jueves, 28 de febrero de 2019

Entre lo real, lo imaginario y lo espiritual

Si las puertas de la percepción se abrieran, todo aparecería al ser humano tal y como es: infinito.

Dado que el hombre se ha limitado a sí mismo, divisando las cosas a través de las estrechas rendijas de su propia caverna. William Blake
Sentencia del pintor Caspar David Friedrich: "El hombre no es el objetivo último del hombre; su meta es lo divino, lo infinito.
"Toda persona que tiene el ojo abierto sobre la vida y que la ve palpitar bajo el epidermis de las cosas, toda persona que ve las esencias y las ama, tiene, en la profundidad de su ser, a un pintor que duerme. Redon, À soi-même" En la obra redoniana, el ojo humano,  la visión puede aparecer explícitamente en muchas de  sus pinturas  elevándose  desde el mundo natural hacia el Infinito y evocada en forma de símbolos, a través de la multiplicidad de planos y la comunicación entre ellos, encarnada en una forma material arquitectónica ej.globo aerostático, la ventana....
Resultado de imagen de la ventana en odilon redon
 Un portal entre el mundo terrenal y el metafísico, el encuadre de la ventana abre el paso a “la verdadera vida que se desarrolla más allá de nuestro mundo limitado”
Ver es notar espontáneamente la relación entre las cosas” “ver el otro lado, atravesando lo visible” mediante la “dócil sumisión a la llegada del inconsciente” 
Permitir que lo etéreo, oculto al individuo insensible, se deje vislumbrar, resonar en el interior del que ve, forma de comprender la realidad que se asemeja a una de las fórmulas más excepcionales que da tb. la poesía simbolista Ej.en Baudelaire 
Correspondencias 
La Natura es un templo donde vividos pilares
Dejan, a veces, brotar confusas palabras;

El hombre pasa a través de bosques de símbolos 
que lo observan con miradas familiares. 

Como prolongados ecos que de lejos se confunden 
En una tenebrosa y profunda unidad, 
Vasta como la noche y como la claridad, 
Los perfumes, los colores y los sonidos se responden. 

Hay perfumes frescos como carnes de niños, 
Suaves cual los oboes, verdes como las praderas, 
Y otros, corrompidos, ricos y triunfantes, 

Que tienen la expansión de cosas infinitas, 
Como el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso, 
Que cantan los transportes del espíritu y de los sentidos. 
Baudelaire, Las Flores del Mal 

Existen correspondencias entre el mundo material y el mundo espiritual, la función del poeta es irlas descubriendo, captando...porque como sabemos, los panteístas no creen en un Dios creador separado de la naturaleza humana, sino que ven al creador en todas las cosas del universo, Dios está en todo, de ahí el adjetivo en su forma neutra pan (todo) y el sustantivo teísmo (Dios) 
La vida está repleta de “relaciones secretas entre lo sensible y lo espiritual”, de constantes ecos del Ideal en una sinfonía sinestésica. No obstante, para ser capaz de percibir las “confusas palabras”, tanto los ojos como el alma del hombre han de estar abiertos al mundo natural, la idea de la naturaleza como un lugar sagrado, pero al mismo tiempo oculto, un templo secreto donde se lleva a cabo la comunicación con un principio superior, 
“¿Qué le importa la condena eterna a quien ha encontrado por un segundo lo infinito del goce?”
C.B.
“Las Ventanas”
Quien desde fuera mira a través de una ventana abierta, jamás ve tantas cosas como quien mira una ventana cerrada. No hay objeto más profundo, más misterioso, más fecundo, tenebroso y deslumbrante que una ventana tenuemente iluminada por un candil. Lo que la luz del sol nos muestra siempre es menos interesante que cuanto acontece tras unos cristales. En esa oquedad radiante o sombría, la vida sueña, sufre, vive.

Por sobre las olas de los tejados, acierto a entrever a una mujer madura, arrugada ya, pobre, perpetuamente enfrascada en su tarea y que nunca sale. Con su rostro, con su atuendo, con sus gestos, con apenas nada, he reconstruido la historia de esta mujer, o quizá fuera mejor decir su leyenda, y de vez en cuando, entre lágrimas, me la recito a mí mismo.

De haber sido un pobre anciano, habría reconstruido la suya con la misma naturalidad.

Y me acuesto, satisfecho de haber vivido y padecido en la piel de otros.
Y tal vez me digan: “¿Cómo sabes que esa leyenda es la verdadera?”. ¡Qué me importa la realidad que se halle fuera de mí, si me ha ayudado a vivir, a sentir que soy y lo que soy.

Charles Baudelaire, El Spleen de París]

Los filósofos antiguos atisbaron una serie de correspondencias entre el cuerpo humano y el universo, esta relación está en el origen de todo conocimiento esotérico y es en cierta forma un mapa de reconexión o un esquema anagógico a la vez que analógico, que permite al hombre unirse con la divinidad entrando en ritmo y consonancia con este orden, la idea que se deriva del sistema de correspondencias es que el hombre contiene en su interior el mismo arquetipo que el universo entero y por lo tanto si logra conocerse a sí mismo podrá conocer a Dios, como los místicos han dicho, parafraseando la famosa frase inscrita en el oráculo de Delfos. Decía Paracelso que habían tres libros sagrados,  la Biblia, el cuerpo del hombre y el cosmos y el origen de las correspondencias, esa madeja de hebras luminosas que todo lo abarcan, según la tradición hermética viene de Egipto, donde se dice que existían dos columna o pilares en los que Hermes, había escrito esta sabiduría primordial, antediluviana, la cual habría sido custodiada por los sacerdotes. Según Jámblico en sus Misterios egipcios, Pitágoras y Platón estudiaron las estelas egipcias en el templo de Sais, las expresiones más detalladas, y por momentos abrumadoras, de las correspondencias, seguramente las podemos encontrar en la India de los Vedas, con sus elaborados sacrificios en los que cada elemento corresponde a otro en una red vertiginosa de analogías.En palabras de Paracelso "hay una estrella en el hombre por cada estrella en el cielo", y porque hay una estrella en su interior, el hombre puede encontrar su contraparte en el universo; y porque tiene esta estrella en su propia alma, el hombre puede entender y fusionar sus energías racionales y emocionales con las más distantes en los cielos. No puede haber entendimiento entre disímiles, sólo puede entender lo que él mismo es, es porque él es todas las cosas que a fin de cuentas puede entender todas las cosas. Este es el gran misterio que enseñaban en los antiguos templos, es por esta sublime verdad que el ser humano tiene un potencial ilimitado, y contiene en sí mismo la posibilidad de crecer y saber todo


  • Pinturas de O Redon, simbolismo trascendental de Baudelaire y W Blake , secretario de lo Eterno. Los tres plantean prácticamente la misma concepción de los lazos que unen el mundo terrenal, material, microcosmos con el etéreo, Naturaleza, macrocosmos

28febrero19
enlace poemario

martes, 26 de febrero de 2019

Sol al atardecer

Siempre conmueve el atardecer por pobre o llamativo que sea y más emociona todavía aquel resplandecer abrumado y final que oxida el límpido llano de hilera de encinas cuando el sol último se ha caído por esa luz tan estirada y desigual esa percepción de sombra inexistente que impone al espacio, y se siente que el crepúsculo ha entrado, los pájaros guardan silencio y que cesa de golpe, como cesan los sueños cuando nos damos cuenta que soñamos
 

Atardecer.Reprod_a la acuarela jG



Hilos de sol


Atraviesan el llano de encinas,
con sus dones mágicos
entonan tonalidades
de dorados violetas azules.


