“Y así me he ido quedando a la orilla. Abandonada de la palabra, llorando interminablemente como si del mar subiera el llanto, sin más signo de vida que el latir del corazón y el palpitar del tiempo en mis sienes, en la indestructible noche de la vida. Noche yo misma” MZ
Mi recuerdo a la escritora malagueña de la Generación del 27′, en el aniversario de su muerte.
Salvar a las palabras de su vanidad, de su vacuidad, endureciendo las, forjando las perdurablemente, es tras de lo que corre, aun sin saberlo, quien de veras escribe
Escribir es defender la soledad en que se está;
es una acción que sólo brota desde un aislamiento afectivo,
pero desde un aislamiento comunicable,
en que, precisamente, por la lejanía de toda cosa
concreta se hace posible un descubrimiento
de relaciones entre ellas. El escritor sale de su soledad
a comunicar el secreto. Luego ya no es el secreto
mismo conocido por él lo que colma,
puesto que necesita comunicarle.
¿Será esta comunicación?
Si es ella, el acto de escribir es sólo medio,
y lo escrito, el instrumento forjado.
Pero caracteriza el instrumento el que se forja
en vista de algo, y este algo es lo que
le presta su nobleza y esplendor.
M Z
Y este secreto, secreto que visita requiere ser publicado aprovechando el efectivo aislamiento y solitario necesita el secreto para posarse sobre él, pidiéndole, al darle su presencia progresivamente, que la vaya fijando, por palabra, en trazos permanentes, solitario de sí y también de las cosas, pues sólo en soledad se siente la sed de verdad que colma la vida humana, sed también de rescate, de victoria sobre las palabras que se nos escapan o se nos han escapado traicionándonos, sed de vencer por la palabra los instantes vacíos, idos, el fracaso incesante de dejarnos ir por el tiempo, asi en esta soledad sedienta, la verdad aun oculta aparece, y es ella, ella misma la que requiere ser puesta de manifiesto,
pues lo que no puede decirse con la voz por ser demasiado verdad, y las grandes verdades no suelen decirse hablando, la verdad de lo que pasa en el secreto seno del tiempo, en el silencio de las vidas, y que no puede decirse, hay cosas que no pueden decirse y es cierto, pero esto que no puede decirse, es por lo que se tienen que escribir
Reflexión
Escribir viene a ser lo contrario de hablar, se habla por necesidad momentánea inmediata y al hablar nos hacemos prisioneros de lo que hemos pronunciado, mientras que en el escribir se halla liberación y perdurabilidad sólo se encuentra liberación cuando arribamos a algo permanente, salvar a las palabras de su momentaneidad, de su ser transitorio, y conducirlas en nuestra reconciliación hacia lo perdurable es el oficio del que escribe
J_Goiz
31 Marzo 2018
Fuente: “Hacia un saber sobre el alma”, María Zambrano, Alianza Literaria)
Cuando uno vuelve y ve las estampas presentes de la infancia ...,los colores, los olores, sabores, los árboles, los días azules, las gentes que viven, etc...,
ves alzarte ante ti series de imágenes indivisibles que acompañan un resquicio de delicia pura, sin mezcla de tristeza, y eres consciente de afectuosos pensamientos y de gratos recuerdos que sosiegan tu alma que desea sopesar el bien y el mal en nuestra condición, a estas impresiones y emociones quisiera dedicar estos idealizados versos
Impresión
Esta mañana cuando paseaba por mi pueblo
alejado del mundanal ruido, pasé por los sitios
donde solía ir a jugar cuando era niño.
El amor había poseído allí mi cuerpo,
apego, con su fantástico poder.
Y esta mañana
mientras andaba por sus marchitas calles,
de pronto se adornaron por la magia del amor
como obsequio a la belleza, por completo,
sin defectos las tiendas, las piedras , los árboles,
y muros, puertas y ventanas,
nada quedó allí como antes era.
