martes, 29 de mayo de 2018

Filosofía de la libertad II

Es obvio que no puede ser libre una persona que no sabe por qué actúa... pero ¿qué diremos de los actos cuya motivación conoce?


Con este planteamiento, Rudolf Steiner subordina la cuestión del libre albedrío a un problema cognitivo previo a la acción


Se centra en el problema del libre albedrío, Steiner divide inicialmente esto en los dos aspectos de la libertad del pensamiento y de la libertad de la Acción y discute que la libertad interna esta alcanzada cuando tendemos un puente sobre el boquete entre nuestras impresiones sensoriales, que reflejan el aspecto externo del mundo, y nuestros pensamientos, que nos dan el acceso a la naturaleza interna del mundo y que la libertad externa es lograda absorbiendo nuestros hechos con la imaginación moral Así que apunta demostrar que estos dos aspectos de la libertad interna y externa son integrales el uno al otro, y que la libertad verdadera será alcanzada solamente cuando se unan

En nuestro actuar humano consciente, podríamos plantearnos la siguiente cuestión

¿Es el hombre en su pensar y actuar un ser espiritualmente libre, o se encuentra sujeto al dominio de una necesidad absoluta, de acuerdo con las leyes de la naturaleza?.

Pocas cuestiones se han tratado con tanta sagacidad como ésta, pues la idea de la libertad de la voluntad humana cuenta tanto con un gran número de partidarios vehementes, como de adversarios obstinados, hay quienes en su apasionamiento moral consideran de escasa inteligencia al que llega a negar un hecho tan evidente como la libertad, y frente a ellos existen otros para quienes el colmo de lo científico es creer que las leyes de la naturaleza quedan interrumpidas en el dominio del actuar y del pensar humano, la misma cosa se considera como el bien más preciado de la humanidad y, al mismo tiempo, como la más grave ilusión, se ha empleado infinita sutileza para explicar cómo la libertad humana es compatible con los procesos de la naturaleza, a la que también el hombre pertenece, no menor ha sido el esfuerzo con que otros han tratado de comprender cómo ha podido surgir semejante idea absurda, indudablemente se trata de uno de los más importantes problemas de la vida, de la religión, de la conducta y de la ciencia, como lo ha de sentir todo aquél que lo considere con un mínimo de profundidad Realmente es parte de los tristes síntomas de la superficialidad del pensamiento actual


la mayoría de nuestros pensadores 
contemporáneos con respecto a la cuestión planteada ha sido muy variada

pero de ningún modo se puede afirmar, dice Steiner que todo nuestro actuar fluya de la pura reflexión de nuestro intelecto, no puedo calificar de humanas en el sentido más elevado solamente aquellas acciones que proceden del juicio abstracto, pero tan pronto como nuestro actuar se eleva por encima del dominio de los apetitos puramente animales, nuestros motivos se hallan permeados de pensamientos, el amor, la compasión, el patriotismo... son móviles del actuar que no pueden ser explicados por medio de fríos conceptos intelectuales, se dice que en este campo el corazón y el alma hacen valer sus derechos, sin duda, pero el corazón y el ánimo no crean los móviles del actuar, sino que los presuponen y los acogen en sí En mi corazón surge la compasión cuando en mi conciencia se produce la impresión de una persona que me da pena, el camino al corazón pasa por el intelecto, y el amor no es excepción, si no se reduce a la mera expresión del instinto sexual, se basa en la idea que del ser amado nos hacemos, y cuanto más idealista es esta representación, tanto más profundo es el amor , también aquí es el pensamiento el padre del sentimiento, se dice que el amor es ciego para con los defectos del ser amado, pero también se puede considerar esto a la inversa y afirmar que justamente el amor abre los ojos para descubrir sus cualidades, muchos pasan sin advertirlas, mas uno las ve, y precisamente por eso se despierta en su alma el amor, no ha hecho otra cosa, sino formarse una idea, una representación de algo de lo que otras cien personas no tienen ninguna, ellos no tienen el amor, porque carecen de la representación

Por donde quiera que se enfoque la cuestión, cada vez resulta más evidente que la pregunta referente a la naturaleza del actuar humano, presupone la del origen del pensamiento
Resultado de imagen de Filosofia de la libertad, de R Steiner

Reflexión
El hombre no es de primeras ni un ser libre ni un ser contingente sino que está en todo momento en camino hacia la libertad y en la posibilidad de ella

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Observaciones 
Es obvio que no puede ser libre una persona que no sabe por qué actúa...Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo. Si no tienes la libertad interior, ¿qué otra libertad esperas poder tener? La libertad es incompatible con el amor, el que ama es siempre un esclavo, la búsqueda de la libertad es la que nos hace libres, en no hacer nunca lo que no quiere pues el destino de mi libertad esta en el límite de mis pensamientos
El ser libre, es la verdad.
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Todos somos víctimas de nuestro entorno, de nuestras circunstancias...presos de una rutina que nos coacciona...de decisiones que quieres o no te repercuten en tu vida
Mi libertad depende de la capacidad de la conciencia para pensar y obrar según mi propia voluntad pues soy lo que quiero pues quiero lo que soy, mi ser y mi querer se identifican y de ellos se deriva mi obrar Es un derecho de hacer lo que debemos.Pero la voluntad es conflicto y laceración, y por lo tanto, dolor, no hay satisfacción verdadera y plena.
Si fuésemos totalmente libres nuestras vidas girarían 180° perseguiría el amanecer sin importar que dirán los demás, algo utópico quizás. Buscaría el verdadero significado de la felicidad e intentaría conocer a fondo la sociedad...
Me parece imposible llevarla a la realidad ya que estamos condicionados por millones de valores...restricciones ...que no nos dejan ser nosotros mismos,...

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29 mayo 2018


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