Por la trocha
regresa un rebaño de ovejas
dejando tras de sí
una nube de polvo amarilla.


Declina la tarde entre el silencio
del campo.
Retorno mis pasos por un atajo.


Me echo el sol a mis espaldas
y acompaño mi sombra,
de vuelta a casa...
con la belleza en mis pupilas.

j_G


Venecia al atardecer. Acuarela jG

26Febrero 2019
Enlace Poemario

lunes, 25 de febrero de 2019

La llama de la vida

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo, y más la piedra dura, porque ésa ya no siente, pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo, ni mayor pesadumbre que la vida consciente. Rubén Darío 


José de Ribera pintó a Demócrito alegre y optimista

"La risa es de sabios, dijo"

Filósofo presocrático fundador del atomismo.

Respecto a la vida expresa que es un tránsito; el mundo es una sala de espectáculos; el hombre entra en ella, mira y sale"

Crudeza vital 

En el aura del atardecer escribo,
con transparencia consciente 
sin nadie, con el silencio.

Palabras que se ajusten
al compás de la brisa.

Frente a la ventana escucho
el último gorgeo de algún pájaro.

Mientras en la hilera de abedules grises 
arqueados por el dominio de las sombras 
ignoran si hay viento, si mueren... 
ni siquiera se lo plantean 
El aquí y ahora es su eternidad.

En cambio tú sabes, no saber nada
 que acabas 
sabiendo que no hay regreso 
con todo lo que aún no se posee, 
cuando cada amanecer 
descubres tu vacío a los primeros 
rayos del sol.

En el aura de este  atardecer
de claridad contenida que alienta
mi poema,
escribo hacia delante,
que la vida obre a su antojo,
como vivo, sin rumbo cierto
hacia el laberinto
de la oculta verdad.

Pues me doy cuenta 
el breve tiempo que se tiene 
buscando esa palabra 
que significa todas las respuestas. 
j G 
Resultado de imagen de la cruel existencia en rubens
Rubens
A pesar de estar enraizado en la oculta verdad, siempre y en cualquier caso la vida tiene razón 

Nuestra preocupación es paradójica de que pronto todo se acaba pero ojalá no porque da miedo sufrir por lo desconocido el miedo viene de ahí de lo desconocido, de donde también viene el sufrimiento y la proximidad de la muerte y el no querer morir por miedo y el querer morir por hastío, y por último la contradicción más clara la duda de no saber a dónde vamos y lo inexplicable de saber de dónde vinimos.

La elevación de la Cruz 1638.Boceto basado en un monumental tríptico para la Iglesia de Sta Walburga en Amberes.La intensidad emocional sigue siendo sobrecogedora.La"hélice central en diagonal"sigue funcionando muy bien en la composición como punto focal.
Rubens
Nuestra ilusoria existencia es precisamente dolorosa porque encierra la consciencia de nuestra propia evanescencia y fragilidad, intentamos explicarnos a nosotros mismos el funcionamiento de la vida tal y como se nos presenta luchas, intrigas por doquier, pequeños atisbos de efímera felicidad, ansias de poder, sufrimiento, etc., pero de nuevo te encuentras con el problema del egotismo, de la contemplación constante de nuestro propio ombligo, “todo lo vaciamos en el molde de nuestro espíritu; fuera de ese pequeño molde, no tenemos nada para asir y comprender las cosas que pasan por delante de nosotros”, escribía Baroja en Las inquietudes de Shanti Andía. Impregnado del vitalismo biologicista de Nietzsche, Baroja asegura que “la humanidad se ha separado de la ley natural”, a la que hay que retornar; debemos liberaros de las “leyes y preceptos sociales y religiosos”, que tan solo dificultan la auténtica y posible evolución: “agotar todas las fuerzas vitales” sin renunciar artificialmente a ninguna de ellas, el imperativo del autor vasco es tajante, que los seres humanos “se sientan fuertes, a la conquista de la vida y del mundo”, pues la piedad es buena solo tras haber vencido.Cuando cerca de su final recapacita sobre su vida, la conclusión es elocuente, “deseo precisamente lo que no tengo, y, sin embargo, no hay en mi alma un ideal fijo y claro; siento ansias y anhelos de algo grande, de algo enorme, pero con ellos me moriré, y con ellos me enterrarán; ¿quién sabe?, quizá la muerte, al hacerlos desaparecer, los satisfaga”.
j G 
25febrero19



sábado, 23 de febrero de 2019

La poesía del tiempo

Aunque renazca el sol
los días no vuelven.
JE Pacheco
No hay mucho más que decir, es un tema recurrente, en los mismos ríos entramos y no entramos, somos y no somos, dijo Heráclito, las posibilidades son ilimitadas, y a cada instante hemos de escoger, limitándolas.
El tiempo que destruye todas las cosas

Tarde o temprano
I
No tenemos raíces en la tierra.
No estaremos en ella para siempre:
sólo un instante breve.

También se quiebra el jade
y rompe el oro
y hasta el plumaje de quetzal se desgarra.

No tendremos la vida para siempre:
sólo un instante breve.
II
En el libro del mundo Dios escribe
con flores a los hombres
y con cantos
les da luz y tinieblas.

Después los va borrando:
guerreros, príncipes,
con tinta negra los revierte a la sombra

No somos reyes:
somos figuras en un libro de estampas.

III
Dios no fincó su hogar en parte alguna.
Solo, en el fondo de su cielo hueco,
está Dios inventando la palabra.

¿Alguien lo vio en la tierra?

Aquí se hastía,
no es amigo de nadie.

Todos llegamos al lugar del misterio.

IV
De cuatro en cuatro nos iremos muriendo
aquí sobre la tierra.
Somos como pinturas que se borran,
flores secas, plumajes apagados.

Ahora entiendo este misterio, este enigma:
el poder y la gloria no son nada:
con el jade y el oro bajaremos
al lugar de los muertos.

De lo que ven mis ojos desde el trono
no quedará ni el polvo en esta tierra.
JEPacheco

Resultado de imagen de libros de emilio pacheco
Escribir es vivir en cierto modo?

ley inexorable:

Escribe lo que quiera.
Di lo que se antoje:
de todas formas vas a ser condenado.


... Y sin embargo amo este cambio perpetuo,
este variar segundo tras segundo,
porque sin él lo que llamamos vida
sería de piedra.


