jueves, 29 de octubre de 2020

Les Alyscamps

 Les Alyscamps (o L'Allée des Alyscamps ) son pinturas  de Vincent van Gogh  Gauguin Pintadas en octubre de 1888 en Arles , Francia, representan escenas otoñales en los Alyscamps , una antigua necrópolis romana en Arles que está llena de álamos y sarcófagos de piedra

https://en.wikipedia.org/wiki/Les_Alyscamps

Son cuadros con flamígeros colores otoñales  probablemente  de los primeros lienzos realizados por Gauguin en esta ciudad

Después de meses de correspondencia, Paul Gauguin se unió a Van Gogh en Arles en octubre de 1888. Ambos tenían la intención de representar paisajes no naturalistas

Van Gogh y Gauguin visitaron esta antigua necrópolis romana, Les Alyscamps, que había sido construida por los romanos fuera de las murallas de la ciudad. Con el tiempo, el terreno fue superado por las fábricas y el ferrocarril, dejando el Allee des Tombeaux , (la avenida de las tumbas), un camino de álamos sombreados que conducía a una capilla románica.  Esta calle era conocida en toda Francia como la calle de los enamorados (las mujeres de Arles eran famosas por su belleza). Las parejas representadas en el cuadro están dando un paseo romántico por la noche y fue este aspecto de la escena lo que llamó especialmente la atención de los dos

 que pintaron temas idénticos para comparar su trabajo entre sí 



sábado, 17 de octubre de 2020

Qué es la América Latina

Qué es la América Latina




"Creo que debemos reconocer el hecho de que nadie en la América latina se siente un latinoamericano... Hablar de América Latina es una generalización que no corresponde a la realidad...No menos injustificable y vago es el término Hispano América. Cada hispano es un íbero, un celta, un fenicio, un romano, un godo, un vándalo, un moro y no pocas veces un judío.Aquí, en Buenos Aires, suelo sentirme un poco gringo (https://es.m.wikipedia.org/wiki/Gringo) Todo americano, ya sea del Sur o del Norte, es un europeo desterrado. Nuestros idiomas son el castellano, inglés y el portugués; no el navajo o el guaraní... "JLB


Borges, por muchos y azulados desagües, ha enseñado que la América india, ibérica y africana no es la insípida réplica de una cultura monolíticamente occidental sino, más bien, su espejo, su otro correlativo, necesario e inescindible


Yo que sentí el horror de los espejos

No sólo ante el cristal impenetrable

Donde acaba y empieza, inhabitable,

un imposible espacio de reflejos


Sino ante el agua especular que imita

El otro azul en su profundo cielo

Que a veces raya el ilusorio vuelo

Del ave inversa o que un temblor agita

...

Hoy, al cabo de tantos y perplejos

Años de errar bajo la varia luna,

Me pregunto qué azar de la fortuna

Hizo que yo temiera a los espejos.


Espejos de metal, enmascarado

Espejo de caoba que en la bruma

De su rojo crepúsculo disfuma

Ese rostro que mira y es mirado,


Infinitos los veo, elementales

Ejecutores de un antiguo pacto,

Multiplicar el mundo como el acto

Generativo, insomnes y fatales.


"Los espejos, advierte Borges, Prolongan este vano mundo incierto En su vertiginosa telaraña; A veces en la tarde los empaña El hálito de un hombre que no ha muerto”.


AL es un espejo, en el que sus actores no se ven, pero se miran. Más precisamente, es aquél lugar donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos. En breve fórmula, es una inversión especular en la cual una cierta caleidoscopía puede llegar a percibir, en un mismo rostro, al griego, al romano, al judío, al negro, al asiático y al indio. Eso sí, para asir semejante inversión, resulta indispensable la obscuridad, la inmovilidad y la acomodación ocular, en fin, el contraste de luces y sombras, a objeto de fijar la mirada en la empinada escalera, espiral, de la historia. Acaso, la mejor definición de latinoamérica esté contenida en la conocida metáfora borgiana presente en La muerte y la brújula, en la que las tardes desiertas se parecen a los amaneceres. O, lo que es igual, en la que los amaneceres poblados se parecen a las tardes.


La biblioteca de Babel, JLBorges 

JR Herrera 

Una aproximación a la comprensión de latinoamérica desde el historicismo filosófico, a la luz del estudio de su pensamiento

La perfección no existe


Nada puede existir para siempre, Hawking

 



Perfección


Queda curvo el firmamento,

compacto azul, sobre el día.

