domingo, 8 de octubre de 2017

la poesia que todo atraviesa

creo que hay que entrar en ritmo para registrar el silencio
que está en el fondo de las cosas
Imagen relacionada

La duda o incredulidad de Santo Tomás, Caravaggio



El amor también duda

Estoy dudando 
de que tus labios fueran míos 
y que los míos fuesen tuyos. 

Estoy dudando 
de que me beses cuando te beso 
y que te bese cuando me besas. 

Estoy dudando 
de que me veas cuando te miro 
y que te vea cuando me miras. 

Estoy dudando 
de que me ames cuando te doy amor 
y que te ame cuando me das amor. 


Estoy dudando 
de que me escuches cuando te hablo 
y que escuche cuando me hablas. 

Estoy dudando 
de que estés conmigo cuando estoy contigo 
y que esté contigo cuando estás conmigo. 

Estoy dudando 
de que esta duda mía sea una certeza 
y que mi certeza fuera sólo poema
G Ramirez



Hendrick ter Brugghen 



La Incredulidad de Santo Tomás


Una de las mayores virtudes de la poesía es su capacidad para acercarnos a la vida, decantar en nosotros la imagen de la infancia o incluso ir más allá, hasta rozar los aristas de la memoria de una historia que tiene mucho de nosotros y a la vez casi nada...se nutre de las dos caras que forman parte de la vida, la luz y la oscuridad. Así, en la mayoría de los poemas, se deja constancia de esa contradicción de la que está hecha la vida, el desierto frente al bosque, el silencio contra el ruido de las voces interiores, la necesidad de crear y a la vez de destruir, porque la existencia para mantenerse en equilibrio necesita de la lucha constante de esos opuestos, ese ver a diario el ritmo de un mundo que se opone tanto al que construimos nosotros, y buscar desesperadamente aquéllo en lo que se parecen entendemos o hemos entendido el mundo que nos rodea
J GoIz
oct 9 _2017

No hay comentarios:

Publicar un comentario