domingo, 7 de octubre de 2018

Tiempo y memoria

“…Nubes y nubes flotan dormidas, algas del aire; todo el espacio

gira con ellas, fuerza de nadie…” O Paz 


Ivan L Gorokhov 



Perfil otoñal 

Qué inmaduramente heridos transitamos 
por el tiempo 
golpeados por sueños que nunca concluyeron 
o que, al fin, sucedieron para hacerse recuerdo, 
neblinosa demarcación de la añoranza. 


Qué etéreo y fugazmente 
nos vamos debilitando, solitarios, sombríos 
como las amarillas hojas del otoño 
en las ramas de niebla que nos tiende el olvido. 

Qué desamparo tan terco, 
qué oscuro abandono 
este irse distanciando, repitiendo 
palabra tras palabra, verso a verso... 
apretando sueños para que no se marchen, 
de la hora exacta como un alba 
y detengan el curso del tiempo 
en que vivir sea cántico 
j GoIz 
Jardín de otoño V Van Gogh 
La concepción bergsoniana plantea que lo propio del tiempo es avanzar, el pasado es el tiempo ya transcurrido, y el presente, el instante que ocurre y que separa el pasado del futuro, Bergson precisa que el presente es el estado de nuestro cuerpo en la acción, en este sentido, el pasado es lo que ha dejado de actuar, pero que revive en tanto su recuerdo se inserta en la sensación del presente Desde este planteamiento se interpreta los siguientes versos de Pacheco, “El tiempo entero es muda mutación. Celebremos / el peso de los años. / El que fui en otro mundo / repite sus palabras ante un teatro sin nadie” 
Solemos vivir con la ilusión de preservar los instantes, de hacerlos trascender pero la fugacidad de la existencia, el cambio perpetuo que experimentamos se contraponen al deseo... 
Para Pacheco la poesía es la sombra de la memoria pero será materia del olvido...hierba que estremece el prado por un instante y luego brizna, polvo, menos que nada ante el eterno viento ...su único tema es lo que ya no está. Sólo parece hablar de lo perdido...Y sin embargo ama ese cambio perpetuo, ese variar segundo tras segundo, porque sin él lo que llamamos vida sería piedra
Peder Mønsted (pintor danés) 1859-1941
"Día de otoño en el bosque" 1889

S. b. para Paul Ricoeur, la evocación permite traer al presente lo ausente percibido, sentido, aprendido, aunque ese conocimiento de las cosas es subjetivo pues, como señala Bergson, las imágenes pasadas se mezclan con nuestra percepción del presente. La reconstrucción de un evento pasado necesariamente involucra la imaginación, un elemento fundamental en la reelaboración del discurso que dice lo ocurrido, quien rememora acontecimientos que sucedieron, pero que en la distancia temporal se van haciendo cada vez más difusos, recurre a la sensibilidad y a la subjetividad para elaborar un nuevo discurso que los haga presentes, sin que ello implique la necesidad de verificación. 
edmund adler 
Los recuerdos se materializan azarosamente y lo que de ellos tenemos en el presente no es más que una suma de imágenes almacenadas de forma aleatoria, en este sentido nos preguntamos ¿puede acaso la imaginación creadora ser fiel al pasado? Si la memoria de lo exterior está condicionada por la semejanza de lo íntimo, el poema es la puesta en discurso de esa rememoración mediatizada. 



“El sueño es una segunda vida.” 
Gérard de Nerval


J GoIz
7oct2018




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