Dorado aparece el árbol de los dones, con su lenguaje tiende sus bifurcaciones en derredor con la savia fresca de la tierra


Metamorfoseado otoño
Por fin termina el verano majestuosamente
El atardecer luce su sonrisa escarlata
La lluvia derrumba su faz sobre el seco suelo
y la tierra se ahoga en oscuridad purpurina
Con el tierno sacudimiento de las hojas.
Con dorado caldo y frutas de las vegas
En derredor la arboleda enmudece y se sorprende
Entonces dice el labrador, ya está bien.
Vosotras tardías y sutiles campanas del atardecer
dadnos energía alegre hasta el final
Una bandada de aves saluda en su éxodo.
Es el tierno tiempo del amor.
En la carreta, camino abajo
que bellas se aparean las ideas
todo se deshace en calma y en silencio


No se puede pensar sin lenguaje, inventar paso a paso el lenguaje ha sido labor constante y silenciosa de la mano y el cerebro, de la laboriosidad material del cuerpo y el pensamiento que lo dirige a través de palabras que designan una geometría en las miradas y argumentos afectivos cargados de intuición, de lógicas transparencias...esa lluvia de sombra exponiendo todos los secretos de su contextura, que guarda la memoria secreta del otoño iniciático, con el tierno desprendimiento de las hojas, paraíso primigenio, originario suelo de ensueño donde la tierra brinda la sabiduría de sus semillas, que toma impulso y emergen de la tierra...hay palabras que tienen sombra de árbol, ese árbol vive en la intemperie y disfruta del frío, de la lluvia, del sol mañanero que se sacude en sus ramas, de las estrelladas noches y el silencio de los campos, otras que tienen atmósfera de astros, hay vocablos que tienen fuego de rayos y que incendian donde caen, otros que se congelan en la lengua y se rompen al salir ...como esos cristales alados y fatídicos hay palabras con imanes que atraen los tesoros del abismo, otras que se descargan como vagones sobre el
alma...

Así pues por medio de la contemplación de nuestro paisaje natal cotidiano logramos acceder a un nivel de conciencia en el que entrevemos la maravilla de la compenetración del uno con el todo, la renuncia a sí mismo,la atención hacia las cosas por más ínfimas que éstas sean, la aceptación del vacío como fundamento de la existencia, nos llevan a ver al amor como la única respuesta para recobrar su propia armonía
j GoIz
17 oct 2017
Imágenes J Mir
Altazor, V Huidobro, Manifiesto del árbol que sueña ser poema, informaciones alternativas
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