domingo, 8 de octubre de 2017

Inhibicion de la esperanza

la esperanza es el cauce o medio que nos permite atravesar nuestro tumulto interior


George Watts, la esperanza


 lo fundamental es lo sobrenatural e inexplicable, si fuéramos puramente razonables serÍa desatinada toda esperanza por que somos mortales
A raíz de este decir es interesante sentir la inhibición de la esperanza...esta desanuda el tiempo siendo el nudo que ata realidades opuestas, el tiempo se vuelve y se revuelve sobre sí mismo, sus dimensiones que normalmente se encuentran extendidas en presente pasado y porvenir, se encuentran implicadas, extrañadas las unas con las otras, y esto sucede porque  pasado se sobrepone al presente y al porvenir, cerrando el futuro...se trata entonces de abrir el tiempo, desentrañarlo, así la esperanza sería el puente que hay sobre el  tiempo ya que al llegar casi transportándonos desde la orilla del pasado al futuro, opera así, en nuestra vida , una especie de resurrección

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la espiral de vida

nuestra calma es azul amarga y olvidada
todo es tan pausado, su lentitud
no esta desposeída de costumbre
Nada trasciende todo está en silencio
Las cigüeñas varadas en las torres
el florecido silvestre más allá en el cercado
en las casas cubiertas de lanchas azules 
esta guardado el tiempo y la soledad
y como hierba crecida entre ruinas,
son los únicos alimentos 
El tiempo no posee otra grandeza 
que el humilde sometimiento 
Hay manojos de soledad en sus manos 
huye el tiempo como una bandada de aves
solo quedan viejos rumiando su tristeza
apostados en la plaza como estatuas al sol
y que no recuerdan sino el resabio de la duda
Han olvidado la sumisa calma de los molinos
andan lentamente hacia la mansedumbre
sus voces suenan extrañas como tomillos
arraigados en las cuestas del dolor
Lejano lugar donde se deshacen los días
entre las ramas y los troncos muertos sin nombre
Donde mas allá los jabalíes veloces 
en sus ojos rojos y heridos por la neblina
Recibo la memoria como una lenta lluvia
de esperanza desposeída
Todo lo aprendí del silencio y del grito 
de los montes doloridoscuando el verano muere
pero ahora el silencio ya sustenta mi memoria
en vano volver a lugares abandonados
de paisajes y simbolos sin almas 
mansedumbre humillada y abrasada por el tiempo
Por el horizonte gris de mi memoria
cruzan muleros sin vuelta, pastores y afiladores ...
esquiladores y segadores olvidados
abrumados en el miedo de sus propias leyendas
Cuál sería la esperanza de la espiral del tiempo

j GoIz
oct 8 2017
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vientos del pueblo me llevan

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy un de pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.

¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?

Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.

Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.

Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra;
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas

M Hernández
Resultado de imagen de esperanza en pintura
El tiempo vencido por la esperanza , el amor y la belleza



La infancia de Miguel Hernández se desarrolla en su pueblo natal Orihuela paciendo rebaños de cabras en las montañas que rodean su casa, ell sentimiento poético del joven Miguel choca frontalmente con la rudeza de un padre brusco y violento que no concibe otro porvenir para los suyos que el de vivir del pastoreo y la venta de ganado El 30 de octubre cumplirá ciento siete años, el mayor poeta del pueblo que ha tenido España, quien murió de tuberculosis a los 32 años en una cárcel franquista, y es el pueblo quien lo  rescata del olvido



jGoIz
oct 8 2017



























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