Y mientras permanecía y miraba las cosas...,
y en pie me demoraba ante ellas,
todo mi ser se abrió a la confortable
y sensitiva emoción entregándose.
j GoIz
Y es que el hombre sin su naturaleza verdaderamente está solo ... y sus ojos están condenados a sostener un comercio vacío día a día con motivos carentes de vida …Si lo vivido en cada caso se encuentra ya teniendo un significado para la vida, entonces eso quiere decir que la vida ya cuenta con un mundo familiar y propio, quiere decir que la vida permanece ya dentro de un horizonte con respecto al cual esta misma se arraiga El mundo originario de nuestra vida arraigada a las formas naturales, que no solo las vemos sino que las vivimos, permanecen ya abiertos significativamente a partir de un comportamiento que, en cuanto ya intencionalmente orientado, participa de lo que vivimos y vemos
Giotto di Bondone fue un notable pintor, escultor y arquitecto italiano dentro del periodo conocido como Trecento .
Giotto. Crucifijo de la Iglesia de Santa María
la Novella. Florencia. Témpera sobre tabla. 1300.
Entrada en Jerusalén
El lavatorio de pies
La última cena
El espacio es el que ya vimos en el Lavatorio y la colocación de la mesa, idéntica al de la Pentecostés. De esta forma, Giotto consigue dar continuidad a las diferentes escenas y, así, hacer más verosímil el conjunto de la representación a los ojos del espectador. Del ambiente de solemnidad que crea el artista destaca la disposición de espaldas de algunos de los apóstoles, que aumentan la sensación de pertenecer a un espacio real y creíble; también destaca el gesto cariñoso de Jesús, que acoge entre sus brazos a San Juan. O la clara caracterización del traidor, Judas, representado con las mismas vestiduras que en el Prendimiento, con túnica amarilla, de espaldas, en el extremo izquierdo
Oración Huerto de los olivos
El prendimiento, el beso de Judas
A su alrededor, un grupo de gente con varas y antorchas imprimen violencia y dramatismo a la situación
Jesús ante Anás
Le condujeron primero ante Anás pues era suegro de Caifás, Sumo Pontífice aquel año. Caifás fue el que había aconsejado a los judíos: Conviene que un hombre muera por el pueblo.
Anás preguntó a Jesús sobre sus discípulos y sobre su doctrina. Jesús se limitó a contestar:
Yo siempre he hablado en público. No me preguntes a mí; pregunta, a los que me han oído; ellos saben lo que he dicho.
Anás lo envió atado a Caifás que lo estaba esperando con los miembros del senado.
Jesús es llevado ante los sumos sacerdotes, la escena muestra a Jesús en la casa de Caifás frente a dos hombres sentados en un banco, Caifás, con el gesto también representado en la alegoría de la ira, se quita la bata del pecho porque quiere condenar a Jesús a la muerte pero no puede hacerlo porque no tiene autoridad, entre los soldados uno levanta una mano para golpear a Jesús, experimental es el uso de la luz, porque es una escena nocturna está presente una antorcha en la habitación, convertido hoy en oscuridad por alteraciones cromáticas, que ilumina desde abajo las vigas del techo que iluminan los que están en el centro y los que salen en la sombra en las esquinas, intenso es la inventiva de Giotto en comparación con la iconografía tradicional, que acentúa el drama de los acontecimientos, pero también afecta la efectividad de la construcción de perspectiva de la arquitectura, especialmente en el techo.
Jesus ante Caifas
Jesus ante Pilatos
Pilatos se lava las manos
La flagelación
Coronacion de espinas
Jesus con la cruz a cuestas
Crucifixon
La anatomía de Jesús está bien conseguida, presentando detalles de carácter muy naturalista, así como el paño de pureza que le cubre, de tremenda calidad trasparente. A la izquierda se presenta el grupo de las santas mujeres y San Juan, que asisten a María en su desmayo; también ellos llevan el dolor en sus rostros. Desplazada del grupo se sitúa la Magdalena, que se arrodilla y besa los pies de Cristo. La desesperación y la pena de esta parte contrasta vivamente con el dinamismo de la derecha, donde los soldados se enfrentan por el manto del Crucificado. Salvo el pequeño montículo desde donde se levanta el madero, con una calavera y unos huesos en el hueco que describe, en clara alusión de la muerte de Cristo, ningún detalle complementa el lugar donde tiene lugar la Crucifixión. .
