El olvido, antes de ser olvido es siempre ausencia, y más allá de la ausencia está el olvido..., pero basta una palabra para que las ausencia retorne. Así pues, el olvido habita en el lugar en que no existen las palabras
De buena mañana, Moritz von Schwind
Como los erizos, ya sabéis, los hombres un día sintieron su frío. Y quisieron compartirlo. Entonces inventaron el amor. El resultado fue, ya sabéis, como en los erizos

Recuerdo de un olvido
Se agrandaban las puertas. Yo gigante,
con el recuerdo de mi olvido dentro,
atravesaba las estancias,
golpeando las paredes sordas.
¡Qué collar interior en mi garganta
de palabras en germen, de lamentos
que no podían salir, que se estorbaban
en su gran muchedumbre!
¡Cuánto tiempo de olvido incomprensible!
Siempre ella en su ventana.
Su ventana entre dos nubes
-una y ella- siempre.
Y yo distante, agigantado, loco,
con el recuerdo de mi olvido dentro,
pesándome en el alma su naufragio,
agarrándose, hundiéndome,
en un espeso mar de cielos grises.
Manuel Altolaguirre
El olvido está lleno de memoria y la memoria de
recuerdos que alguna vez fueron olvidos
J GoIz
18 dic 2017
Joaquín Sabina
Donde Habita el Olvido
Imágenes de Moritz von Schwind
F C L Cernuda
F C L Cernuda
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