La barrera más inamovible de la Naturaleza es la que hay entre el pensamiento de un hombre y el de otro W James
Hieronymus Bosch
Hemos llegado a ser demasiado normativos e incluso demasiado emotivos, demasiado normativos no sólo en el sentido de que el deber ser suplanta demasiado al ser, al mundo como es, sino también en el sentido de que perseguimos objetivos sin instrumentos, sin saber cómo, y demasiado emotivos en el sentido de trastornar nuestra esencia
San Cristóbal con el Niño Jesús a cuestas. A la derecha San Juan Evangelista en Patmos
El Bosco
Llegarán suaves lluvias.
There will come soft rains, Sara Teasdale 1884-1933
Llegarán suaves lluvias y el aroma de la tierra,
Y golondrinas dando vueltas con sus débiles sonidos;
Y ranas en los estanques cantarán por la noche,
Y ciruelos silvestres de tembloroso blanco.
Los petirrojos vestirán su fuego emplumado,
Silbando sus caprichos sobre una alambrada.
Y nadie sabrá de la guerra, nadie
Se preocupará al final cuando todo haya concluido.
A nadie le importaría, ni a pájaro ni a árbol,
Si la humanidad pereció completamente;
Y la Primavera misma, cuando despierte al amanecer
Apenas se daría cuenta que nos hemos ido.
Sara Teasdale

La naturaleza reclama su identidad luego de que la raza humana haya sido borrada del planeta
...Pájaros con alas y picos rotos daban la impresión de consumirse aquí y allá como mariposas y hojas de un bosque ígneo.
Caparazones despedazados de tortugas muertas, ennegrecidas por la ceniza, sobresalían como quillas varadas. Cangrejos rojos de ojos azulinos con las pinzas quebradas parecían cocidos en el fango. Iguanas agrietadas con el cuello cortado se secaban en la arena. [...] Oleadas de peces caían en el polvo y un pulpo agonizante nadaba en la arena, arrastrándose débilmente con sólo cuatro brazos, mientras sus filas de ventosas se deshacían en colores.
A este escenario de la desmembración se agregan las voces espectrales de hombres y mujeres desrrostrados, voces desarraigadas, sin cuerpo y sin ahora, Los límites del crepúsculo.EL Bosco

y es que el apocalipsis será obra del hombre y no de Dios, lo que a mi juicio es una verdad absoluta, esa es la diferencia entre el delirio apocalíptico de El último Adán y la mediocre descripción apocalíptica de San Juan,L Buñuel
Passion Scenes - Hieronymus Bosch
Sara Teasdale, extraordinaria poetisa norteamericana cuya vida amorosa no se correspondió con la sencillez de su obra poética.
Sara Teasdale fue una mujer de salud delicada. Recién comenzó la escuela a los nueve años de edad, aunque su inteligencia le permitió recuperar rápidamente el tiempo perdido.
En 1911 publicó su antología más conocida: Helena de Troya y otros poemas (Helen of Troy and Other Poems). Por aquella época comenzó a ser cortejada por numerosos poetas, entre ellos Vachel Lindsay y Ernst Filsinger, su futuro marido. Luego llegarían otras antologías muy premiadas, como Ríos hacia el mar (Rivers to the Sea, 1915), Canciones de amor (Love Songs, 1917).
A pesar del éxito rotundo de su carrera como poetisa, Sara Teasdale era una mujer triste e insatisfecha. Decidió separarse de su marido y se mudó a pocas cuadras de la casa de su otro festejante, el poeta Vachel Lindsay, con quien continuó intercambiando epístolas hasta sus últimos días.
El 29 de enero de 1933 Sara Teasdale se suicidó mediante una sobredosis de somníferos. Su amigo Vachel Lindsay había hecho lo mismo dos años antes.
Una vida trágica y una muerte prematura como la de Sara Teasdale merecen que reparemos en un costado menos tenebroso de su obra
j GoIz
254 marzo 2018
Apocalipsis de San Juan,
El Bosco, de la alucinación devota al enigma sin fin

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