Lamentación
Es la obra a destacar del pintor italiano, ''Lamento sobre Cristo muerto'', es un fresco realizado entre 1305-06, situado en la Capilla de los Scrovegni en Padua, decorada enteramente por Giotto.
Esta obra refleja todos esos valores renacentistas que impulsó Giotto con su arte. La fuente literaria que tomo como referencia es el Evangelio según San Juan.
José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a los judíos, pidió a Pilato autorización para retirar el cuerpo de Jesús. Pilato se lo concedió.
En este cuadro se ve a Jesucristo, descendido de la cruz, rodeado por las mujeres y los apóstoles, están juntos los rostros de Cris
to muerto y de su madre María, quebrada por el dolor, que mira intensamente el cadáver de su hijo.
Las demás figuras expresan su dolor, cada una a su manera, unas se muestran dobladas sobre sí mismas del dolor, otras hacen gestos. Así, san Juan aparece con los brazos abiertos, mientras que María Magdalena, sentada en el suelo, coge con afecto los pies del muerto. Incluso los diez ángeles que aparecen en el cielo, en escorzo, se unen a estas diversas manifestaciones de la desesperación: lloran, se mesan los cabellos o se cubren el rostro.
el sarcófago sobre el que yace el cuerpo de Cristo, su figur, sus formas están adelgazadas hasta el extremo, hasta los huesos,el resto de personajes están bien caracterizados, con la expresión del dolor
Resurrección de Lázaro
los ángeles reciben a Jesús en su ascensión, mientras que en el plano inferior los apóstoles y la virgen, en primer plano con una vestimenta azul, se despiden de él
Retrato de Giotto
Giotto, revolucionó el arte en el trecento
No contamos con excesivos datos fiables sobre la vida de Giotto di Bondone, ni la fecha de su nacimiento, ni cuáles fueron sus maestros, ni siquiera la datación exacta de muchas de sus obras. Lo que sí conocemos, por las crónicas de sus contemporáneos, es la gran revolución que supuso su nueva concepción artística, que se puede considerar como precursora de las innovaciones que cambiarán la marcha de la pintura occidental, desde el humanismo del Renacimiento hasta el siglo XX. Vasari, padre de la moderna historia del arte, que, en sus Vite de 1555, sitúa en la pintura de Giotto el nacimiento del arte italiano.
Giotto pudo tratar íntimamente a Dante cuando el poeta estaba desterrado en Padua, pero aunque para algunos es dudoso que Dante y Giotto coincidieran en Padua, no cabe dudar de su amistad y afecto mutuos. Dante hace en los versos citados el elogio del pintor, y éste pintó un retrato del poeta en los frescos del palacio del Podestá o Gobernador de Florencia
El alma humana sufre la distancia insalvable entre el mundo de las ideas y el de los sentidos
Plotino
Drama del alma
Un guión hay en el cielo para mí
lo miro, lo estoy viendo.
No lo puedo interpretar,
está codificado.
Lo descifro con todo el cuerpo,
no se pronunciarlo.
La claridad es cosa celeste
desconocida, enigmática
fugaz , como la brisa, leve.
