba recobra el silencio
a tus espaldas.
J GoIz

Apresurados escaparon los días las horas del otoño cálido
del castaño frondoso la brisa procedente de los montes
transita sobre los campos fresca y grácil ya en su cénit se esparce las sombras del crepúsculo y la noche nublada apenas mi ser calma Ay! cómo se fugan los más bellos encantos, ora los rememoro triste del tibio sol del amado otoño a la helada blanquecina tiende con que la espesa niebla cubre para recordar frustrado goce ya que negros cúmulos de nubes absorben sus escasos resplandores

Estamos atrapados en el tiempo como el fluir interminable de un río dividido en pasado, presente y futuro, un pasado con mucha carga y no sabemos del futuro para darle sentido... , a esa vida que no tiene ni sentido, ni propósito..., decimos vivamos el presente e inventamos esa filosofía de vivir el presente, sin embargo para vivir el presente se debe comprender el pasado y el futuro es un sólo movimiento no puedes acercarte al río y decir viviré únicamente aquí...,estamos presos de la corriente..., a menos que el tiempo se detenga...
j GoIz
dic 20 2017
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