sábado, 31 de marzo de 2018

La poesía es secreto hablado

Habiendo un hablar, ¿por qué el escribir?
Salvar a las palabras de su vanidad, de su vacuidad, endureciendo las, forjando las perdurablemente, es tras de lo que corre, aun sin saberlo, quien de veras escribe
Resultado de imagen de el escritor solitario
Escribir es defender la soledad en que se está; 
es una acción que sólo brota desde un aislamiento afectivo, 
pero desde un aislamiento comunicable, 
en que, precisamente, por la lejanía de toda cosa 
concreta se hace posible un descubrimiento 
de relaciones entre ellas. El escritor sale de su soledad 
a comunicar el secreto. Luego ya no es el secreto 
mismo conocido por él lo que colma, 
puesto que necesita comunicarle. 
¿Será esta comunicación? 
Si es ella, el acto de escribir es sólo medio, 
y lo escrito, el instrumento forjado. 
Pero caracteriza el instrumento el que se forja 
en vista de algo, y este algo es lo que 
le presta su nobleza y esplendor. 
M Z 
Y este secreto, secreto que visita requiere ser publicado aprovechando el efectivo aislamiento y solitario necesita el secreto para posarse sobre él, pidiéndole, al darle su presencia progresivamente, que la vaya fijando, por palabra, en trazos permanentes, solitario de sí y también de las cosas, pues sólo en soledad se siente la sed de verdad que colma la vida humana, sed también de rescate, de victoria sobre las palabras que se nos escapan o se nos han escapado traicionándonos, sed de vencer por la palabra los instantes vacíos, idos, el fracaso incesante de dejarnos ir por el tiempo, asi en esta soledad sedienta, la verdad aun oculta aparece, y es ella, ella misma la que requiere ser puesta de manifiesto, 

pues lo que no puede decirse con la voz por ser demasiado verdad, y las grandes verdades no suelen decirse hablando, la verdad de lo que pasa en el secreto seno del tiempo, en el silencio de las vidas, y que no puede decirse, hay cosas que no pueden decirse y es cierto, pero esto que no puede decirse, es por lo que se tienen que escribir
Reflexión
Escribir viene a ser lo contrario de hablar, se habla por necesidad momentánea inmediata y al hablar nos hacemos prisioneros de lo que hemos pronunciado, mientras que en el escribir se halla liberación y perdurabilidad sólo se encuentra liberación cuando arribamos a algo permanente, salvar a las palabras de su momentaneidad, de su ser transitorio, y conducirlas en nuestra reconciliación hacia lo perdurable es el oficio del que escribe








J_Goiz 


31 Marzo 2018 






Fuente: “Hacia un saber sobre el alma”, María Zambrano, Alianza Literaria) 




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