Y, cuando emigra, la tierra
no es Nada, desaparece
j GoIz
Siempre la claridad viene del cielo, es un don, no se halla entre las cosas sino muy por encima, y las ocupa haciendo de ello vida y labor propias...(C Rodriguez)
es esa visión divina, un no sé qué que queda, ese saber de no saber, Edén, que cada uno debe recuperar o echar a perder, pero que una vez restaurado se convierte en puro gozo, en ciencia y poesía verdaderas
j GoIz
29 Marzo 2018
F: poética de Claudio Rodriguez y Kathleen Raine, don de la ebriedad
La conciencia individual está rodeada por los abismos del inconsciente como por un mar amenazador, no está segura ni inspira confianza más que en la apariencia; en realidad, es algo frágil, vacilante sobre su base Jung Dalí
Partamos de un escasamente conocido fragmento de Hermann Hesse, en el que nos propone comparar nuestro ser con un lago de gran profundidad pero de escasa superficie, que se correspondería, en esta analogía, con la conciencia,
al igual que el lago se compone de agua, nuestro yo o nuestra alma, no importa la palabra, se compone de miles y millones de partes, de un tesoro de posesiones, de recuerdos, de impresiones siempre creciente y cambiante, de todo ello nuestra conciencia solo ve la pequeña superficie, el alma no ve la parte infinitamente más grande de su contenido
Si echamos un vistazo a los manuscritos berlineses de Arthur Schopenhauer, encontramos un texto redactado en 1829, cuando ya se habían cumplido más de diez años desde la publicación del primer tomo de El mundo como voluntad y representación en el que el filósofo explica que nuestra consciencia es enteramente fragmentaria y que salta a la vista que sólo una parte ridícula de nuestro ser cae bajo nuestra consciencia, permaneciendo el resto en el oscuro trasfondo de lo inconsciente, que acaso constituya lo más peculiar de nuestro ser, de este peculiar ser brotarán, a juicio de Schopenhauer, todas nuestras corazonadas, nuestros presentimientos y, en fin, todas nuestras acciones. Batalla de los dioses, mitología griega
Por su parte, si inspeccionamos el Capítulo 14 del segundo volumen de El mundo como voluntad y representación, Sobre la asociación de pensamientos, daremos allí con una expresión el pensador alemán nos habla de oscuras profundidades donde es rumiado el material que recibimos del exterior, cuyo resultado serán nuestros pensamientos conscientes , ya en su vejez, cuando Schopenhauer comenzó a ser leído y alcanzó gran fama, dejó escrito el siguiente texto,
Como nuestro cuerpo en las ropas, está nuestro espíritu encubierto en la mentira. Nuestro hablar y actuar, todo nuestro ser es mentiroso: y sólo a través de esa envoltura se pueden a veces adivinar nuestros verdaderos sentimientos, como a través de las ropas, la forma del cuerpo (Parerga y Paralipómena I, V.).
La conciencia resulta ser para Schopenhauer la mera superficie de nuestro espíritu, de la que no conocemos lo esencial, lo más íntimo, sino sólo la corteza, pues la voluntad es en sí acognoscitiva, se halla privada de conocimiento, así, en sus palabras, los pensamientos claramente conscientes son simplemente la superficie, mientras que por el contrario la masa es lo borroso, el eco de las intuiciones y de la experiencia en general, entremezclado con el propio temple de nuestra voluntad, que es el núcleo de nuestro ser ¿Es posible, entonces, adivinar el contenido oculto de la consciencia a partir de lo meramente aparencial, sin el riesgo de dañarnos de manera que nadie pueda ya curarnos (Schopenhauer como educador? ¿Somos capaces de confesarnos lo indecible, y más aún, de llegar a ponerlo en palabras?
El problema central en el que nos sumergimos a través de los anteriores textos es el de cuestionar si existe un equilibrio entre lo común entre el espacio público, digamos, el ágora, , propio de la palabra y de la discusión pública y el régimen privado, el ámbito de lo individua, ahora bien, para estructurar y fraguar una correcta relación entre ambos espacios, es necesario emplear el lenguaje, esa red agujereada y vieja por la que escapan los peces tras quedar atrapados.
Mucho tiene que ver todo esto con lo que el psicoanálisis denomina acto fallido, considerados por la mayor parte de nosotros como acciones nimias, sin importancia, pero ¿por qué centra el psicoanálisis su atención sobre ellos? A juicio de este movimiento, nuestro error consistiría en confundir la importancia de tales actos con su mera apariencia, con su simple manifestación. ¿Cuál es el motivo para que estos fenómenos acontezcan? ¿Por qué se produce un acto fallido?
