sábado, 10 de febrero de 2018

la palabra y su sombra


En vano callejeamos los espacios que nos queda 
entre las intenciones y las conjeturas proferidas 
No hay más que la Belleza y ésta sólo tiene una expresión perfecta, la Poesía, la cual es vida en palabras 

Incertidumbre 

Anclada ya en su confín de tiempo, 
viene la poesía a decir la palabra, 
trepando poco a poco hasta nacer, 
la dejo que fluya entre los labios 
e inesperadamente esa palabra se amplia 
al encontrarse con el caudal 
de la  memoria, 
se eleva más y más, se concreta, pule 
y se equilibra entre sueños.


Después inicia su hecatombe 
dependiendo de amor o de vileza, 
la palabra se cierra en los oídos 
se vuelve vaga y sin sentido, 
cubre sus bordes de brozas, 
se despeña ya hecha pedazos 
entre el silencio de las conjeturas.

Esquiva y veloz no se a donde cayó 
no importa es nada lo que dijo 
no importa sólo quería salvarla 
Lo fue todo y es nada 

j GoIz
Escribir no significa convertir lo real en palabras sino hacer que la palabra sea real

Quién viniera conmigo a través de los campos
El sol se esparce en diamantinas
gotas de agua
sobre la frágil hierba...
Giuseppe Ungaretti.

la eficacia de un poema sólo está a fin de cuentas en sus palabras, o lo que es lo mismo, en la forma alcanzada por esas palabras en la específica construcción que las sustenta, un buen poema no puede, por lo tanto, ser incomunicable, puede ser, de acuerdo, complejo, puede ser, también, muy original o novedoso; pero lo que no puede es perderse en el autismo porque entonces pierde la comunión, el reconocimiento del otro en la comunidad de una lengua.
El poema no despierta de la Palabra sino a las palabras...la claridad, la lucidez de la palabra poética, aquella que es rica por que es pobre, ya que no es rica por lo mucho que posee, sino por lo poco que necesita para existir


...¡Basta ya! La palabra es un ladrillo. ¿Me oísteis?...
¿Me ha oído usted, Señor Arcipreste?
Un ladrillo. El ladrillo para levantar la torre...
Y la torre tiene que ser alta...alta....alta....
Hasta que no pueda ser más alta.
Hasta que llegue a la última cornisa
De la última ventana
Del último sol
Y no pueda ser más alta.
Hasta que ya entonces no quede más que un ladrillo solo,
El último ladrillo...la última palabra,...
Para tirárselo a Dios
Con la fuerza de la blasfemia o la plegaria...
Y romperle la frente.....A ver si dentro de su cráneo
Está la Luz...o está la Nada
L F Vivanco, fragmento, La palabra


James Ensor

pero la palabra no posee ningún estatuto ontológico en sí misma, no es ninguna realidad que designe de suyo las cosas, sino que la palabra se constituye en cuanto tal en la medida en que es proferida por alguien y oída por otro Así es como adquiere "realidad", en cuanto es proferida por alguien que está inserto dentro de las coordenadas de su circunstancia o situación

pero estamos aplastados por la presión del verbalismo instrumental, donde lo visible limita con lo no visible y donde la palabra se muestra y no tiene por qué expresar un sentido, y convertir la palabra en la materia donde lo que quisiéramos decir no pueda penetrar más allá de lo que la materia nos diría…
aunque en todas las cosas hay una palabra interna, una palabra latente y que está debajo de la palabra que las designa , obviamente pensamos con ideas y automáticamente las representamos mediante palabras, pues el nexo entre lenguaje y pensamiento se manifiesta ante todo en el aspecto semántico, por lo tanto al final la palabra sería la base insustituible del pensamiento 
así pues el pensamiento genera palabras y las palabras generan pensamiento, luego, la palabra tiene dos caras, una de trasmitir y otra de generar pensamientos, igualmente la acción tiene dos caras, una para ejecutar y otra para generar pensamientos Si aceptamos que palabra y acción tienen relación circular con los pensamientos, por extensión tendremos que aceptar que también hay niveles de acciones y de palabras, es decir, acciones que generan acciones, palabras que generan palabras 
Guy Orlando Rose

