sábado, 29 de julio de 2017

Omnipresencia del tiempo

La poesía nos enseña a esquivar las trampas de la realidad
Caballero Bonald

Resultado de imagen de Pensarte es tenerte
El tiempo nos va dejando sin antídotos, malgastado o perdido esa fortuna, en mala hora en deseos 
bruscos, dispendios de historias de amores consumidos, de virtud, amistad, infidelidad...  sólo nos quedan rastros exiguos de lo inconfesable ... y es que  ya nada nos pertenece sino aquello que perdimos, transito junto de ayer, la memoria, conducto único que nos transporta al pasado para tan solo conectar con el presente, que confluye sobre un fondo suspenso de esperanzas donde todo zozobra y reagrupa en vida donde está nuestra verdad reciennaciéndose y es que el recuerdo puede engendrar un presentimiento de esperanza y de vida para seguir contando y seguir viviendo, pues  dichoso aquel que un día desanduvo la vida hasta alcanzar la paz de lo no aconsejable...Cada paso aparta el tiempo, le echa hacia atrás, ensancha el mundo breve donde puede pisarse todavía...
Somos lo que hemos pasado, lo que hemos hecho, pudieron pasarnos, pudimos hacer otras cosas pero he aquí que lo que efectivamente nos ha pasado y hemos hecho constituye nuestra inexorable trayectoria de experiencias que llevamos a nuestra espalda, como el vagabundo con su hatillo en su haber nadie escapa del peso de sus circunstancias históricas, y ebrio de esa verdad cansado de ser siempre memoria de un tiempo sin salida nos sentimos destinados a debatirnos en los vaivenes del tiempo por que el tiempo es parte de la unidad de nuestra existencia personal y como bebemos en borbotones nuestro tiempo aprendemos a rescatarlo, a desandarlo


Pérdida de tiempo 

En la palabra tiempo anida

una gran ave blanca, una consecutiva

privación de pretéritos

y ciertos excedentes de la fugacidad.
En la palabra tiempo se intercalan
otras palabras de su misma estirpe:
el lento mar perpetuo y su inconmensurable
usura, el azar siempre errático
y el sideral boquete de la luz.
La única estrategia que puede más que el tiempo
es conseguir perderlo impunemente
C Bonald


La poesía nos hace ver el mundo con ojos distintos al que el uso nos marca en nuestro diario y tantas veces vacío discurso del vivir, por eso es, efectivamente, un mundo de creatividad, de libertad, y ser libre quiere decir, en poesía, el encuentro con un lenguaje que se dice a sí mismo y que no tiene otra posibilidad de entenderse que cobijándose bajo las alas de esa misma libertad de señalar, de significar que es, al mismo tiempo, una libertad de sentir y de entender, pienso que leer un buen poema es un modo de ganarle la partida a la ignorancia que nos acecha por todas partes que una de las muchas tareas para una educación renovadora es, precisamente, el encuentro con la imaginación y con ese inabarcable mundo de afectos y sentimientos que la poesía despierta

Reflexión 

Alguien podría preguntarse para qué desandar el tiempo, no seria mejor esquivarlo, disuadirlo o simplemente olvidarlo, y si aceptamos que el tiempo es limitado porqué no dejarlo avanzar sin más, para qué volver a las andadas e intentar remediarlo, para qué desandar el tiempo, algunos de nosotros podría responder que por un deseo de mirar, de ver cómo sucedieron nuestras historias cómo se atraían los acontecimientos, las razones, los personajes, los días, los azares, vivir otra vez el tiempo en esas historias, romper sus limites sin intentar cambiarlas solo para imaginarlas para recobrarlas otra vez una de tantas maneras de desandar el tiempo

Vincent Van Gogh Landscape With House And Ploughman:

No, no nos vamos de vacío como no se va el día sin su carga sonora de luz cumplida y clara, nos llevamos en las pupilas la presencia de aquellos recuerdos que nos dieron calor con sus miradas, nuestro mejor alimento que bajo otra luz distinta, más blanca y menos fría, alguien entenderá la plenitud del mundo que persiste en nuestro ojos abiertos a la nada cuando al fondo canta un mirlo...el mundo , el sol, las hormigas , las horas , todo...

Las cosas hoy dispersas se reúnen, 
las que están más próximas se alejan
junto al tiempo irrepetible del recuerdo 
 las vueltas jamas serán iguales, 
no lo haré jamás, nunca dos veces,
 el tiempo mudamente 
me esta diciendo siempre adelante
...De todas formas yo te acepto !Camino¡ 
acaso hay algo mejor que evocar todo aquello 
Donde se concentra la naturaleza descrita de la mirada 
Y más allá, la vida real que ya empieza ahora... 
J GoIz
F C, La palabra más libre, de Emilio Lledó y poemario escogido de La noche no tiene paredes, de José Manuel Caballero Bonald
J GoIz 
29 julio 2017












Foncebadón _ Ponferrada 22

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