Los actos fallidos suelen ir acompañados de otras manifestaciones, o bien se asocian unos con otros, ahora nos preguntamos por el sentido de su aparición, el psicoanálisis pretende ir más allá de las explicaciones meramente físicas y/o fisiológicas , influencia del contexto, influjo de los nervios, etc. , que considera explicaciones válidas pero en ningún caso suficientes, para los psicoanalistas, el acto fallido posee la estructura de un acto psíquico completo y, además, no es fruto de la casualidad: su significado puede ser indagado –y averiguad, este tipo de actos esconden una intención que nos cuenta algo del psiquismo del sujeto que lo lleva a cabo , por ejemplo, decir lo contrario de lo que se quería decir o emplear una expresión de sentido antitético, de este modo, el psicoanálisis establece dos momentos en el acto fallido: una intención que se manifiesta y otra que queda latente, sumergida, en definitiva, se da una oposición entre dos tendencias, la de una idea perturbada y una idea perturbadora, ahora bien, ¿son ambas conscientes?
El psiquismo es presentado, así, como un campo de batalla, en el que la palabra constituye un simple contendiente que puja por poner en claro nuestro propia conciencia ante nosotros mismos y ante los demás, ¿somos libres, en este sentido, de decir lo que queremos, o más bien somos dichos por estructuras ocultas de las que solo somos responsables parcialmente?
Arthur Schopenhauer explica a lo largo de toda su obra magna, El mundo como voluntad y representación , leer con atención, por ejemplo, el Capítulo 19 del volumen segundo que la voluntad considerada en sí es un apremio inconsciente, ciego e irresistible, ella es el corazón mismo de la naturaleza, de todo lo existente
En el texto “Una dificultad del psicoanálisis”, fechado en 1917, leemos,
sólo una minoría entre los hombres se ha dado claramente cuenta de la importancia decisiva que supone para la ciencia y para la vida la hipótesis de procesos psíquicos inconscientes, pero nos apresuramos a añadir que no ha sido el psicoanálisis el primero en dar este paso, podemos citar como precursores a renombrados filósofos, ante todo a Schopenhauer, el gran pensador cuya “voluntad” inconsciente puede equipararse a los instintos anímicos del psicoanálisis
Dalí
Observación
Podemos suponer que la personalidad humana comprende dos cosas, primero, la conciencia y todo cuanto ésta abarca, y segundo, el amplio fondo indeterminablemente grande que constituye la psique inconsciente, la personalidad consciente es definible con menor o mayor claridad, tratándose de la personalidad humana en su conjunto, hemos de reconocer la imposibilidad de una descripción completa, en otros términos: en toda personalidad hay, inevitablemente, algo adicional, ilimitado e indefinible, puesto que la personalidad muestra una parte consciente y observable, pero a fin de explicar determinados hechos nos vemos obligados a postular ciertos factores no contenidos en dicha parte consciente Enlace : Página Filosofía, Facebook
j GoIz
29 Marzo 2018
Fragmentos extraídos "El mundo como voluntad y representación"
Hay un ser humano detrás de cada tweet, facebook, google+, blog, correo electrónico... Recuérdalo.
S Dalí
Cada sociedad elige una manera para engañarse, para contarse sus pecados, para compartir sus miserias, pero también para intentar superarse y hacer realidad sus aspiraciones, y sobre todo para, a la vez que se autoinculpa, practicar sobre sí la indulgencia necesaria, porque alivia, sublima y hace posible el olvido
Se habla mucho del inminente final de Facebook, del acabamiento de un modo de relacionarse, del ocaso de una tecnología, no son pocos los que anuncian su retirada de esta plataforma, lo que, por otra parte, no deja de resultar paradójico, quien se despide, en el fondo, muestra cierta añoranza por aquello de lo que se despide. Yo mismo he cometido esta veleidad.
Pero no nos engañemos. Facebook, al igual que otras redes sociales, ha convertido las masas infelices en algo mucho peor, mucho más temible, mucho más triste y oneroso, en masas tediosas, en masas que precisan, constantemente, de estímulos ajenos para sobrevivir. Literalmente.
Quien sufre, hoy, es porque se aburre, un aburrimiento pluriforme, avivado por el imperativo de la sobreexposición, que nada tiene que ver con el abatimiento propio del spleen parisiense del XIX o con la acedia medieval, porque en éstos se encontraba, al menos, el aguijón de la posible superación, de la vuelta a la normalidad o, incluso, de la sana asunción de la propia anormalidad.