Es el redondeamiento 

del esplendor: mediodía.

Todo es cúpula. Reposa,

central, sin querer, la rosa,

a un sol en cenit sujeta.

Y tanto se da el presente

que el pie caminante siente

la integridad del planeta.


                         Jorge Guillén


El concepto de la perfección es que no existe un mundo  perfecto. Una de las reglas básicas del universo es que nada es perfecto.El universo es orden y caos. La perfección simplemente no existe… La pérdida de perfección en el Universo ha posibilitado la vida. Sin imperfección, ni tú ni yo existiríamos.


En cuanto a la perfección humana, hay que partir tb que la perfección no existe, y aun así, todos buscamos hacer las cosas lo mejor posible.Podríamos definir que la perfección es como una lupa, magnifica algunos aspectos de nuestro día a día y como resultado, minimiza otros, por lo que limita nuestra perspectiva.Existe un abismo entre aspirar a ser mejores cada día y creer que nunca nada es suficiente.Es el precio de la búsqueda de la perfección. Siempre queremos más. Sin embargo, es un camino que puede resultar devastador. Especialmente porque nos lleva a vivir desde la carencia y la escasez, lo que perpetúa el círculo vicioso. La realidad es que la perfección es una pulida colección de errores, decía en un verso M Benedetti. Nuestra perfección imperfecta  nos permite lograr resultados satisfactorios  por medio de retroalimentar a diario nuestro conocimiento y brindándonos la oportunidad de compartirlo. Buscamos el orden en el caos. Vinculamos nuestra identidad y nuestras aspiraciones a esa perfección subjetiva..., y  tal vez cuando ya no hay nada que obtener

 La vida, al fin y al cabo, es un cúmulo de errores. Un camino incierto lleno de intentos, y tal vez una vida usada cometiendo errores no solo sea más honorable, sino que es más útil.


La perfección del Renacimiento. Pinturas de Rafael Sanzio

Del sentido (absurdo) de la vida Camus

Poemas: del remordimiento de Borges a la despedida de el sentimiento de lo absurdoAlfonsina
Poemas: del remordimiento de Borges a la despedida de Alfonsina





He cometido el peor de los pecados

que un hombre puede cometer. No he sido




feliz. Que los glaciares del olvido

me arrastren y me pierdan, despiadados.




Mis padres me engendraron para el juego

humano de las noches y los días,

para la tierra, el agua, el aire, el fuego.




Los defraudé. No fui feliz. Cumplida

no fue su joven voluntad. Mi mente

se aplicó a las simétricas porfías

del arte, que entreteje naderías.

Me legaron valor. No fui valiente.

No me abandona. Siempre está a mi lado

la sombra de haber sido un desdichado.

JLBorges 







Por Alfonsina Storni

Para fin de septiembre,

cuando me vaya,

urraquita, el que quiero

vendrá a tu cátedra.

Dile a tus amigos,

los durazneros,

que carguen

su florero.

Y al almendro

que con gasas

cerque

su casa.

Y a aquel árbol sin nombre,

de espejos negros

que leonados se tornan

bajo los vientos,

que eche por su bocaza

una gran rama rosa

si cerca pasa.

Al río que remueva

sus terciopelos:

yo le conozco algunos

cobalto y hierro.

A mi flauta,

Mi rana,

que a lo Debussy toque

bajo su cama.

En este mismo cuarto

será su sueño

y la misma persiana

le hará su cuento:

"Pasando el río grande,

esa que te ama

no se muere.

verdea como las ramas."

Publicado el 16 de octubre de 1938. Storni le dijo a Margarita Abella Caprile que podía ser el último. Sin embargo, llegó después otro, póstumo .

Aceptar el absurdo significa ser sincero con la propia existencia. "Nada es una tragedia hasta que el héroe es consciente de su circunstancia" Camus

¿porqué nos aferramos a vivir? La respuesta que da el autor es fascinante:




"En el apego de un hombre a su vida hay algo más fuerte que todas las miserias del mundo. El juicio del cuerpo equivale al del espíritu y el cuerpo retrocede ante el aniquilamiento. Adquirimos la costumbre de vivir antes que la de pensar. En la carrera que nos precipita cada día un poco más hacia la muerte, el cuerpo conserva una delantera irreparable" (Camus 1966)