Y... 
lo que dice la piedra
sólo la noche puede descifrarlo

Nos mira con su cuerpo todo de ojos
Con su inmovilidad nos desafía
Sabe implacablemente ser permanencia

Ella es el mundo que otros desgarramos 
......
Resultado de imagen de noche de friedrich
Ocúltate en la zarza.
Que no te atrapen. El mundo
sólo tiene un lugar para los corderos:
los altares del sacrificio 

A quien pueda interesar Que otros hagan aún el gran poema los libros unitarios las rotundas obras que sean espejo de armonía A mí sólo me importa el testimonio del momento que pasa las palabras que dicta en su fluir el tiempo en vuelo La poesía que busco es como un diario en donde no hay proyecto ni medida
Aceleración...
Escribo unas palabras y al mismo ya dicen otra cosa significan una intención distinta son ya dóciles al Carbono 14 ...
El mar sigue adelante

Mi único tema es lo que ya no está Y mi obsesión se llama olvido Soy y no soy aquel que ignora, lejos del sueño, todo lo existente.Las cosas hoy dispersas se reúnen y las que están más próximas se alejan junto al mar irrepetible en donde entraba(y no lo haré jamás, nunca dos veces)pues el mar que es agua pura ante los peces jamás ha de saciar la sed humana.
Foto
...Nada se restituye, nada otorga el verdor a los campos calcinados. Ni el agua en su destierro sucederá a la fuente ni los huesos del águila volverán por sus alas. 



JEPacheco nació en Ciudad de México en el año 1939, poeta, ensayista, traductor, novelista y cuentista, integrante de la “Generación de los años 50”, coeditó las principales revistas culturales de los sesenta mexicanos, como “México en la Cultura”, obtuvo, entre otros, los Premios Nacionales de Poesía y de Periodismo Literario de su país, así como el Premio Octavio Paz en el 2003 y el Cervantes en el 2009, la obra toda de José Emilio Pacheco está dominada por un pesimismo irredimible, por una conciencia de la destrucción el tiempo que todo lo abarca y lo destroza
Pinturas de Sorolla, Friedrich y G.  de Chirico
j G
23febrero19

viernes, 22 de febrero de 2019

Filosofía poética de A Machado

"Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura"

Antonio Machado


En recuerdo a A Machado pues tal día como hoy de 1939, lejos de su hogar, falleció en Collioure hace hoy 80 años. Había llevado consigo una pequeña cajita de madera con tierra que había recogido antes de cruzar la frontera y una tarde hablando con la dueña de la pensión que lo acogió , le dijo : Es tierra de España , si muero en este pueblo , quiero que me entierren con ella .

“Yo, para todo viaje
siempre sobre la madera
de mi vagón de tercera,
voy ligero de equipaje…”

......
Se puede morir de amor, 
se puede morir de vida. 
Se puede morir en silencio, 
escribiendo honda poesía. 
Se puede morir en exilio,
lejos de todo y con heridas.
Pensando al Duero y su olmo
y a un patio cerrado de Sevilla. 
Se puede morir y seguir viviendo
en cada estrofa cantada o leída,
haciendo sentir cada segundo,
quemando huellas y espinas. 
........
Antonio Machado fue un poeta filósofo y un pensador que trató de configurar una poética, tanto su filosofía como su poética tienen que ver con su concepción del tiempo y su noción del ser, pero en realidad, no nos dejó ninguna teoría específica sobre su concepción del mundo pues se limitó a pretender ser un hombre, un buen hombre, sin embargo, lo verdaderamente emocionante del poeta y la razón quizás por la que esta persona llega a los corazones de tanta gente, es su comportamiento ante la vida, que tan fielmente se desprende de su poesía, así, más que filosofía, Machado nos muestra una actitud del hombre ante el mundo, ante las personas y ante el amor.
Esta manera de ser se desarrolla en la vivencia del presente como el tiempo esencial para alcanzar la felicidad, un profundo amor a la naturaleza y la sencillez de espíritu, idea acuñada en la famosísima expresión “ligero de equipaje” de su también famosísimo poema “Retrato”.En efecto, Machado es un hombre sencillo y tímido, muy diferente de su apuesto hermano Manuel, viste de forma desordenada, se le cae la ceniza encima, tan absorto está con todo lo que observa y lo que oye: “para dialogar, preguntad primero. Después, escuchad”, quizás sería hoy budista, pues en el fondo escoge una forma de vivir parecida a la que promulga esta filosofía: desprenderse de lo que no esencial. ¿y qué es lo esencial?, las personas, el amor, dice: “converso con el hombre que siempre va conmigo”,un hombre tan cercano a los paisajes que describe, tan hijo de la madre tierra, no puede dedicar su tiempo a las vanidades de este mundo, porque él es como una florecilla silvestre. Aun mayor, se emociona como un bebé cuando descubre las pequeñas cosas de la vida

A M no carga con los tormentos de otros noventayochistas especialmente, Unamuno, aunque es un gran admirador del catedrático salmantino y ello a pesar de que su vida no fue un camino de rosas, es republicano hasta la médula y un tanto anticlerical, (hay en él “gotas de sangre jacobina”) pero su verso “brota del manantial sereno”. Además, aunque no comulga con la Iglesia de su época, cuando duerme sueña “bendita ilusión, que era Dios lo que tenía, dentro de mi corazón” porque en realidad y él lo confiesa se niega a pensar que Dios no existe.Su premonición se cumplió y la vida del poeta acaba “casi desnudo, como los hijos de la mar”, camino del exilio en Colliure, uno de los primeros pueblos de pescadores que se encuentran pasada la frontera francesa.
Cabría preguntarse, por último, si Machado cumplió en vida con toda esa sabiduría que se desprende de sus versos, pues sería ingenuo pensar que siempre es así en todos 
Machado era de verdad sencillo, ligero de equipaje y amante de la naturaleza. Respecto a la obsesión de vivir el presente, y dados sus amores imposibles, tal vez el poeta expresó más un deseo que una realidad, quizás él intentó seguir sus versos, pero caminó más de la cuenta por esa “senda que nunca se ha de volver a pisar”.
En su poesía aparece un agnosticismo inconforme, es decir, un agnosticismo que quiere dejar de ser tal, un agnosticismo con anhelos metafísicos, sabe que la ausencia de trascendencia no ofrece tranquilidad, sino tedio y resignación ante la realidad cambiante,al ser le falta la plenitud de la que alguna vez pareció gozar y, en ese sentido, existe en él un doble modo de ver la realidad, añoranza de lo que fue y constatación de lo presente, todo esto genera un vacío en el hombre, una sed de trascendencia no saciada y, a la vez, esperanza como anhelo de trascendencia que sólo se expresa en la metafísica y en la poesía, pues el tratamiento de Machado sobre la trascendencia no excluye la inmanencia, se encuentra trascendencia en y desde el yo para sí y en otro e incluso en el absolutamente otro, así podemos leer a Machado entero a la luz y a la obscuridad (a la penumbra) de esa inconforme duda ante el destino metafísico del ser humano, que no se conforma con cavilaciones, siendo como es un hondo apetito de transparencia, un irrefrenable afán de mediodía.En la Oración a Machado dice de él Rubén Darío "su mirada era tan profunda que apenas se podía ver", Lo que Darío haya afirmado de su mirada quizás fisonómica puede decirse de su mirada poética: no es fácil ver lo que Machado nos dice que está viendo, siempre entre penumbras y somnolencias, porque como lo describe Julián Marías el avance paso a paso tiene, si, transparentes pero también hondos remansos, 

"El alma del poeta se orienta hacia el misterio. Sólo el poeta puede mirar lo que estd lejos" 

Si el afán de trascendencia parece un intento de escasos logros, el renunciar a ella, esto es, el permanecer en la intrascendencia, es peor alternativa.

