Indagamos y contamos nuestros sueños por una necesidad, para hacerlos más reales, viviendo con alguien diferente la singularidad que les pertenece y que parecería no destinarlos más que a uno solo, pero más aún, para apropiárnoslos, constituyéndonos, gracias a la palabra común, no sólo en dueños del sueño, sino en su principal autor y apoderándonos así, con decisión, de ese ser parecido, aunque excéntrico, que fue nosotros durante la noche
Dominique Hoffer, la chica Dalí
Soñar
Entre el soñar y el despertar
Suspendidos en el aire la duda queda
la vigilia como el sueño
Dos reinos de igual irrealidad
de huecas fórmulas,
De otro ser que las proyecta
De una otredad absoluta.
Al saberse ser el sueño de otro
Allí donde soñamos
hay realmente alguien diferente
que sueña y que nos sueña,
Alguien que a su vez al soñarnos
es soñado por alguien diferente,
Presentimiento de ese sueño
sin soñador,
Que sería el sueño de la noche misma
Un estado de conciencia que da
cierta realidad
j GoIz
j GoIz

Dominique Hoffer
Lo que hay en el fondo del sueño admitiendo que haya una profundidad, profundidad muy superficial es una alusión a una posibilidad de ser anónimo, de forma que soñar es aceptar esta invitación a existir casi anónimamente, fuera de sí, en la atracción de ese exterior y bajo la garantía enigmática de la semejanza, un yo sin yo, incapaz de reconocerse como tal, puesto que no puede ser sujeto de sí mismo, así pues el sueño es una tentación para la escritura, puesto que la escritura tiene quizá que ver con esta vigilancia neutra que la noche del sueño pretende apagar, pero la noche del ensueño también despierta y mantiene sin cesar, en tanto que

Dominique Hoffer
perpetúa el ser pareciendo existir, hay, pues, que precisar que tomándole prestado a la noche la neutralidad y la incertidumbre que le son propias, imitando ese poder sin origen de imitar y de parecerse, la escritura no sólo rechaza todos los medios del sueño, las facilidades de la inconsciencia y las dichas de la duermevela, sino se vuelve hacia el ensueño porque éste, negativa a dormir en el seno del sueño, es, en el seno de la noche asemejada, una vigilancia todavía, una lucidez siempre presente, movediza, cautiva sin duda y, por eso, cautivadora
j GoIz
25 enero 2018
F C Poesía y Percepción, Hyperion, Maurice Blanchot
F C Poesía y Percepción, Hyperion, Maurice Blanchot
No hay comentarios:
Publicar un comentario