Camus, realzando el valor de la vida, puntualiza la capacidad que tienen todos los hombres para disfrutar la vida, lo impresionante que es ser de la especie humana; el hombre como el punto central en el que se conjuga el deseo del universo por explicarse a sí mismo. El hombre, no obstante el mar de incongruencias en el que habita, puede y debe reafirmar su capacidad de disfrutarla. Claro, el sufrimiento que trae el absurdo es innegable, el sentimiento de derrota y desesperación es el producto de su seno materno y uno jamás debe de negar su existencia, pero debe rebelarse en contra de él. Pero ¿cómo? Y así Camus introduce el Sísifo que entiende cabalmente que, haga lo que haga, nada tiene sentido y no por ello se avienta del punto más alto de la montaña, sino que, una vez más, se rebela en contra de los dioses y disfruta su castigo. Al disfrutar el absurdo que constituye su condición se rebela en contra de él y lo sobrepasa




Sí, el sufrimiento existe pero somos capaces de entender que los demás sufren, somos seres capaces de compasión, de unión y podemos darle la vuelta al absurdo que nos constituye. Por el sublime placer que es la vida creamos música, arquitectura, arte, danza, tecnología y la disfrutamos de una manera tal que, viendo de frente y sin reparo el sinsentido que es vivir, nos podemos parar el siguiente día y decir: "No me importa, quiero seguir viviendo."



No sin mucha razón, dice que el humano tiene una tendencia irreparable a buscarle un orden, un sentido a las cosasSin lugar a duda ,Camus considera que el sentido de la vida es el más apremiante de los asuntos a los que hemos de enfrentarnos pero que se trata de una cuestión individual, y no social, que cada persona ha de desenmarañar y dirimir con su mismidad; las ideas, dogmas y condicionamientos externos sólo producen desorientación. Si no hemos pensado la cuestión hasta el fondo y en soledad, el insidioso gusano del sentido no dejará jamás de habitarnos De rato en rato, de tarde en tarde, surge en nosotros la conciencia del paso del tiempo, de nuestra finitud, y nos preguntamos si esta vida que estamos viviendo, tal y como la estamos viviendo, encierra o no algún sentido. Es en ese instante cuando surge el más genuino abismo de la libertad. E. d. se trata según Camus de vivir en 5este estado de lo absurdo La heroicidad del ser humano tiene su centro aquí, en vivir y pensar en y con esos desgarramientos inevitables, sabiendo que, a cada instante, somos nosotros los que debemos aceptar o rechazar. Y añade que la honradez está en saber mantenerse en esa arista vertiginosa. Nuestra vida, a fin de cuentas, se nutre del vino de lo absurdo, de una ebriedad existencial que consiste en obstinarse, en perseverar. Vivir no es más que hacer que viva lo absurdo en nosotros, y hacerlo vivir es, ante todo, contemplarlo, por eso una de las pocas posiciones filosóficas coherentes es la rebelión. Ésta es un enfrentamiento perpetuo con nuestra propia oscuridad.Una rebelión que, en definitiva, se convierte en nuestro ineludible destino y, sobre todo, de valor a nuestra vida. 





Un viejo

Por Baldomero Fernández Moreno

Junto a sus muchos años

florecía mi infancia,

como al pie de un gran roble

una florcita blanca.

Aun veo su figura,

trataré de evocarla.

Perfectamente limpia

la vestimenta parda;

los zapatos holgados

y la boina ajustada.

El pelo blanco y corto,

rasurada la barba,

los ojillos muy vivos,

voluntariosas las quijadas,

mucha vida interior

y parco en las palabras.

Muy hombre de su hogar,

cenaba y se acostaba.

¡Nunca le viera el sol

holgándose en la cama!

Los domingos, la iglesia,

y el concejo, en la plaza.

Tal partida de bolos,

de mús, si se cuadraba.

Era entendido en todo:

jardinero en su casa,

labrador en los campos,

pastor en la montaña.

Era su hacienda mucha,

mas siempre trabajaba.

Conocía al dedillo

las hierbas que sanaban

y componía huesos

por ciencia no estudiada.

Era la fortaleza

aunada con la maña,

y si daba consejo,

en su boca delgada

revolaba una abeja

y era entonces la gracia.

Nunca quiso apartarse

de su casona aldeana;

amaba demasiado

aquellas piedras agrias,

aquellos ríos broncos,

aquellas nieves cándidas,

los altos trigos rubios,

las eras de esmeralda.