Dice la monotonía del agua clara al caer: un dia es como otro día; hoy es lo mismo que ayer . Se trata de una "monotonía que mide un tiempo vacío" 

Así encontramos a Machado cuando le invade la derrota de la intrascendencia

"Por estos campos de la tierra mía bordados del olivares polvorientos voy caminando solo, triste, cansado, pensativo y viejo ".
Hay otras sensaciones que se añaden a él, y que lo superan, el mundo, la cotidianidad, no es incoloro y aburrido,  lo que le sucede es que esta incompleto,, esta vivencia de la finitud se capta primero en la forma de la añoranza de una plenitud perdida.

"En el ambiente de la tarde flota ese aroma de ausencia, que dice al alma luminosa: nunca, y al corazón: espera ".

En relación a la ambivalencia doble modo de ver la realidad, como añoranza de lo que fue y ,como agria constatación de lo presente es paralela en Machado a la doble visión, contradictoria

"Ya hay un español que quiere vivir y a vivir empieza entre una España que muere y otra España que bosteza ". 

El paralelismo entre la sed y el afán de trascendencia

"Hay del que llega sediento a ver el agua correr, y dice: la sed que siento no me la calma el beber!". 

La esperanza se encuentra en Machado íntima y existencialmente conexa con el rebrote primaveral de la vida, siente  una atracción casi irresistible hacia el verde nuevo , la esperanza aparece encamada, pintada, en "el rubio verde de los campos nuevos"  

"Al borrarse la nieve, se alejaron los montes de la sierra La vega ha verdecido al sol de abril, la vega tiene la verde llama, la vida, que no pesa...

El sueño los sueños constituyen uno de los temas por el que  ha sentido mas adicción, "Yo voy soñando caminos de la tarde" 

Pero pronto el sueño se personifica y concreta, primero, con el deseo de la presencia de la amada ausente

"Soñé que tu me llevabas por una blanca vereda, en medio del campo verde hacia el azul de las sierras, hacia los montes azules, una mañana serena" 
hasta pasar, del mero sueño, a la instancia, al apremio

 "Anoche soñé que oía a Dios, gritándome: Alerta! Luego era Dios quien dormía y yo gritaba:  Despierta!" 

El amor no es codicia, sino dádiva.

Si un grano del pensar arder pudiera no en el amante, en el amor, seria la mds honda verdad lo que se viera" 


La estructura de la relación con el otro, como la encontramos, lleva una dirección inversa a la que, según se sabe, sigue

Jean Paul Sartre, como si el uno hubiese leído al otro para mutuamente contravenir. En el pensador francés la mirada del otro me cosifica, el otro aparece en principio como aquel que me mira y, en su mirada, he dejado de ser-para-mí
 En Machado, por el contrario, el problema de mi relación con el otro no es el de la susceptibilidad de ser su objeto, sino la negación de ese proceso erróneo de mi yo por el que llego a creer que lo importante del otro es que sea mi objeto, esto es, que yo lo vea

 "Los ojos por que suspiras, sabelo bien, los ojos en que te miras son ojos porque te ven"

Pero lo absolutamente otro es la nada, aquí es donde encontramos el mayor obstaculo para entender el modo como en la obra  se encierra una semilla metafísica en germinación, porque la trascendencia plena podría muy bien ser no más que "una proyección ilusoria del sujeto dijera de sí mismo" la cual, "al rebasar su propia frontera" , "por superar su propia limitación" proyecta sus ideas y su sí mismo "sobre la nada o cero absoluto, que también llama,,, cero divino'' . Las ideas no son la realidad real, "las esencias mismas, sino (solo) su dibujo o contorno trazado sobre la negra pizarra del no ser" . Machado nos introduce así, precozmente, en lo que unos años después serán los linderos existencialistas de la metafísica si tal nombre mereciera que tanto en Heidegger como en Sartre la encuentran al borde del abismo de la nada, con todo lo que de angustia conlleva, pero también de desvelación del ser. La trascendencia, pues, se encuentra ahora, plenamente, ante la alternativa específica del agnóstico,  o Dios o la nada, como fin y destino contrapuestos del hombre.

"Dijo Dios: Brote la nada. Y alzó la mano derecha, hasta ocultar la mirada, y quedó la nada hecha" 

En definitiva M nos hace ver la verdad de que "todo poeta, supone una metafísica" y que "acaso cada poema deberá tener la suya implícita, claro está nunca explícita,,," Pero quizá no resulte verdadero que cada poeta pueda exponerla, según él exige , como tal poeta, ya que no toda poesía es explicitable en metafísica. 

Para Antonio Machado, la filosofía es poética o no es. La metafísica ha sido siempre su pasión y vocación aunque por desdicha suya no logró salir del limbo de la sensualidad. De todos modos, la poesía como profesión es cosa desagradable Su amigo Rubén Darío ya observaba que "la música de su verso va en su pensamiento. Ha escrito poco y meditado mucho. Su vida es la de un filósofo estoico. Sabe decir sus enseñanzas en frases hondas. Se interna en la naturaleza de las cosas, en la naturaleza"En carta escrita a Ortega y Gasset en 1913 enviada desde Baeza realiza un breve resumen de su vida filosófica durante esos años de escondido profesor de instituto en Soria: He vuelto a mis lecturas filosóficas únicas en verdad que me apasionan Leo a Platón, a Leibniz, a Kant, a los grandes poetas del pensamiento .. Más me interesa esos nuevos filósofos que trabajan en los cimientos de una nueva metafísica. Escuchó en París al maestro Bergson, sutil judío que muerde el bronce kantiano, y he leído su obra. Me agrada su tendencia. No llega, ni con mucho, a los colosos de Alemania, pero excede bastante a los filósofos que pululan en Francia. Los llamados pragmatistas no me interesan. Es la filosofía sajona, de una raza de poetas y mercaderes, pero no de filósofos En otras cartas a Unamuno manifiesta la «inmensa satisfacción» que supondría para él «ir a Salamanca de profesor» Pero Machado se sigue tropezando con el problema de no ser nada oficialmente. El inmenso deseo de volver a Madrid después de ocho años de alejamiento de la capital, con «el peso de una vida provinciana en que acaba uno por devorarse a sí mismo» es lo que le impulsa a realizar el esfuerzo de conseguir, a pesar de sus cuarenta años, un título académico que le facilitara el traslado. Por este motivo se matricula como alumno libre en filosofía en la Universidad Central de Madrid. Entre los profesores ante los que tuvo que rendir cuenta en los exámenes se encontraba su amigo José Ortega y Gasset, profesor de metafísica. Esta decisión, aunque tomada únicamente por necesidades prácticas, contribuye, sin duda, a hacer más sólida la formación filosófica de Machado.Sin embargo, a pesar de la obtención de la licenciatura, a Machado se le siguen presentando serias dificultades para conseguir una plaza en Madrid o, al menos, cercana a la capital. Por este motivo se deja aconsejar por el profesor Cossío para no interrumpir sus estudios universitarios y conseguir un doctorado que le deparara mejor futuro. Precisamente, éste es el motivo de la carta enviada a Ortega y Gasset " El caso es que terminé mi licenciatura en filosofía el otoño pasado y que, por consejo del señor Cossío, a quien profeso afecto filial, me he decidido a hacer esas cuatro asignaturas del Doctorado entre las cuales se encuentra la Metafísica .... El haber estudiado algo en filosofía, metódicamente, bajo su dirección era uno de sus más vehementes deseos,sus fracasos en toda tentativa de aproximación a Madrid, se inclinaban ya a desistir de más estudios universitarios . Pero el proyecto de doctorado no pasó de ahí. Realizó algunos exámenes de ingreso, pero Antonio Machado nunca llegó a ser doctor, algo que, en realidad, tampoco era plato de su gusto. Es conocida la escasa simpatía de Machado respecto a cualquier institucionalización de la cultura


