Con el recuerdo vago de las cosas que embellecen el tiempo y la distancia, retorna ese tiempo de esperanza, iris de voluntades, que transcurre por entre lonas falsas, de excusas sin desgracia, una verdad y un sueño de inocencia


Verdad y Un Sueño
Y qué lejanos ya los grande amaneceres de verano
las dulces noches de los ocasos de mayo
inmensos recuerdos de aquellos mágicos instantes
de risas y ruidos del trabajo casero tintineando en los cristales
Qué raudos cabalgan las oscuras nubes sobre arriates en penumbra
Los patios enfundados como inmensos pétalos, y un secreto soleado, aquel cielo reservado,
Con petirrojos, huertos... macetas con geranios,
era de veras cielo y entonces lo ignorábamos
Nunca soñamos que lo fuese, hasta ahora, en que hemos
satisfecho nuestros propios avernos, aquellos cielos
bajos, a ras de tierra, humanitarios, aun a salvo, allí donde el recuerdo de niñez
era gozar de abuelos en la casa y amarlos,
permitiendolos vivir libres de vertederos de viejos,
entrenados espectros que siempre se prorrogan demasiado
en morir y dejar pulcro el mundo,
que ya no tienen patios, ni destino, ni tiempo ni sazon
Ser niño era demandarles que nos dieran la mano, porque teníamos miedo
Y volver a pedirles que nos contaran cuentos, que eran verdad,
ahora tarde lo sabemos y gimotear junto a ellos penitencias y encierros,
Había que educarnos...Se decía señor y ruego,
respeto, con manso olor a halagos y a sopa obligatoria,
a almidones y bálsamos
Se decía Maestro y en la enciclopedia única cabía el universo.
El padre, con arrestos de doméstico, tenía potestad
Y la madre, toda ternura por amor o por tedio...
Es verdad la casa nunca estaba desocupada
la mesa familiar, otra inútil sobra y la abuela, el abuelo
una especie de ancladero del buen regreso
Eran humildemente viejos, con todos los derechos a morir
en su casa, en su lecho, en su herida, en su pulso, en su tiempo.
Sin adiós masivo sin pactos finales de abandono y silencio
En fin, sólo visiones de cielos y otros tiempos
J GoIz
Ya lejos, el cosmos, responde con eco cristalino,
el desasosiego del conocimiento de que en la vida no siempre las cosas son como uno quisiera o como uno se las imaginaba siendo niño, todo toma otro matiz, todo se vuelve en otra textura muy diferente, en bosquejos de verdes sobre la risa , los ojos sin mar risueños, frente a la noche, negros ...y así poco a poco nos damos cuenta de la realidad de las cosas, de la crudeza de la verdad a través de los ojos que, pese, permanecen risueños, quizá aún con la influencia infantil que todo puede cambiar y ser mejor, una vez que se ha crecido y se tiene ese criterio, está en nosotros tomar la decisión y tener la voluntad de hacer lo que es correcto, a través de lo que vemos, en nuestro iris de voluntades por lo que debemos meditar bien las cosas antes de hacerlas, analizando las consecuencias que podrían tener en nuestras propias vidas y en la vida de quienes nos rodean que debemos saber y comprender que, a pesar de tener buenas intenciones, estas muchas veces no podrían ser suficientes , por eso lo de una verdad y un sueño de que debemos tomar el rumbo de nuestra vida y medir las consecuencias de nuestras acciones, la vida es muy compleja, nuestra percepción es tener conocimiento de esa complejidad y afrontarla de la manera correcta cada cual en su paisaje diverso, que debemos únicamente centrarnos en nuestra vida aquí, que las acciones que hagamos en vida son las que contarán, todo lo que se haga bajo este claro techado, el cielo, es lo que se volverá trascendental o no... o tal vez trascendental en lo bueno o en lo malo





J GoIz
6 sept 17
Pinturas de Magritte, Marie Wunsch, ,Pierre Edouard Frère , Emma Ekwall, Mir, Sorolla, Pisarro , Ruisiñol y Morgan Weistling



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