En la poesía hay una fuerza en sí misma basada en la sencillez la modestia, donde el gran héroe tal vez es tan sólo el hombre común, ademas de un poder de unificar lo múltiple sin sacrificar ni humillar la diversidad

Considerar al genio de cualquier lugar no es mejor mayor en sus ejecutivos legisladores embajadores autores colegios iglesias salones políticos periódicos inventores… sino siempre es mayor en la gente común...todo aquello que la sociedad oculta, margina o reprime...acoge la poesía infinidad de voces, sean de amor de odio y nada parece indigno, porque amor ha de dirigirse a todos sean profundos triviales intrascendentes...
De mi garganta salen voces olvidadas,
voces de sexo y de lujuria,
voces veladas que yo desgarro,
voces indecentes que yo clarifico y transfiguro……
Yo no me tapo la boca
ni pongo el índice sobre los labios.
festejar la vida en todas sus formas manifestaciones... es, en definitiva, un himno a la humanidad, no tanto en su grandeza, sino en la nimiedad de su finitud y contingencia
Yo soy el poeta de la bondad.
Soy el poeta de la iniquidad también,
y no me avergüenzo.
Yo no soy más que un hombre que
riega las raíces de todo lo que crece.
Muero con el moribundo
y nazco con el niño que recogen los pañales.
Yo no soy sólo esto que se alarga entre mi sombrero y mis zapatos.
Mira atentamente la pluralidad del universo:
nada es igual y todo es bueno

porque cada uno... yo puede ser cualquiera
Yo soy Walt Whitman…
Un cosmos. ¡Miradme!
Si no me encuentras enseguida,
no te desanimes;
si no estoy en aquel sitio
búscame en otro.
Te espero…
En algún sitio estoy esperándote.
En el regreso a la interioridad radica, precisamente, la esencia de la poesia, el regreso al Yo se acompaña de una nueva experiencia temporal, de un aprecio por los valores ligados a la fugacidad, se estima lo único e irrepetible del instante que fluye y se escapa la belleza física el amor sensual la pasión la sexualidad... Y de algún modo, también pasa con la filosofía lo mismo que con la vida, cuando uno queda inerme, desarmado ante la sacudida del sufrir, el abandono o la muerte, es necesario volver a centrarse en torno al propio eje, en las coordenadas de cada cual.
Quizás por eso la poesía es un abrazo a la vida desde el encuentro y el afecto a uno mismo, lo cual permite establecer los propios límites y proyectar la apertura hacia los demás con la convicción de que la existencia no requiere mayores complicaciones para ser un deleite, porque ella es valiosa en sí misma. ahí reside el principio de cualquier renacimiento y, por eso,
puede considerarse también como un guía en la escarpada vía de la resiliencia
Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú.
Y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.
Que se callen ahora las escuelas y los credos.
Atrás. A su sitio.
Sé cuál es mi misión y no lo olvidaré: que nadie lo olvide.
Pero ahora yo ofrezco mi pecho
Igual al bien que al mal,
dejo hablar a todos sin restricción,
y abro de par en par las puertas a la energía
original de la naturaleza desenfrenada

En el fondo, la poesía es un ejercicio de escucha. los impulsos, los sentimientos, tanto personales como ajenos, pero la palabra no expresa únicamente lo subjetivo sino lo universal que hay en todo ser, porque lo divino habita en el corazón de cada uno, la unidad de Dios y el mundo en la inmanencia del mundo
Tampoco contemplarás el mundo con mis ojos
ni tomarás las cosas de mis manos.
Aprenderás a escuchar en todas direcciones
y dejarás que la esencia del universo se filtre por tu ser.
Y nunca habrá más perfección que la que tenemos,
ni más cielo
ni más infierno que éste de ahora.
El pensamiento nubla, destruye la espontaneidad de la vida porque idealiza y denigra lo existente al contrastarlo con una perfección inalcanzable a la cual se esclaviza, ser libre es atenerse a lo que hay, aceptarlo en su pequeñez y en sus deficiencias, no afanarse en corregirlo ni mejorarlo, abogar por la intuición y la observación directa de las leyes naturales, porque cree que, a su través, el ser humano entra en contacto con la energía cósmica,
pues recostarse sobre la hierba y holgazanear implica abandonarse al devenir de la naturaleza, reconocer la pertenencia a ella y disfrutar de esa entrega
En lo Grande reside lo pequeño y viceversa, aunque me produce mayor encanto lo pequeño...
Creo que una brizna de yerba
no es menos que el camino
que recorren las estrellas.
Y que la hormiga es perfecta.
Y que también lo son
el grano de arena y el huevo del zorzal.
Y que la rana es una obra maestra,
digna de las más altas.
Y que la zarzamora podría
adornar los salones del cielo.
Y que la menor articulación de mi mano
puede humillar a todas las máquinas.
Y que una vaca, paciendo con la cabeza baja,
supera a todas las estatuas.
Y que un ratón, es un milagro capaz
de asombrar a millones de incrédulos.
Este es un canto de amor y respeto
a la más grande de todas las maravillas,
que es la vida humana.
Y yo también lo creo
Pero yo que conozco la correspondencia exacta
y la imparcialidad absoluta de las cosas,
no discuto,
me callo
y me voy a bañar al río para admirar mi cuerpo.
Hermoso es cada uno de mis órganos y atributos,
y los de otro hombre cualquiera sano y limpio.
No hay en mi cuerpo ni una pulgada vil:
nobles son todos los átomos de mi ser
y ninguno me es más conocido que los otro
el cuerpo no admite ser explicado más allá de sí mismo es un territorio sacro como un auténtico milagro que despierta una irresistible atracción, porque es está cargado con un alma y dispuesto a establecer con otros una conexión de amor convirtiendo la palabra poética en una especie de caricia que modela despierta su sensibilidad
Me estremezco ante el vientre lo mismo que ante el corazón y la cabeza.
La cópula tiene el mismo rango que la muerte.
Creo en la carne y en los apetitos.
La vista,
el oído,
el tacto…
son milagros.
Y cada partícula,
cada apéndice mío
es un milagro.
Soy divino por dentro y por fuera
y santifico todo lo que toco
y todo lo que me toca:
el olor de mis axilas es tan fino como el de una plegaria;
y esta cabeza mía
vale más que las iglesias,
las biblias
y los credos.

Así, la visión humilde sentida original de una conciencia encarnada muestra la vida como lo supremo único y universal pura actividad e inocencia donde la muerte y el mal no existen porque en el conjunto los opuestos se compensan y nada desaparece todo se transforma, celebrar la existencia y a convertirse en su protagonista, porque, a pesar de los vaivenes que la suerte impone, cada uno de nuestros actos puede plenificarnos, hacernos más libres, más felices, y unirnos solidarios con el prójimo
… una apuesta por la confianza en lo nimio y, en estos tiempos de desánimo y abatimiento, un verdadero antídoto contra la depresión
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia

Retoza conmigo sobre la hierba y si sabes tocar la sensibilidad estética me leerás en el mejor lenguaje de todos, el del universo, formamos parte de la Tierra, con los pros y contras, esa es la realidad, no podemos negar tampoco lo menos positivo, si exponemos siempre el regalo bien presentado, algo hay, entonces , que no cree que sea totalmente auténtico
J GoIz
5 sept 17
No hay comentarios:
Publicar un comentario