mirar, mirar... la naturaleza gusta de ocultarse y hay que sorprenderla mirándola largamente, apasionadamente... mirada y palabra hacen al poeta
Luis Cernuda
Las Ventanas
Quien desde fuera mira a través de una ventana abierta, jamás ve tantas cosas como quien mira una ventana cerrada. No hay objeto más profundo, más misterioso, más fecundo, tenebroso y deslumbrante que una ventana tenuemente iluminada por un candil. Lo que la luz del sol nos muestra siempre es menos interesante que cuanto acontece tras unos cristales. En esa oquedad radiante o sombría, la vida sueña, sufre, vive.
Por sobre las olas de los tejados, acierto a entrever a una mujer madura, arrugada ya, pobre, perpetuamente enfrascada en su tarea y que nunca sale. Con su rostro, con su atuendo, con sus gestos, con apenas nada, he reconstruido la historia de esta mujer, o quizá fuera mejor decir su leyenda, y de vez en cuando, entre lágrimas, me la recito a mí mismo.
De haber sido un pobre anciano, habría reconstruido la suya con la misma naturalidad.
Y me acuesto, satisfecho de haber vivido y padecido en la piel de otros.
Y tal vez me digan: "¿Cómo sabes que esa leyenda es la verdadera?". ¡Qué me importa la realidad que se halle fuera de mí, si me ha ayudado a vivir, a sentir que soy y lo que soy
De Spleen de París Por Charles Baudelaire

La percepción es, pues, el pensamiento de percibir, inaugura el conocimiento... quiere decir que hay una percepción latente siempre y ésta a veces se encuentra opacada, no abolida, por una percepción empírica o, para entendernos, cotidiana, aquélla que se ejerce siempre, y bajo la cual la percepción originaria vive, aunque la ignoremos, por un proceso de sedimentación, de cotidianidad, inflingido al mundo
En este sentido, la poesía cumple funciones fundamentales siem pre, porque a partir de un estar en el mundo, conviviendo con los otros y compartiendo con los otros, es ellos y es otro
En esa percepción empírica, se llega ya sea por vías intelectuales, o por vías puramente intuitivas a descubrir una significación originaria que habita la superficie de nuestra cotidianidad, la poesía, en gran parte, cumple la función de avisarnos sobre el hecho de que la percepción es un conocimiento originario, y esto no hay por qué aplicarlo exclusivamente a lo que solemos entender por realidad, sino que también revela el universo imaginario que reside en nosotros y en el mundo

Así pues la poesía ofrece a su vez un núcleo de significación, una significación que no es y es al mismo tiempo aquélla que reside en la cosa vista o imaginada, debido a ello su representación no es una mímica en el teatro del mundo, sino que será un ser en el mundo, cuyo acto de representar, a veces autorrepresentarse en la poesía más moderna ya sea un mundo empírico o imaginario, connota un ser en sí del cual no debemos despojarla en ninguna de nuestras reflexiones sobre ella, al igual que cualquier tipo de realidad percibida, se entrega en una totalidad de alma y cuerpo, de significado y significante, del lado invisible y de su visible lado
El hecho de que desconozcamos, y ella misma desconozca, los razonamientos internos que comparte, no nos permite hacer una arb itraria separación entre el ser del poema y su mecánica, de igual modo, la percepción es un juicio, mas un juicio que ignora sus razones, esto equivale a decir que el objeto percibido se da como totalidad y como unidad,

lo visible es siempre superficie de una profundidad inagotable, del ojo parte el hilo visual que relaciona al cuerpo con el mundo, cordón umbilical, nuestra mirada nos mantiene conscientes de estar viviendo y al mismo tiempo actualizamos al mundo con nuestra mirada, se da en nosotros una cierta certeza de que estamos conectados con el mundo por medio de la mirada, aunque en el espacio de una verdad que no puede ser absoluta sin participar de esa no verdad que lo puebla y, como sombra del objeto, es también parte de ese mundo
el ojo es para uno un cierto poder de llegar a las cosas y no una pantalla en la que ellas se proyectan, la relación del ojo y del objeto no se me da bajo la forma de una proyección geométrica del objeto sin el ojo, sino como cierta presa del ojo en el objeto, aún vaga en la visión marginal, mas tersada y precisa cuando se mira fijamente el objeto, al igual que la mirada en la percepción del mundo, la función de la poesía ha sido la de intensificar el lenguaje, la de tersarlo pero no menos importante es la de enseñarnos a ver el mundo, la de presentarnos el mundo ya sea pulido o enturbiado, bajo una luz particular y más intensa

Leyendo a la luz de la ventana - Carl Holsoe
pero el acto de fijar la mirada es el primer juicio perceptor que emitimos, porque de una forma pasiva la de estar viendo, pasamos, ya sea por un instante o por un espacio de tiempo más extenso, a una mirada selectiva, es el momento en que nuestra visión, a pesar de seguir siendo esa visión anónima que lo puebla todo, se individualiza por el mero acto de orientar su mirada a un objetivo determinado, y la poesía , en muchos casos, transcribe con la escritura el impacto particularizado de un fragmento de lo real en el ojo, que significa la mirada
j GoiZ
24 enero 2018
imágenes de G Caillebotte
Poesía y percepción
de Maurice Merleau-Ponty, Husserl...
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