jueves, 22 de agosto de 2019

Es inútil buscar la felicidad

La felicidad no es fácil, es muy difícil encontrarla en nosotros mismos e imposible encontrarla en otra parte
Ser feliz exige valentía

Puedo tener defectos, vivir ansioso y
algunas veces quedar enojado,
 pero no me olvido que mi vida es la mayor empresa
del mundo, y puedo evitar que ella vaya a la quiebra. 

Ser feliz es reconocer
que vale la pena vivir a pesar de todos los desafíos, incomprensiones y períodos
de crisis. 

Ser feliz es dejar de ser una víctima de los problemas y
transformarse en autor de su propia historia. 
Es atravesar desiertos fuera
de sì, pero ser capaz de encontrar
 un oasis en lo màs recòndito de su alma.
Es agradecer a Dios cada mañana
 por el milagro de la vida. 

Ser feliz es no tener miedo de los propios sentimiento. 
Es saber hablar de sí mismo. 
Es  para oir un no. 
Es tener seguridad para recibir una crítica,
 aún cuando sea injusta
Fernando Pessoa

Si yo pudiera morder la tierra toda
y sentirle el sabor sería más feliz por un momento...
Pero no siempre quiero ser feliz
es necesario ser de vez en cuando infeliz para poder ser natural...
No todo es días de sol
y la lluvia cuando falta mucho, se pide.
Por eso tomo la infelicidad con la felicidad.
Naturalmente como quien no se extraña
con que existan montañas y planicies y que haya rocas y hierbas...
Lo que es necesario es ser natural y calmado en la felicidad o en la 
infelicidad.
Sentir como quien mira. Pensar como quien anda,
y cuando se ha de morir,
Recordar que el día muere y que el poniente
es bello y es bella la noche que queda.
Así es y así sea.
FPessoa
Quizá la felicidad no sea más que decir siempre sí, a todo, aunque duela, aunque destroce, aunque desgarre, un sí nietzscheano a lo que acontece, con la conciencia schopenhaueriana de que nada tiene remedio, un sí cuya afirmación encierra el remedio de la existencia, asunción, y esta quizás signifique un no a lo anhelad...y un sí al vitalismo prudente.

Schopenhauer diría, acertadamente, que la felicidad no es más que la ausencia de sufrimiento, de hecho, la ética epicúrea asegura a los hombres que la felicidad es fácilmente alcanzable una vez se hayan satisfecho unas pocas necesidades naturales indispensables, ya que la felicidad no es otra cosa que la ausencia de dolor físico y un estado de ánimo libre de cualquier turbación o pasión, ataraxia, así, la felicidad, para Epicuro, se identifica con un placer estable o negativo, placer catastemático. Para Epicuro el placer es el principio y fin de un vida feliz y el que no considera lo que tiene como la riqueza más grande es desdichado, aunque sea dueño del mundo, por tanto conseguir ser feliz, s./ E. supone la capacidad de conseguir un equilibrio que supere nuestras contradicciones y nuestros conflictos, si queremos ser "feliz", no deberíamos olvidar que la felicidad es el resultado de una conquista primero sobre nosotros mismos y luego sobre un mundo en el que debemos tener en cuenta no solamente las fuerzas naturales, sino también a los demás,  por lo que E. propone la filosofía como remedio capaz de contrarrestar  causas que encadenan al ser humano al sufrimiento, el temor a la muerte, al dolor y a las ideas falsas sobre lo que construye el bien, así pues la verdadera felicidad, según él , consiste en la serenidad que resulta del dominio del miedo, es decir de la muerte y de la vida futura, e. d. el fin último de toda la especulación epicúrea sobre la naturaleza es eliminar esos temores, cuestionandonos sobre nosotros mismos qué sentido tendría nuestra vida, quiénes somos y adónde vamos, para qué estamos aquí, etc., preguntas, pues, que deberían formar parte de nuestra naturaleza. 
A saber, creo que la felicidad podría depender de tres cosas la voluntad, las ideas respecto a los acontecimientos en los que estás envuelto y el uso que hagas de esas ideas, decía Epicteto, acorde con Schopenhauer, para vida plena tres asuntos, dominar el deseo, cumplir con el deber y aprender a pensar con claridad sobre uno mismo y en las relaciones sociales (serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las que sí puedo y la sabiduría para establecer esta diferencia)
Nunca deberíamos olvidar que cada uno llevamos dentro la felicidad que nada tiene que ver con el triunfo, nada que ver con la ambición; nada que ver con el dinero, ni el poder ni el prestigio....Pero que está relacionada con tu consciencia, no con tu carácter

Para ser grande, sé entero: nada
tuyo exageres o excluyas.
Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres
en lo mínimo que hagas
Por eso la luna brilla toda
en cada lago, porque alta vive.
Fernando Pessoa

JGoIz
22ago2019
imágenes de Gauguin
Ochagavía


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