La vida y el mundo son el sueño de un dios ebrio, que escapa silencioso del banquete divino y se va a dormir a una estrella solitaria, ignorando que crea cuanto sueña...
H Heine

La caida del angel
En la noche, en tu mano
brilló como luciérnaga
mi reloj.
Oí
su cuerda:
como un susurro seco
salía
de tu mano invisible.
Tu mano entonces
volvió a mi pecho oscuro
a recoger mi sueño y su latido...
Fragmento de Oda A un reloj en la noche
P Neruda
El mundo se hace sueño, se hace mundo, y las imágenes de ese sueño se presentan, ahora con una abigarrada extravagancia, ahora armoniosas y razonables... como pensamientos desprendidos de un largo sueño, pero un día el dios despertará frotándose los ojos adormilados y sonreirá, y nuestro mundo se hundirá en la nada sin haber existido jamás
Cuando hablamos de sueños, tenemos dos posibles acepciones para la palabra, la referida a las experiencias oníricas mientras dormimos sueños oníricos y la que hace alusión a nuestros deseos conscientes sueños deseos, los oníricos serían el reflejo de nuestro inconsciente, es decir basados en la teoría de que nosotros, como individuos, nos encontramos divididos entre una parte que reconocemos y aceptamos, y una serie de deseos y temores que se encuentran escondidos de nosotros mismos, para poder funcionar en el día a día
Y que los sueños deseos están influidos directamente por nuestro entorno cultural y social, muchas veces lo que deseamos no tiene relación con nuestras necesidades y deseos más profundos, sino que son solo una expresión de lo que la sociedad espera que deseemos Por lo tanto, existiría una brecha entre nuestros deseos más profundos, que se expresan muchas veces en los sueños oníricos, y nuestros sueños deseos, que generalmente responden más a un deber ser o a nuestros temores inconscientes, nuestros conflictos actuales, creo, tienen que ver con la diferencia entre estas dos realidades

Sueño de una noche de verano
Podemos decir que a través de la experiencia onírica se sostienen algunas impresiones que envuelven el trasfondo íntimo de lo humano, el sueño, en este sentido, ofrece un orden dentro de lo irracional, la vinculación entre estos dos mundos estas dos realidades transmite cierto desengaño, cierta ausencia y necesidad de extender un sueño, pero al mismo tiempo estar consciente de que esa vivencia es tan trascendente como para convertirse en realidad, saber el engaño es tener conciencia de que hay una diferencia entre estos dos mundos y de esta forma inicia un juego que constantemente atrae estos dos polos
Tal vez, esa brecha entre los sueños deseos y los sueños oníricos consista tan solo en una barrera invisible que cada cual se impone a sí mismo para reprimir sus verdaderas emociones y sentimientos, y, como sabemos ya , que lo esencial es invisible para los ojos...Es una obviedad que también depende de qué tipo de sueños se trate
El hombre simplemente sueña una y otra vez, y lo hacemos sin pedir permiso espontáneo, después de todo el sueño parece cumplir funciones emocionales nada menores, pero hay sueños y sueños algunos nos remiten al más allá nos dibujan la felicidad que en la tierra no encontramos son la expresión de nuestros sufrires y de nuestra impotencia de conseguir aquí la felicidad pero hay sueños de otra laya y que nos llaman a buscar la felicidad en nuestro mundo, nosotros aquí en la tierra, el reino de los cielos queremos construir así que decir es una lástima que no todos los sueños se puedan hacer realidad, permítidme la osadía de entender una derrota implícita en esta afirmación... en El Mito de Ícaro de Comte-Sponville, creía que esperando se vivía todo de un modo mas intenso, qué gran error, pues la esperanza no existe, esperar no sirve para nada, aunque por otra parte, hay aquí una gran contradicción pues la nada lo es todo en potencia, pero aún así sigue siendo una ilusión disfrazada ... Lo único real es el hecho de habitar el mismo mundo pero residir en diferentes realidades creo encontrar ahí el verdadero conflicto de nuestro fuero interno
Entre sueños y trazos ingenuos
Diría que en el mundo, que todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende, la vida es inalcanzable, tan efímera como una mañana de primavera y tan fugaz como un sueño, que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son
es solo una composición poética, la vida no puede ser un sueño porque en los sueños no se pueden distinguir tantas sensaciones...
la vida es todo esto.... la vida puede ser un inmenso sueño, claro, la alternancia entre sueño como posibilidad y vida como realidad, tal vez como Bretón lo expreso en su manifiesto surrealista El placer onírico, los sueños unidos a la realidad, para así crear una nueva, la sur realidad Allí donde la vida y el sueño más que opuestos son complementarios
Tanta fe se tiene en la vida, en la vida en su aspecto más precario, en la vida real, naturalmente, que al fin esta fe acaba por desaparecer….
Marc Chagall, el sueño de Jacop
Y continúa Bretón, involucrándose en tratar de entender o explicar el sueño, diciendo dentro de los límites en que se produce o se cree que se produce, el sueño es, según todas las apariencias, continuo con trazas de tener una organización o estructura, únicamente la memoria se irroga el derecho de imponerlas, de no tener en cuenta las transiciones y de ofrecernos antes una serie de sueños que el sueño propiamente dicho, del mismo modo, únicamente tenemos una representación fragmentaria de las realidades, representación cuya coordinación depende de la voluntad…Aquí es importante señalar que nada puede justificar el proceder a una mayor dislocación de los elementos constitutivos del sueño
Soñando todas las esperanzas, ambiciones, deseos, miedos, fantasmas, amigos, tiempos buenos y malos residen allí, son parte de la mente primitiva y constituyen una vía de acceso a realidades que están más allá del alcance de la lógica

Sueños
Soñé una vez con ardientes amores
con bellos bucles, mirtos y resedas
dulces labios y palabras acerbas
tristes melodías de tristes canciones.
Disperso e inerte ha mucho está mi sueño
disperso está ya el más querido ensueño
sólo queda en mí lo que algún día
con indómito ardor vertí en tiernas rimas.
¿Quedas tú, huérfana canción?
Disípate igual y busca el sueño que ha mucho perdí
y si lo encuentras salúdalo por mí.
A la volátil sombra le envío un soplo volátil.
H Heine
El color del inconsciente
Como pequeños veleros aparecen y desaparecen, los vemos y no los vemos pero el amor es inagotable y eterno como la vida misma, nuestra existencia es, así como una noria, lenta y monótona, para la cual cada día es como fue el anterior y como será el siguiente, pero tal vez la semejanza adquiere un papel fundamental, justo por que podemos recordar no solo las vivencias sino también los recuerdos verdaderos, como algo no vivido, imágenes de los sueños en las que aparecemos nosotros mismos en un pasado presente, que revelan nuestros deseos
j GoIz
4 agosto 2017
j GoIz
4 agosto 2017
F C Neruda, H Heine, Bretón, Freud...otras fuentes alternativas publicadas
Portomarín _Palas de Rei, 28
15 jul. 2016

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