creo que hay que entrar en ritmo para registrar el silencio
que está en el fondo de las cosas
La duda o incredulidad de Santo Tomás, Caravaggio
El amor también duda
Estoy dudando
de que tus labios fueran míos
y que los míos fuesen tuyos.
Estoy dudando
de que me beses cuando te beso
y que te bese cuando me besas.
Estoy dudando
de que me veas cuando te miro
y que te vea cuando me miras.
Estoy dudando
de que me ames cuando te doy amor
y que te ame cuando me das amor.
Estoy dudando
de que me escuches cuando te hablo
y que escuche cuando me hablas.
Estoy dudando
de que estés conmigo cuando estoy contigo
y que esté contigo cuando estás conmigo.
Estoy dudando
de que esta duda mía sea una certeza
y que mi certeza fuera sólo poema
G Ramirez
G Ramirez

Hendrick ter Brugghen
La Incredulidad de Santo Tomás
Una de las mayores virtudes de la poesía es su capacidad para acercarnos a la vida, decantar en nosotros la imagen de la infancia o incluso ir más allá, hasta rozar los aristas de la memoria de una historia que tiene mucho de nosotros y a la vez casi nada...se nutre de las dos caras que forman parte de la vida, la luz y la oscuridad. Así, en la mayoría de los poemas, se deja constancia de esa contradicción de la que está hecha la vida, el desierto frente al bosque, el silencio contra el ruido de las voces interiores, la necesidad de crear y a la vez de destruir, porque la existencia para mantenerse en equilibrio necesita de la lucha constante de esos opuestos, ese ver a diario el ritmo de un mundo que se opone tanto al que construimos nosotros, y buscar desesperadamente aquéllo en lo que se parecen entendemos o hemos entendido el mundo que nos rodea
J GoIz
oct 9 _2017
J GoIz
oct 9 _2017
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