Aunque nadie podrá quitarnos la ilusión
A Gentileschi
Cuando cae la noche el campo reclina su cabeza en el monte
y el último ruiseñor de la tarde duerme entre los frondosos ramos,
I levitán
silenciosos, vuelven lívidos perfiles, que renacen, como hojas arrastradas como voces fluyendo tal manantial cegado
Petrus Van Schendel
Entre velos
Cuando el viento de Otoño arrastra la hoja
y el sueño trae lluviosa lira adormecida;
Busca la paloma torcaz de la vieja encina
la agreste bellota caída;
Al par que entre la fronda el pardo ruiseñor
buscando el monte bajo va,
la espesura más sombría,
para ocultar a todos su morada
en los frondosos matorrales
a la sombra de los árboles
Así también nosotros, en la multitud.
de la presentida ciudad, morada oculta ,
afanosos buscamos,
donde nunca sesgada una mirada
aparezca como una injuria;
Y preferimos las desiertas sendas,
los universos ignorados
donde no lleguen del mundo
ni calumnia, ni rumores...
Como ocultan los pájaros su casa
Así también nosotros vamos y
escondemos allí nuestras pasiones
j G
I Levitán
j G
30nov2018




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