Esa necesidad de olvidar su yo en la carne extraña, es lo que el hombre llama noblemente necesidad de amar
Baudelaire
Bello y extraordinario cuento_relato_poema en prosa de Charles Baudelaire que forma parte de los Pequeños poemas en prosa y que me recuerda a la novela Los Miserables o el poema que recomiendo Los pobres de Victor Hugo
Daumier. El vagón de 3ª
Cuando la pobreza fue protagonista de la pintura Realismo
Ahora los héroes han dejado de serlo y todo sucumbe a la realidad que oprime y dicta el destino de los personajes Ya lo advertiría Zola, la herencia, el medio, traza el rumbo del hombre y de nada vale mirar más allá de lo que nos ha tocado en suerte.
Ha llegado un momento en que el artista, el escritor, no puede seguir explorando dentro de sí mismo, porque una realidad dura se presenta ante él y no es posible mirar a otro lado; pintores, escritores como Balzac, Tolstoi, Galdós…, salen a la calle a denunciar con sus obras lo que estaba pasando
Y es que el nuevo movimiento artístico, el llamado realismo, se politizó y muy pronto comenzó a apostar por ese campesinado, por el proletariado explotado y miserable que había surgido de la revolución industrial Gente humilde que sólo tiene tiempo para trabajar por un miserable salario, como aquellas que retratan autores de la época como Zola (Germinal), Dickens (recordemos las miserables condiciones en las que tenía que sobrevivir el pequeño Oliver Twist), Galdós (La Fontana de Oro o Misericordia, en la que la anciana Benina luchaba día a día por llevar algo de sustento a una casa donde sólo encontraba el desdén de sus amos), Blasco Ibáñez (La Bodega)…
Fijaros en un párrafo de esta última novela y comparadlo con la imagen de Millet
Los que quedaban eran semejantes a cadáveres, con el espinazo torcido y los miembros secos, deformados y torpes ¡Trabajar todo el día bajo el sol o sufriendo frío, sin más jornal que dos reales!
(Blasco Ibáñez, la Bodega)
Las segadoras de Millet
Mucho de este sentimiento de empatía hacia los más pobres y sus miserables condiciones de trabajo lo seguiremos viendo en las primeras obras de un artista posterior, Vincent Van Gogh
Van Gogh. Comedores de patatas
Camineros en el Boulevard de Victor Hugo en Saint remy Van Gogh 1889
Courbet. El entierro de Ornans
Si os fijáis con una cierta atención en este cuadro no podréis olvidar los rostros de esos campesinos maltratados durante siglos, aprisionados por el control ideológico de una iglesia que se alza sobre sus cabezas en forma de cruz Tampoco quedaréis indiferentes ante las figuras de los burgueses satisfechos, del campo seco del fondo, del extraño colorido que rompe con esa naturaleza vigorosa, bella y potente del romanticismo
Y es que, ¡cuánto hemos cambiado desde los tiempos románticos! ¡Desaparecieron sus héroes magníficos que afrontaban la muerte con valor y decisión! Ya no queda nada de sus ideales, ni de su belleza, ni de su desesperado amor a la vida y la aventura…

Los Ojos de los pobres
¡Ah!, queréis saber por qué hoy os aborrezco. Más fácil os será comprenderlo, sin duda, que a mí explicároslo; porque sois, creo yo, el mejor ejemplo de impermeabilidad femenina que pueda encontrarse.
Juntos pasamos un largo día, que me pareció corto. Nos habíamos hecho la promesa de que todos los pensamientos serían comunes para los dos, y nuestras almas ya no serían en adelante más que una; ensueño que nada tiene de original, después de todo, a no ser que, soñándolo todos los hombres, nunca lo realizó ninguno.
Al anochecer, un poco fatigada, quisisteis sentaros delante de un café nuevo que hacía esquina a un bulevar, nuevo, lleno todavía de cascotes y ostentando ya gloriosamente sus esplendores, sin concluir. Centelleaba el café. El gas mismo desplegaba todo el ardor de un estreno, e iluminaba con todas sus fuerzas los muros cegadores de blancura, los lienzos deslumbradores de los espejos, los oros de las medias cañas y de las cornisas, los pajes de mejillas infladas arrastrados por los perros en traílla, las damas risueñas con el halcón posado en el puño, las ninfas y las diosas que llevaban sobre la cabeza frutas, pasteles y caza; las Hebes y las Ganimedes ofreciendo a brazo tendido el anforilla de jarabe o el obelisco bicolor de los helados con copete: la historia entera de la mitología puesta al servicio de la gula.
Enfrente mismo de nosotros, en el arroyo, estaba plantado un pobre hombre de unos cuarenta años, de faz cansada y barba canosa; llevaba de la mano a un niño, y con el otro brazo sostenía a una criatura débil para andar todavía. Hacía de niñera, y sacaba a sus hijos a tomar el aire del anochecer. Todos harapientos. Las tres caras tenían extraordinaria seriedad, y los seis ojos contemplaban fijamente el café nuevo, con una admiración igual, que los años matizaban de modo diverso.
Los ojos del padre decían: «¡Qué hermoso! ¡Qué hermoso! ¡Parece como si todo el oro del mísero mundo se hubiera colocado en esas paredes!» Los ojos del niño: «¡Qué hermoso!, ¡qué hermoso!; ¡pero es una casa donde sólo puede entrar la gente que no es como nosotros!» Los ojos del más chico estaban fascinados de sobra para expresar cosa distinta de un gozo estúpido y profundo.
Los cancioneros suelen decir que el placer vuelve al alma buena y ablanda los corazones. Por lo que a mí toca, la canción dijo bien aquella tarde. No sólo me había enternecido aquella familia de ojos, sino que me avergonzaba un tanto de nuestros vasos y de nuestras botellas, mayores que nuestra sed. Volvía yo los ojos hacia los vuestros, querido amor mío, para leer en ellos mi pensamiento; me sumergía en vuestros ojos tan bellos y tan extrañamente dulces, en vuestros ojos verdes, habitados por el capricho e inspirados por la Luna, cuando me dijisteis: «¡Esa gente me está siendo insoportable con sus ojos tan abiertos como puertas cocheras! ¿Por qué no pedís al dueño del café que los haga alejarse?»
¡Tan difícil es entenderse, ángel querido, y tan incomunicable el pensamiento, aun entre seres que se quieren
El spleen de París, "Pequeños poemas en prosa".
Los ojos de los pobres
The Cure How beautiful you are
Inspirado en este relato sensible, y de sutil transmisión de afectos

Parece ser que la evolución psicológica no existe el gen egoísta y el altruista interactuando siempre, sin que podamos evitarlo, sin libre albedrío... a veces el amor no es suficiente para asegurar un canal impecable sin interferencias y errores de comunicación ...alguien escribió quién inventó el hambre en este país hecho de pan... los gobiernos las idelologías... suelen gozar de gran creatividad para que haya más pobres indigentes...que estigmatizan satanizan hasta criminalizar a los mismos , sin percibir que quien esta a su lado y a quien dice amar proviene de la pobreza material y la riqueza de sabiduría y conocimientos ancestrales de sobrevivencia natural ...
en el relato es constante la ironía la perífrasis con el objetivo de denotar la crueldad de las clases, la crueldad del amor, la potencia del ego, del éxito... la sensibilidad moviliza y sacude...como en esta historia...enterneciendo y haciendo comprender las realidades y el interior del otro...tan diferentes que desgraciadamente uno vive situaciones que te hacen rememorarlo
j GoIz
17 nov 2017
F C El spleen de París
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