Desde luego fue un apasionado lector de filosofía, como le confiesa a Ortega y Gasset, y especialmente a partir de la muerte de su mujer (1913) De Bergson, toma (quiero decir que piensa como suyas) las nociones de espacio, tiempo psicológico, duración, movimiento e inmutabilidad y la controvertida y fundamental en ambos pensadores idea de intuición. Machado, socrático, piensa que la razón es común a todos y que existe una objetividad. El diálogo, la afirmación del otro, se constituye pues en el elemento radical que hace posible el pensar. Ahora bien, el pensar metafísico se apoya en abstracciones, en categorías cuantitativas que han de prescindir necesariamente, según Machado, de lo cualitativo. El pensador prescinde de la realidad para pensarla, y lo que nos ofrece es el reverso de la vida. Los conceptos prescinden del tiempo, cualidad que otorga a la realidad su fluidez: una continuidad vital. Lo que es está asistido por el tiempo. Por eso, para el poeta pensar es ir de calleja en calleja hasta llegar a un callejón sin salida. La desrealización de la realidad, que permite la abstracción, nos lleva a la pérdida de la intuición de la temporalidad, sin la cual, según Machado, no hay peces vivos. Machado no creía que el pensar y el cantar (poesía) pudieran coincidir. El ser es lo heterogéneo, y el pensar lógico es homogenizador. No obstante, Machado está lejos de negar la necesidad de la abstracción: “Son vacíos los conceptos sin intuiciones, y ciegas las intuiciones sin los conceptos”, afirma tomando, sin citar, la frase de Kant. Pero, “la lógica poética procura evitar todo enredo especulativo o cualquier dimensión desnaturalizadora de la realidad para dirigirse, no al cogito, sino al hombre completo que vive, que sueña, que es capaz de darse y comunicarse cordialmente con lo otro”.Si la lógica filosófica no puede darnos una intuición de la realidad como presencia constante, Machado en cambio la encuentra en el pensar poético que trata de configurar y que se apoya en la percepción de lo heterogéneo, en la otredad que constituye lo uno. ¿Y qué es lo uno? Aquí la metafísica de Machado es realmente atractiva: el ser no coincide consigo mismo, siempre que se percibe a sí mismo encuentra un elemento otro que lo constituye. Lo que nos mueve hacia lo otro es un eros cordial, un movimiento regido por el amor. Machado afirma que el cristianismo nos mostró un acercamiento más completo a la realidad del otro, el amor. Si el pensamiento griego afirma al otro a través de la razón, el de Cristo lo hace de una manera más total, porque engloba a la persona, y tiene por fuerza la fraternidad., no hay duda que el fundamento de la otredad machadiana es Dios. Y también afirma que Machado está “inscrito en la tradición cristiana occidental”. Sin duda este es un punto controvertido. La teología de Machado no supone un Dios creador del cosmos, sino de la nada. Y esto tiene poco que ver con “tradición cristiana occidental” y menos con el catolicismo. Es verdad que Machado pensó a Dios en términos paterno-filiales, pero, de nuevo, esa realidad nouménica es un “objeto erótico trascendente”, del que se deriva la fraternidad humana, dado que Machado habla numerosas veces del Cristo y del Dios cristiano, y de la idea de cordialidad que Cristo predicó, no se da un Machado más cristiano de lo que fue. Hay que recordar que fue anticlerical
Volviendo a Bergson, Machado quiere superar el idealismo kantiano y los positivistas del XIX, y percibe que son estas ideas las que informan la lírica tanto simbolista como el fetichismo de la imagen de las vanguardias (creacionismo, surrealismo). Para Machado, los movimientos modernos están roídos por un conceptismo e imaginería fuera del tiempo, sin intuición de la fluidez intuitiva, que señala siempre una visión irreductible. La intuición, en el sentido bergsoniano, no basta para Machado, porque puede suponer, como en algunos simbolistas, una mera exaltación de la sensación Machado sabía que se necesita el concepto, el afán comunicativo. La poesía es pues comunicación de una noticia temporal (tiempo psicológico) el cuento que canta. Uno de los aspectos que creo que hay que tener en cuenta es que Antonio Machado fue autor de varios poemas conceptuales, como “Al gran cero”, que contradice su poética no en cuanto a lo que dice sino por su estética. Machado fue un pensador de talento que trató de configurar una poética
Si la humanidad en general ha perdido contacto con el suelo....A menudo, a través de la sencillez del lenguaje se logran expresar mejor que de ninguna otra forma los pensamientos., esa era una de las virtudes de este gran poeta cuyas respuestas están en la misma línea de comprensión y llaneza. 
Concienciado de todo y de la nada, nos trasmite en sus palabras, sus inquietudes y las de todos nosotros que laten... humanas, eternas, inexpugnables.



En Collioure de Serrat

días después de su muerte hallan un papel arrugado en el gabán del poeta, en él había escrito a lápiz tres anotaciones, la primera reproducía en inglés las palabras con las que comienza el famoso diálogo de Hamlet: 'Ser o no ser', la segunda tenía sólo un renglón, pero en este renglón se veía escrito el último verso que escribió en su vida. Dice así: 'Estos días azules y este sol de la infancia'....


