El perro semienterrado, de Goya
Mirar un cuadro
Nada ni Nadie puede huir de sí mismo
El hilo de la vida está dañado desde su mismo comienzo
Philipp Mainländer
...Igual que en invierno las verdes hojas
caen del árbol, y la rica vida de las plantas
fluye hacia las raíces y allí se reúne,
así perdí
juventud y alegría, y con todas mis fuerzas
vertí hacia dentro mi vida entera.
Pero ni la primavera a una nueva juventud me llama,
ni la alegría de nuevo despierta.
Pues en mi dolorosa y feroz rabia vive;
Y con la excitada sangre del corazón
alimento el fuego salvaje
de la consumidora llama.
Amalfi, fragmaento.
Philipp Mainländer

Aunque la oscuridad no es absoluta, como ya adujo Lucrecio en su De rerum natura, nos constituimos como seres errantes, portadores de una mínima luz que intenta iluminar las vastas tinieblas que rodean cada vértice de nuestra existencia
El perro semihundido, Psicoanalisis
Goya era viejo al pintar este cuadro... Freud vino a decir, más o menos, que para analizar hay que escuchar observar atentamente hasta ver surgir un patrón y en otro momento habló de cegarse artificialmente para percibir los pasajes oscuros
sé que el juicio estético es una cuestión de gusto, que no deriva de conceptos porque hay infinitos puntos de vista posibles y el espíritu de esta obra nos toca o no nos toca, pudiéndose contemplar cada vez y comentar en cada ocasión de diferentes modos, sobre gustos, nada escrito, yo no lo percibo igual en dos ocasiones y eso intriga
En él veo minimalismo, con muy pocos elementos logra Goya una notable monumentalidad dramática, y es todo un enigma, con qué pocos elementos para tantas posibles lecturas...
Los creadores mismos declaran a menudo no saber exactamente cómo hicieron o cómo fueron llevados a aquello que en la obra comparece, aunque siempre procuren que las musas les cojan trabajando decía Picasso
En Semihundido pudo ser también estado de ánimo y experiencia personal de Goya, afrancesado que acabó exiliado en Burdeos Pero semihundido ¿hacia arriba o hacia abajo, emergiendo o anegándose? ¿Es caída u orto, nacimiento o agonía?
¿Es la asfixia y morbidez del reinado de Fernando VII, vivida por el Goya ilustrado de vocación gaditana?
¿Es éste un gesto de soledad y angustia, de apurada supervivencia o de esperanzado reconocimiento tras la canina proeza de haber puesto a tiro de su dueño esquivas codornices o palomas cuando la luz declina?...
Y lo que vemos, sin embargo, es ocre, sólo ocre, pero las mil versiones del ocre y acaso también tórrida polvareda que impregna el aire en el crepúsculo y se desliza amenazante sobre el cansino perro cuando ya cae la noche. ¿O rompe el alba?
es el Arte de velar desvelando y desvelar velando, las transparencias son exquisitas, la libertad creativa, enorme, la calidad matérica, imponente, esta pintura pasó de fresco en la pared de la Quinta del Sordo ¿1822-23? a recibirse en lienzo a finales del siglo XIX Algo de cierto había, complace pensar, premonición de cambio, fue fresco y comparece con apariencia de óleo sobre lienzo Naufragio y nacimiento, como nosotros somos cada día, como esperanza nuestra de cada día nos sea dada
j GoIz
16 febrero 2018
Imágenes de Goya
Philipp Mainländer
Perro semihundido. Revista de la S E de Ps. E De Lama
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