El dolor pasa pero la belleza permanece
Renoir

La calma jf GoIz
Pasó ya la tempestad
los pájaros gorjean, la gallina
ha retornado a la vereda
y vuelve a cacarear. Despejado el cielo
asoma a oriente , sobre la sierra
se aclaran los campos
y aparece en el valle el transparente río.
Todo ser se alegra, en todas partes
renacen los bullicios,
el trabajo prosigue.
A contemplar el cielo, el labrador,
azada en mano, canturreando,
se asoma a la puerta,
El alegre joven torna del campo
con sus hazes de floridas hierbas
A par con la vecina
se sienta a hilar en el soportal la vieja
tornando el rostro al rey que asciende
sale la joven a coger el agua
de la reciente lluvia,
repite y palpita el hortelano
de senda en senda
el cotidiano clamor contento
He ahí el sol que reaparece y que sonríe
por montes y colinas . Los ventanales
y los terrados abren la casa
En el camino se oye a lo lejos
tintinear de campanillas, chirría el carro
del viajero que sigue su sendero
Todo ser se alegra.
Cuando tan grato y deseable
es como ahora la vida
cuando nueva cosa se emprende
y se acuerdan menos de sus males
Naturaleza afable ofrece
en placer de afanes, con gran suerte

Confesaba Antonio Machado que, en él, el amor a la Naturaleza superaba infinitamente al del arte. Juan Ramón Jiménez no tiene que elegir entre arte y naturaleza porque ve siempre la naturaleza desde el prisma del arte. En pintura y en literatura. eso es. en definitiva. el paisaje: la naturaleza vista desde el prisma del arte.
Por otra parte, se ha llegado a decir alguna vez que un paisaje es un estado de ánimo. Se trata obviamente de una exageración. ya que por mucho que el estado de ánimo del contemplador influya en su elección y su visión del paisaje, también lo contemplado o rememorado ha de influir poco o mucho en su estado de ánimo, pero opino que pone de relieve con acierto la mucha subjetividad con que se pinta o se describe literariamente un paisaje

pues el campo tiene una melancolía serena ... en el verdor tierno y triste de sus valles y en los remansos dormidos de sus ríos ... No sé si todos tienen este mismo amor por el paisaje, yo, cuando voy por el campo, comprendo más que nunca la inmensa ternura de mi sentimiento ... Ninguna música, ningún verso, pocos ojos de mujer me hacen reflexionar tan dulcemente como el humo azul de los hogares, en la paz silenciosa del crepúsculo ... Paisaje de campo, qué doliente eres, qué amigo, qué quieto, qué quejumbroso ...

El viento se ha llevado las nubes de tristeza, los pájaros han vuelto detrás de la belleza inflama el poniente, de perfume y llama, descubre en mí lo eterno, lo que arde, lo que ama, y el viento del olvido se lleve lo doliente!
F. consultadas el paisaje de JR
jiménez
jiménez
Pisarro