Fuente complementaria : extracto ensayo El anhelo metafísico de Antonio Machado, de Carlos Llano Cifuentes 
Pinturas de G. de  Chirico 
Imagen Collioure 
j G 
22febrero19 









miércoles, 20 de febrero de 2019

Vivir es ver volver

"Vivir es ver pasar: ver pasar allá en lo alto, las nubes. Vivir es ver volver. Ver volver todo un retorno perdurable, eterno; ver volver todo –angustia, alegrías, esperanzas–, como esas nubes, siempre distintas y siempre las mismas, como esas nubes fugaces e inmutables". Azorín

A veces la primavera aflora lánguidamente a destiempo, las hojas caen, el invierno es, por tanto, una primavera, 
Resultado de imagen de brotes de primavera en la pintura

me lo anunció a tiempo el fugaz salto de un pájaro en ese instante huidizo que determina su vuelo, y poco a poco el brote como siempre cederá a la flor su presencia.



Trazos de la memoria

Escribir poesía es un estado de ánimo. 

En estos instantes cálidos de la tarde 
la memoria busca los días que fueron 
que ya no son ni serán... 
perdidos sin siempre sin memoria. 

Amar la misma tierra y soñar 
es sutilmente doloroso. 
En todo lo bello que se fue. 

Las horas pasan a hurtadillas. 
Hacia lo más elevado avanzan 
inciertas y desnudas

La tarde cae aún despacio 
sin nubes ni musas

Habito la intimidad de la casa vacía. 

Buscando ya van las golondrinas 
de la vieja techumbre los 
ignotos rincones 

Igual, nosotros también, buscamos 
rincones desconocidos 
tras los muros, cosas, tal vez, anacrónicas 
pero que nos confortan y salvan 

Y así como la tarde pasa 
el paisaje cambia 
y todo dentro cambia 

Hay con todo, en un solo deseo,
un paisaje en sueño 
una claridad disminuida 
azul titubeante 

Abren signos de tiempos pasados 
que nadie recuerda 

Quien me habitara en la distancia 
deja 
aquella escarcha de la incertidumbre 
en cada rincón de la casa 

j G
Resultado de imagen de almendro de joaquin sorolla

Hemos dejado de tener en cuenta eso que llamamos realidad sin tener en cuenta que nos encontramos en cambio continuo, con mucha resistencia, nos empeñamos en creer que permanecemos siempre iguales, nos afanamos en sostener las mismas ideas, creemos que debemos proteger y conservar ciertas formas..., siendo mucha la energía, mucho el tiempo y muchos los recursos que, en ocasiones, llegamos a dedicar a ser fieles no a lo que somos, sino a lo que aprendimos a creer que somos

Imagen relacionada

Y a veces, disponemos de demasiadas acciones habilitadas en segundo plano que es menester desactivar, la fuerza de la costumbre nos hace pensar que las cosas no han cambiado, se nos dibuja el desenlace antes de haber soñado su comienzo, comprender el final de cualquier cosa es un acto complejo, lo es aunque sepamos todo el tiempo que un final es lo único que se puede esperar de este principio de vivir en la más pura ignorancia, así vamos tachando en monólogo de palabras no dichas cada inicio posible aunque a veces se impone un vago espejismo de infinitud, quizás basta con estar adentro o afuera para abrir la emoción de las palabras recién encontradas, que entre tiempos se vuelvan a ver perlas las gotas de lluvia colgando de las ramas.




Hahn Mozart Violin Concerto No.3


Ophelia Jules Joseph Lefebvre
Almendro de Asís de Joaquín Sorolla 
Alegoría de la primavera de S Botticelli
j G
Probablemente sea esta mi última comparecencia en G*
Saludos y hasta siempre














lunes, 11 de febrero de 2019

El lenguaje de los ojos

¡Somos lo que miramos!
Veo el paisaje pasar, se mueve veloz
y tengo la certeza que no regresará
y que tampoco nosotros volveremos


Deseante/deseado paisaje


Río 

Miro el río y el tiempo se suspende.
Testigo de ir y venir y no volver
me invita a rodear los instantes
de cristal,


del olvido dentro, del paisaje afín
que él expresa en serena soledad
y en silencio en un mismo verso...


Sin recurrir siquiera a las palabras.

Están en mi memoria las estancias furtivas
en esas mañanas apuradas... del domingo
en sus orillas  calmas, los recuerdos
de tardes de amor, que sin edad sueñan.

A veces quieto a veces en marcha

Con su mismo verso
Pero con distinta agua
carcajea entre riberas de plata,
altares rupestres, molinos de agua,
encinares de magia... 


Refugio de voces inconfundibles
 mirlos, zarceros, calandrias ...
abren un despertar de conciencia,
pasión, ironía... revelan en sus melodías,

....el aquí y ahora es su eternidad
por siempre presente su
esencia

Otras veces trenza una estrofa

 enmarañada en una masa pétrea
de encinas, que no pocos confunden
con los alcornoques,
de olivos y al cabo, escobas requemadas,
(rara veces en flor),
y escondida
el eco monótono y agreste
de la cigarra, vieja amiga de las ranas
y oscuros grillos;
un arco iris, entre sol y lluvia,
Y un horizonte arraigado
en medio de la nada.
....
El engaño del tiempo hace posible
Que no parezcan penosas esas pérdidas.

Una parte de mi espacio es ese río
Que me lleva... que no es poco.

Al mirarlo me convierte
en metáfora por cuanto intuyo,
lo sé, en su corriente incesante,
que soy un  paisaje de su tierra.
j G


La mitología griega recoge algunos acontecimientos en los que está implicado el ser humano en su fragilidad visual y trágica relación con el mundo., Demócrito, en el siglo V a.C., se arrancó los ojos para ver mejor, la perspectiva de un jardín, con todo su esplendor, le distraía y no le dejaba concentrarse en lo que realmente deseaba ver.

Imágenes de Hervé Lenouvel, Pieter Brueghel el Viejo

j G
12 febrero19

miércoles, 6 de febrero de 2019

Ocaso

Al progresar la tarde enmudece el canto
del mirlo en el cerro.
Se inclina el trigo.
El viejo lamento del grillo
se apaga en la loma,
Ya no ondea el boscaje del trigal.
Resultado de imagen de ocaso en van gogh

Puesta de sol
La tarde se va desplomando. Mustiamente.
Como se marchita una fruta 
de piel madura. 

Tímida y cenicienta se desliza 
por la espalda de la arboleda, 
entre sus ramajes. 

En el llano sobre la hierba 
las fugitivas sombras se alargan 
sobre el silencio dorado de la sierra. 

Tenuemente los tiernos amarillos 
cansados se repliegan,
sobre el azul mineral malva,
buscan la caricias de un trascielo 
lejano. 

Los últimos arreboles coronan 
adensando de grises las encinas. 

Las sombras se funden .Ya la noche 
entre el encinar  tímida se oculta.

