lunes, 20 de mayo de 2019

¡Se nos va todo, se nos va todo!

El vacío del mundo corresponde al vacío de la palabra Cioran


Qué importante es la palabra, echar de menos tiene origen gallego-portugués, achar menos. Literalmente, hallar algo que ya no está, es decir, sentir la presencia de la ausencia, qué bello es el lenguaje, sentir la ausencia, hallar el ser de lo ausente y desear recuperarlo
“Lo ausente es aquello en lo que se piensa, pero no se percibe …, aquello que permite imaginar y concebir aquello que no está” Mecloy Pudiera calificarse como la “antimateria” del lenguaje por sus connotaciones de negación, interesante objeto para la Semiología, por abarcar un considerable número de signos ausentes frente a los presentes y también para la Semántica, por sus ricos significados y el campo semántico de palabras que genera
Edward Hopper. Verano (1943)


Bellísimos ejemplos literarios en boca del poeta Miguel Hernández se suman a este articulo.En su Cancionero y Romancero de ausencias, escrito en su etapa carcelaria, manifiesta de forma vehemente la añoranza de su familia y su entorno cuando dice Ausencia en todo veo …, ausencia en todo escucho, ausencia en todo siento O también las palabras de Pablo Neruda Me gustas cuando callas porque estás como ausente, relacionan el silencio con la ausencia. En otro poema suyo, precisamente titulado “La ausente,” parece que ausencia y presencia comparten espacio a través del pensamiento 
Recuerdo singular merece el tema clásico del ubi sunt ¿dónde están?, que quedó inmortalizado en la literatura española por Jorge Manrique en las “Coplas a la muerte de su padre” al preguntarse “dónde están” tantos seres y grandezas del pasado. Podría calificarse con toda propiedad como la pregunta de las ausencias. En este mismo contexto de la trascendencia es ejemplar el magnífico soneto de Góngora, en el que la idea también clásica de aprovechar la vida y la juventud acaba con el drástico final que aguarda a todo ser humano, llegando a convertirse “en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada”. Este verso puede representar a la perfección la ausencia última, la ausencia de la vida 


Las musa inquietantes de Chirico
Otro caso similar en el ámbito literario lo ofrece el poema “Ausencia” de Jorge Luis Borges, lamento resumido en los versos ¿en qué hondonada esconderé mi alma para que no vea tu ausencia?


Ausencia 


Habré de levantar la vasta vida 
que aún ahora es tu espejo: 
cada mañana habré de reconstruirla. 
Desde que te alejaste, 
cuántos lugares se han tornado vanos 
y sin sentido, iguales 
a luces en el día. 
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas, 
palabras de aquel tiempo, 
yo tendré que quebrarlas con mis manos. 
¿En qué hondonada esconderé mi alma 
para que no vea tu ausencia 
que como un sol terrible, sin ocaso, 
brilla definitiva y despiadada? 
Tu ausencia me rodea 
como la cuerda a la garganta, 
el mar al que se hunde 


JL Borges 
Giorgio de Chirico 
ambiente que parece real, pero que en verdad no lo es, 
tan sólo es un espacio congelado o el escenario de un sueño

Las cosas que nos faltan, cuántas cosas, las que quedaron en el camino o nunca accedieron a él, quien más, quien menos, todos llevamos una filatelia de las ausencias.
Hay partidas, adioses de los que no volvieron ni volverán, aun en las mejores y conquistadas alegrías, sobreviene de pronto un vacío y nos quedamos taciturnos, solos, tiernamente desolados.
Por suerte cuando soñamos vuelven todos, los que todavía son y los que fueron, y abrazamos fantasmas, almas en pena y almas en gloria, ellos nos cuentan su impiadosa sobrevida, aunque, eso sí, marcando siempre su territorio, que es sólo invierno.
Su exilio tan pasivo, tan inerte, no está consolidado. Con su martirio, nos martirizamos, quizá porque sabemos que todo eso acaba en un opaco despertar. Viene entonces la fase de ojos abiertos, también llamada insomnio. Allá arriba está el cielo raso, con la araña de siempre en su rincón de redes. Nos faltan manos para acariciar, labios para besar, cintura que estrechar, cuerpo que penetrar. Todo es ausencia.



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Nanas de la cebolla Miguel Hernández Joan Manuel Serrat.
Poema escrito por Hernández tras recibir una carta de su mujer, Josefina Manresa, narrándole el hambre pasado por ella y su primer hijo recién nacido.

j GoIz/20 mayo19






















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