Pastor y labrador,

a la manera hidalga,

herbolario, algebrista,

fue padre y patriarca.

Nació, vivió, murió

dentro de un pueblo

y dentro de una raza.

De aquella piedra enorme,

de aquella encina magna,

voláronse los hijos

a tierras ignoradas.

De la paterna fuerza,

de su energía estática,

para andar por la vida

ellos se hicieron alas.

Publicado el 2 de mayo de 1920.

Por Alfonsina Storni

Para fin de septiembre,

cuando me vaya,

urraquita, el que quiero

vendrá a tu cátedra.

Dile a tus amigos,

los durazneros,

que carguen

su florero.

Y al almendro

que con gasas

cerque

su casa.

Y a aquel árbol sin nombre,

de espejos negros

que leonados se tornan

bajo los vientos,

que eche por su bocaza

una gran rama rosa

si cerca pasa.

Al río que remueva

sus terciopelos:

yo le conozco algunos

cobalto y hierro.

A mi flauta,

Mi rana,

que a lo Debussy toque

bajo su cama.

En este mismo cuarto

será su sueño

y la misma persiana

le hará su cuento:

"Pasando el río grande,

esa que te ama

no se muere.

verdea como las ramas."

Publicado el 16 de octubre de 1938. Storni le dijo a Margarita Abella Caprile que podía ser el último. Sin embargo, llegó después otro, póstumo.

Sísifo por Tiziano (1576)





Inercias vitales


Dejar de postrarse frente a lo inevitable y atreverse a conocerlo, a transitarlo y, finalmente, a asumirlo. Es lo que nos viene a decir en El mundo como Voluntad y Representación  A Schopenhauer



Hojas de otoño


Silencian los campos

Todo en derredor. 

Es otoño. 


La tarde está lejana

la claridad de octubre

Quebrada 


Y el viento sólo ,

el viento de la tarde 

persigue las hojas caídas 

amarillentas  de verano, 

Entibiadas por el sol. 


Eterna danza inevitable . 


Al son del olvido afila

el viento húmedo 

el solenne adagio

del invierno. 


La vida vuelve a despertar

Y rendirán de nuevo 

Los campos, el recuerdo 

Del añil nítido del cielo

jG


 "... cuando tu pensamiento está quieto, pensando lo mismo que siempre has pensado, bien podrías estar muerto. La vida sucede cuando tu pensamiento se mueve”. Anne Carson Tal vez la vida  sin pensamiento sea posible, pero no logra desarrollar su esencia, no es plenamente viva.


No tuvo la primavera que aprender

a suceder al invierno. Transcurrió,

inercia de toda vida.

La naturaleza impulsa

el tránsito de las cosas,

supo la semilla que había de emerger,

convertirse en árbol en flor en planta,

palpitarse en aquello.

Esa misma certeza anhelo,

saber hacia qué vacío desprenderme,

soltarme como hoja caduca de otoño,

sin resistencia sin juicio sin duda

transformarme en esa versión de mí

a la que yo misma precedo,

abandonarme en otro cuerpo distinto

en ese gesto natural de lo que nunca

hubo de ser temido.


Marina Carretero Gómez 


 La vida no es más que un intento por atrapar lo que se va, lo que fluye irremediablemente, como el tiempo o las ideas. 


 Quizás las paradojas son inevitables cuando se lucha contra la insoportable lucidez que soporta nuestra especie. El hombre es el único animal que convive con la certeza de su muerte.


La metamorfosis del mundo nos cambia también a nosotros, salir del enmudecimiento del mundo es esencial conectarse con los ritmos de la naturaleza, de volver la savia hacia las raíces, a lo receptivo, a la intuición,  la interiorizacion...liberarnos del ego, de la codicia, de la corrupción e inmoralidad, de los deseos que nos encadenan... , desprendernos  de lo que no es esencial.


Nuestras vidas sólo son pequeñas variaciones de una interminable y absurda comedia. En la voluntad de vivir, no hay una brizna de lógica, orden o razón. Su libertad es absoluta y se renueva sin término, como un fuego que nunca declina. Aparentemente, la vida y la muerte componen una danza lúgubre, pero la nada no prevalece. Las formas de la voluntad son efímeras, pero la voluntad es imperecedera. No la precede y no hay un más allá fuera de sus límites. El baile nunca se interrumpe.A Schopenhauer 


Autumn Leaves,   pintura de John Everett Millais. Alegoría sobre la fugacidad  de la vida