Pero la vida arracimada 
Entre los brotes incontenibles 
de la sombras vuelve sin cesar 
como alas abiertas contra el cielo 

Aquí en silencio perenne 
entre las negruzcas ramas 
flota una fantasía de plata 
Todo es bello, feliz, abierto...
j G

Poesía ... es una forma de conocimiento, de revelación, de comunicación...con el yo,  podríamos sostener que realiza una búsqueda en las oscuras galerías del alma

Imagen relacionada


Pinturas de V V Gogh
j G
7febrero19

sábado, 2 de febrero de 2019

"Las pequeñas cosas"

La felicidad se debate en sempiterna lucha entre la aparente libertad y el más férreo determinismo
Antón Chéjov, por Osip Braz, 1898
La subjetividad es algo terrible pues remite a un encontrarse en la que la indiferencia resulta del todo imposible acabando por horadar en y hacia lo más íntimo, una llamada a la libertad, que sin embargo se ve eclipsada permanente y violentamente por un duro y palpable determinismo
Resultado de imagen de mi vida de chejov
si nos miramos bien y nos fijamos en nuestra vida los avatares se repiten sin cesar en una cadena peligrosamente circular y acaso eterna. Lo esférico, como ya dijo Schopenhauer, es la figura en la que se desenvuelve la naturaleza. Así, Chéjov escribe en Las tres hermanas "Después de nosotros se volará en globo, las chaquetas cambiarán de forma, quizá se descubra el sexto sentido y lo desarrollen, pero la vida seguirá siendo la misma, difícil, llena de misterios y feliz. Y dentro de mil años el hombre suspirará, como ahora: “¡Ah, qué penoso es vivir!”, y al mismo tiempo, exactamente como ahora, tendrá miedo a la muerte y no la querrá. … La vida no cambia, siempre es la misma que va parar a una determinada concepción antropológica que toma la forma de una revolución en contra de Tolstoi. Si para éste el hombre se redime a través del trabajo (incluso del sufrimiento, de la asunción de las propias penas), y la auténtica moralidad acaba por imponerse en el corazón del hombre, para Chéjov, al contrario, todo esto no es más que pura ilusión. En una de las cartas enviadas a su editor, escribe Chéjov que “la moral de Tolstoi ha dejado de influenciar”, y más aún, en un texto bellísimo:
Resultado de imagen de la señora del perrito
"Escriba usted un relato de cómo un joven, hijo de un siervo, que ha trabajado en una tienda, que ha cantado en el coro de una iglesia, estudiante en un instituto y en la universidad, educado en el respeto a los grandes títulos, enseñado a besar la mano a los sacerdotes, a someterse a las ideas de los demás, a dar las gracias por cada pedazo de pan, apaleado muchas veces, obligado a ir a la escuela sin chanclos, cómo este joven, después de tantos sufrimientos, elimina gota a gota el esclavo que lleva dentro, y cómo un buen día comprueba que por sus venas ya no corre sangre de esclavo, sino sangre de verdad, sangre humana".


Así, en el hombre, y más concretamente en el trabajador angustiado por sus condiciones de vida, existe una definitiva escisión de base que le impide recomponerse de una sola pieza; su yo se convierte en un auténtico infierno, en un puzzle imposible de rehacer o, más incluso, que ya hecho se siente inconcluso, falto de piezas. De ahí la furibunda crítica que Chéjov lleva a cabo sobre la idea de progreso, el capitalismo, más que incipiente en su época, imposibilita que el ser humano sea redimido de su condena social, que se une a la existencial o antropológica.


La existencia del hombre está marcada a fuego, por tanto, por la imposibilidad del retroceso (para reconducir el pasado) y de la antelación (lo impreciso del porvenir). Lo fundamental en Chéjov es la conciencia de lo limítrofe:, el hombre es el ser del límite, de ahí la necesidad de concentración, de iluminación del yo mediante la brevedad. Chéjov trata de dar con este límite, de exponerlo e incluso asediarlo. Sus personajes no son grandes por lo que son, sino por la conciencia de sí que poseen. “Nada pasa” pero a la vez, “todo pasa”, “Todo pasa, y pasará también la vida; por tanto, nada hace falta. O hace falta sólo tener conciencia de la libertad, porque cuando el hombre es libre no necesita nada, nada, nada”.


Portada de la primera edición de Las tres hermanas con los retratos de las actrices del estreno teatral, 1901.
La libertad queda traducida en un desvelamiento o descubrimiento radical del sí mismo, que choca de manera constante contra una realidad que recuerda mucho al en-sí de Sartre, a la molicie inamovible frente a la que la propia libertad nada puede hacer (pensemos en los cuadros de parajes helados de Caspar-David Friedrich).
Resultado de imagen de parajes helados de caspar friedrich
 Ante este hecho, sólo resulta posible huir hacia “lo maravilloso”, hacia el arte. Chéjov se centra en pequeñas miniaturas de la vida donde notamos que ésta “pasa”. Pero a pesar de la nihilidad de tales momentos, de su fugacidad, a la vez cada uno de ellos va dejando un rastro, una huella que se traduce en recuerdo y, a la postre, en emociones que poder evocar. Es por eso que uno de los únicos alivios que le es dado al hombre en su vida es la piedad, la conmiseración con sus semejantes. 