Teniendo esto en cuenta,
¿por qué no convertir Facebook, o cualquier otra red social, en la imagen del mundo que deseamos, que imaginamos, que queremos proyectar, que anhelamos, por la que luchamos y por la que, en definitiva, vivimos?
¿Por qué no observar el mundo con menos crispación y con más avidez, con menos hartazgo optimista -que propicia el tedio y una insalubre llenazón- y con más saludable nervio pesimista -que favorece la curiosidad, el asombro, el espíritu contestatario?
Para que el arma dañe precisa de la bala, carguemos las nuestras de lo que creemos que el mundo merece, esto, por supuesto, dirá mucho de nosotros. Así sea.
Observación
Creo que este texto es una radiografía de lo que nos ha pasado o nos pasa, en algún momento, a todos los que transitamos por este mundo virtual., y que, intuyo, nos seguirá pasando de vez en cuando, o cada vez menos...acorde al texto insistiría en resucitar este instrumento y este modo de vivir las relaciones y también instaría a construir desde aquí, (aunque cada uno, es cierto, tiene el muro que quiere), desde allí y desde el más allá un mundo tal y como lo merecemos, la urgencia no es irse, es quedarse y construir...a partir de este mundo virtual o de otro mundo igualmente virtual, uno y otro y todos los mundos son creados a nuestra imagen...hagamos algo con ello a nuestro beneficio
Hazte esta pregunta constantemente, ¿Donde puedo añadir más valor a lo que me importa más a mi y a las personas que les importo?
Un día el miedo llamó a tu puerta, abrió el amor, y fuera ya no había nadie...
Chico mordido por una lagartija, Caravaggio
Fondo del alma
A veces se tiene miedo a la oscuridad
A veces se tiene miedo al deseo
A veces nos asoma el miedo al alma
en quiebro de ciervo
A veces ese miedo es pasión.
Como si desearamos ahogarnos. La ternura
del sentir el ánimo nos desploma
en fiebre de amor que al alma embarga
y la cambia en llave de locura.
A veces se tiene miedo. No
sabríamos decir de qué. Pero
es un miedo ciego.
Miedo al mismo miedo.
Tal vez miedo a no ser nada.
Miedo a perder la conexión
con el mundo, rechazo o temor
y a dudar de un cariño que no negamos
Tenemos miedo, Señor, y ya es de día.
j GoIz
Edward Hopper
El miedo al miedo probablemente causa más problemas en nuestras vidas que el miedo en sí mismo, los miedos sólo son pensamientos y los pensamientos se pueden cambiar, pues miedo crece y persiste porque nos identificamos con los pensamientos y sentimientos que genera, pero nosotros no somos esos pensamientos ni esos sentimientos, no somos nuestro ego ni los personajes que él crea , tenemos miedo del hecho o de una idea acerca del hecho, es decir sólo existe en relación a algo, es, pues, nuestra mente la que crea el miedo, siendo la mente el proceso de pensar.
E Munch, muerte
Como reflexión diría que el miedo no es una abstracción, sólo existe en relación a algo, pero forma parte de la vida, el miedo , y entre ellos el miedo a la vida , el miedo y yo nacimos gemelos, dijo Hobbes, no es en el fondo algo negativo ya que forma parte de nuestros sistema de seguridad inconsciente que entre otras cosas posibilitó a nuestros ancestros sobrevivir de muchos peligros, pero paradójicamente ese sistema sigue bien activo por otro tipo de peligros bastante más abstractos que un precipicio o un animal salvaje, es ahí donde el miedo a la vida nos limita entre otras cosas, es una sensación difusa y desagradable a la que tratamos de evitar por todo tipo de racionalizaciones, es muy común por ejemplo autojustificar nuestro miedo a la vida con una serie de mantras personales o colectivos que nos anclan de forma indefinida a una segura zona de comodidad
George Vatts, la esperanza.
Fausto, Goethe dice Entre los mayores enemigos de los hombres, dos, Miedo y Esperanza, en cadenas de consorcio civil yo los agrego.
Somos dos abismos, un pozo mirando fijamente al cielo, y llevamos consigo la conciencia de la derrota como un pendón de victoria, F Pessoa