A veces la palabra se aloja en la apertura abismal de la posibilidad absoluta, de la posibilidad que se demora retrayéndose ante lo posible, sin hacerlo advenir, sin devenir en ello que se planta antes que puede ser todo eso otro que no es, esa palabra se localiza esencialmente ante sí, sobreviene como antepalabra en el decirse de la palabra aún no dicha, en el no decirse de la palabra anterior, en el quiasmo de una palabra que tiene ante sí la anterioridad que la retrae o retrotrae de y todo eso otro, que no es. creación de la nada y nada de la creación 
así que la ante palabra, regresa una y otra vez a su lugar, a su inicio último, a la preferencia o inferencia de esa nada e_bullente y pletórica del poetizar 


Observaciones 

el pensamiento y el lenguaje, paradójica mente, a la vez nos acercan y nos impiden llegar a la realidad, la palabra, junto con el poder de su vaivén vibratorio, es capaz de crear, sanar y también destruir por lo que que habría que considerar al silencio como único amigo que jamás traiciona , es un lenguaje universal que de hecho todo el mundo conocemos y entendemos, aunque no lo practiquemos o en ocasiones incluso se olvide
Silencio quiere decir, dentro de tí, eres sólo espacio, espacio sin estrépitos, silencio quiere decir que has puesto a un lado todo el mobilario de la mente, los pensamientos, los deseos, las memorias, las fantasías, los sueños, todo lo has empujado al lado., estás mirando la existencia directamente, inmediatamente, estás en contacto con la existencia sin nada entre tí y la existencia
Con esta argumentación podemos establecer de forma terminante los límites del lenguaje, que sólo estaría capacitado para representar hechos del mundo, atrapado en lo que sólo puede pensarse y expresarse claramente, la palabra tendría que renunciar en primer lugar a aclarar sus relaciones con la realidad, ya que toda reflexión en torno a ésta se hallará limitada a lo que permiten los recursos que el lenguaje pone al servicio del pensamiento

Paul Signac. Jovenes de Provenza en el pozo. 1892.:
Reflexión

Habría que preocuparse por la desacralización de la palabra, donde se mezclan en igualdad de condiciones lo culto y lo profano para recuperar la lucidez, la claridad de la palabra, desacralizar la palabra para recuperar la palabra, pues estas no pueden traducir sino muy imperfectamente aquello de que se trata ya que se habla demasiado el mundo está envenenado por palabras, son la fuente de la mayor parte de nuestros actos fallidos, de nuestros reflejos, de nuestras frustraciones, la palabra es la gran trampa, es muy cierto eso de que empezamos a morir por la boca como los peces... habría que encontrar un nuevo lenguaje, y mejor todavía un lenguaje de silencio en el que nos podamos comunicar por levísimos estremecimientos, como los animales, qué libres son ellos?... un pestañeo apenas visible resumiría todos los cantos de la Ilíada, incluso los que se perdieron, un pliegue de labios, todo Dante, Shakespeare, Goethe, Cervantes, tan aburridos e ilegibles ya. Los gestos más largos expresarían los hechos más simples, el hambre, el odio, la indiferencia. El amor sería aún más simple, una mirada y en esa mirada, un hombre y una mujer desnudos, desnudos de veras, por dentro y por fuera, pero conservando todo su misterio....sólo en el trabajo y gracias a la acción del trabajo tenemos muchas cosas que decirnos, las palabras nacieron al mismo tiempo que las herramientas, y qué son las palabras sino meras herramientas para escribir 


Tened cuidado con las palabras,
 incluso con las milagrosas...
Por las milagrosas damos lo mejor que tenemos,
 a veces proliferan como insectos
 y dejan un beso en lugar de un aguijón...
Palabras y huevos deben manipularse con cuidado.
 Una vez que se rompen, son cosas imposibles de arreglar, A Sexton

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Quisiera un poema... quisiera , un poema nuevo, mío , que sin palabras y sin silencios pudiera ser nombrada esa  palabra sin sombra como el amanecer que desde la cima del barranco se detiene tocando el horizonte con sus luces sonrosadas, sobre el pié del valle, de brozas  y malezas, donde solo florece el agua que queda, y donde como mágica evidencia, lo real se convierte en lo idéntico a sí mismo, j GoIz 


j GoIz

10 febrero 2018



imágenes de Guy Orlando Rose



Apuntes del Blog, Heidegger, A R Bastos, Freire, N Parra, L F Vivanco, A Sexton, j A Valente , Friedrich Nietzsche, Ludwig Wittgenstein y fuentes alternativas

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