Resultado de imagen de l pobreza pintura rusa
Chéjov desnuda el alma humana a fuerza de desterrar de sus creaciones a la acción, en pos de una disección del presente, único lugar en el que puede encontrarse la eternidad.Por mucho que haya sabios e intelectuales que hablen de la miseria humana, mientras sean sólo unos pocos los que detenten el poder, no existirá solución. Como apunta Nabokov, los relatos de Chéjov nunca acaban al finalizar la historia, mientras los personajes sigan vivos, no hay conclusión posible. De alguna manera, muy al hilo de lo sostenido por Philipp Mainländer, la redención sólo es posible con el fin de la vida, con la muerte.
Frente a lo ingrato de la existencia, tanto Chéjov como sus personajes buscan consuelo en la naturaleza, en un guiño intempestivo hacia Rousseau. La naturaleza ofrece todo lo contrario del bullicio de la ciudad, del ruido mundanal. Hemos de encontrar una serenidad o contención ante la perpetua agitación de los asuntos humanos. Aunque, también como sucede en Schopenhauer, Chéjov asegura que el tedio es el otro polo, igualmente nefasto -junto al dolor y el sufrimiento-, de la vida humana. De nuevo la libertad se da de bruces consigo misma: estar arrojados a la vida implica aceptar la dinámica a la que ésta nos expone, que, paradójicamente, se traduce en la obligación de vivir. 
Chéjov se encuentra muy cerca del poeta Novalis, es en las catacumbas del yo donde se fraguan nuestros deseos y ambiciones, es en la oscura noche donde (si existen) encontramos el bien y el mal. Sin embargo, aunque la existencia se base en el secreto, en lo subterráneo, es necesario actuar en el mundo, salir a la palestra, en un gesto del todo arendtiano. De nuevo la libertad encuentra nuevos cercos a su desenvolvimiento: en esta ocasión, el cerco social, el de los convencionalismos y la pragmática kantiana. Es por eso que Chéjov, aunque reconozca la “maravilla” del arte, le exige en cambio que muestre sin temor la realidad tal como es, escapando de la mentira y el embuste 
En definitiva, Chéjov intenta poner orden allí donde todo parece remitir al caos. En una de sus cartas explica que todo está hecho “de horrores, preocupaciones y mediocridades que cabalgan unos tras otros”. La pregunta de Chéjov a sus lectores es, pues, la de si es posible imprimir cierta racionalidad, cierto orden, a tan pérfido e inerme panorama. En “Terror”, de 1892, observamos tales características en todo su esplendor, la incomprensión sobre cómo funciona el mundo se convierte en la auténtica y verdadera angustia, en el abismo inescrutable
la felicidad humana siempre han estado mezclados con elementos de tristeza y ver a una persona dichosa, da una sensación penosa, próxima a la desesperación.…pues en esta vida solo hay el descaro, la ociosidad de los fuertes, la ignorancia, la bestialidad de los débiles, la tiranía, pobreza insoportable, apreturas, degeneración, embriaguez, Hipocresía, Mentiras… Entretanto en todas las casas y calles reinan el silencio y la calma.
Vemos a los que van al mercado, comen de día, duermen de noche, a los que dicen naderías, se casan, envejecen, llevan tranquilamente a sus muertos al cementerio; pero no vemos ni oímos a los que sufren y lo más terrible de la vida sucede entre bastidores. Todo está en calma y en silencio, sólo protesta la muda estadística, tantos locos, tantos cubos de vodka bebidos, tantos niños muertos de hambre…
Probablemente ese orden es necesario; probablemente las personas felices se sienten bien sólo porque los desdichados llevan su carga en silencio; sin ese silencio, la felicidad sería imposible. Es una hipnosis colectiva. Detrás de la puerta de toda persona satisfecha y feliz debería haber alguien con un martillo que le recordara en todo momento con sus golpes que hay personas desdichadas, que, por muy feliz que uno sea, la vida le enseñará sus garras más tarde o más temprano, que le sobrevendrá alguna desgracia –enfermedad, pobreza, pérdida– y que nadie lo verá ni lo irá, de la misma manera que él ahora no ve ni oye a los otros. Pero el hombre del martillo no existe, el individuo feliz vive libre de cuidados, las menudas preocupaciones de la vida le agitan tan poco como el viento los álamos, y toda va a las mil maravillas. […] Apelan ustedes al orden natural de las cosas, a la ley de los acontecimientos, pero ¿existen un orden y una ley que obliguen a un hombre vivo y pensante como yo a quedarse quieto delante de una zanja, esperando a que se cierre por sí misma o se cubra de cieno, cuando tal vez podría saltar por encima o tender un puente?

En una suerte de vuelco rousseauniano, Chéjov piensa que lo maravilloso deja de serlo cuando lo humano se interpone entre el hombre y la naturaleza. La simplicidad de la naturaleza no soporta ni se aviene al mundo artificioso de los hombres, siempre resguardados tras sus máscaras. Por eso, y de ahí, el impulso afilosófico de Chéjov, mal interpretado “Sólo los imbéciles y los charlatanes comprenden y lo saben todo”.
A causa de esta incomprensión, Chéjov siempre permaneció independiente en términos políticos. El deber del escritor no es el de acusar ni mucho menos el de perseguir, sino el de exponer la realidad tal y como se presenta. Una tarea que, a su vez, encierra una tenebrosa faceta, como explica en el Acto II de La gaviota: el escritor emplea su vida en esa mostración, en la manifestación de la vida, mas en tal mostración se da, a la vez, el absurdo de la vida. Y es que, al igual que explica Virginia Woolf en su relato “La velada”, el lenguaje se convierte a menudo en una red por la que escapan los más importantes detalles. Además, como apuntaría Unamuno, el lenguaje puede traicionarnos. Así, escribe Chéjov en “Enemigos”:
Una frase, por muy hermosa y profunda que sea, sólo surte efecto en personas indiferentes, pero no siempre puede satisfacer al hombre feliz o desdichado; por esa razón, la mayoría de las veces la expresión más sublime de felicidad o desdicha consiste en el silencio; los enamorados se comprenden mejor cuando callan y un discurso arrebatado y apasionado, pronunciado al pie de una tumba, sólo conmueve a los extraños, mientras a la viuda y a los hijos del difunto se les antoja frío e intrascendente.
Retrato de joven 
Por eso, recordamos, la importancia de la concentración, de la condensación y de la escasa prolijidad de datos que Chéjov pone sobre la mesa en sus creaciones. La vida transcurre por sí misma y no es necesario adulterarla ni aderezarla. La impronta filosófica de los relatos de Chéjov no está, pues, en la acción, sino en lo que ésta connota. El tiempo se nos escapa, como arena entre las manos, y la vida consiste en ese mismo transcurrir, tan etéreo pero tan real. Chéjov captura ese tránsito existencial en momentos puntuales, como si la densidad y la hondura de la vida que se nos arrebata se esculpiera en puntos determinados del tiempo, de la vida, perfectamente delimitables. Mas este “punto” puede ser cualquiera, pues lo fundamental en Chéjov es la ausencia de toda salida a la fuerza de la vida: nos vemos obligados a vivir. En nuestra existencia, así como en los cuentos de Chéjov, no hay desenlaces posibles. Él es, como ningún otro, el retratista de lo trágico en las pequeñas cosas.
La felicidad en Chéjov siempre se encuentra bien en el paso del tiempo cuando éste marcha indolente, en el pasado idealizado o en un mundo trascendente, no existe posible redención, o al menos no existe redención definitiva, pues la existencia misma carece de lógica sólo la que, con el fin de subsistir, erigimos nosotros mismos. En conclusión: en Chéjov la vida nos vive, somos vividos, y en ella el dolor y el hastío parecen los motores que constituyen su movimiento. Sólo cabe una posible vía la esperanza en el descanso. Como leemos en El tío Vania, 
"¿Qué hacer? ¡Hay que vivir! Nosotros, tío Vania, seguiremos viviendo. Viviremos una larga serie de días, veladas interminables; soportaremos pacientemente las pruebas que nos envíe el destino; continuaremos trabajando para los otros, hoy y cuando seamos viejos, sin descanso; cuando nos llegue la hora, moriremos resignados y más allá de la tumba diremos que hemos sufrido, que hemos llorado, que la vida nos ha sido muy amarga. Dios se compadecerá de nosotros y entonces, tío, mi querido tío, veremos una vida luminosa, bella, encantadora; entonces nos sentiremos contentos, miraremos nuestras desdichas de hoy con una sonrisa emocionada y descansaremos. Yo creo, tío, yo creo ardiente, apasionadamente… ¡Descansaremos! Oiremos a los ángeles, veremos el cielo cubierto de diamantes, veremos cómo todo el mal de la tierra, todos nuestros sufrimientos, quedan ahogados en la misericordia que llenará el universo, y nuestra vida será tranquila, tierna, dulce como una caricia". Me recuerda al cura de S Manuel, bueno y martir de Unamuno. 

Nadie mejor que Chéjov ha representado el fracaso de la naturaleza humana en la civilización actual, y más especialmente el fracaso del hombre culto ante lo concreto de la vida cotidiana. Kropotkin.
Pintura de C D  Friedrich y  Homeless, de Kennington
Enlace F A y P

j G
2febrero19