Lo que uno es, de eso es el mundo
Cuando el hombre se da cuenta del movimiento de sus propios pensamientos, verá la división entre el pensador y el pensamiento ... el observador y lo observado...
Jiddu Krishnamurti
Oh! confusión! ¡Oh caos! ¡Quién pudiera
del sol de la verdad su lumbre austera
y pura en este limbo hacer brillar!
De lo cierto y de lo incierto, ¡quién un día,
y del bien y del mal, conseguiría
los límites fijar
R Nuñez
Las cosas no son lo que parecen ni parecen lo que son, la realidad exterior, las personas y las cosas, tienen sentido sólo en la medida en que satisfacen o frustran el estado interno del cuerpo. Sólo es real lo que está adentro: lo exterior sólo es realmente en función de mis necesidades (nunca en función de sus propias cualidades o necesidades)
Según el filósofo inglés John Locke, hay una realidad oculta tras lo que vemos y percibimos a través de los sentidos en general No percibimos una sustancia, percibimos su existencia , e. d. las cosas no tienen significado sino existencia, las cosas son el único sentido oculto de las cosas. La realidad se esconde tras las apariencias, y éstas son suficientes para el grueso de la humanidad, que es absolutamente incapaz de separar el grano de la paja. Quien vive de apariencias sólo le basta el oropel y el éxito, cada observador tiene su propia medida del tiempo
Nuestras percepciones a veces son erróneas, lo que vemos en muchas ocasiones no corresponde con la realidad. Es el caso de los colores. Uno los ve. Sin embargo, no existen.
Algunos opinan que el hombre es la medida de todas las cosas, y por esto las cosas son para cada cual lo que cada cual quiera pensar de ellas. Otros piensan que las cosas no son como son, sino como cada uno las percibe. Hay quienes creen que todo cuanto vemos y tocamos (las cosas tal como se presentan) no existen de verdad, sino que son otros tantos velos que ocultan la verdadera y auténtica realidad. Las cosas no son aún en acto lo que son en potencia. No todas las cosas existen; hay cosas que creemos que existen y en cuanto nos acercamos a ellas nos percatamos que no existen, ya sea porque se desvanecen, ya sea porque las descomponemos en otras. Lo real no es real sino en tanto y en cuanto procede de lo posible
si miramos un poco más detenidamente, no sólo nuestra propia vida sino el mundo, vemos que uno, el vivir cotidiano, lo que pensamos y sentimos es el mundo externo, el mundo que nos rodea
Pq el mundo no es algo separado de ti y de mi; el mundo, la sociedad, es la relación que establecemos o buscamos establecer entre nosotros. Así que tú y yo somos el problema, y no el mundo, porque el mundo es la proyección de nosotros mismos, y para entender el mundo debemos entendernos a nosotros mismos. Ese mundo no esta separado de nosotros; nosotros somos el mundo y nuestros problemas son los problemas del mundo
Cuando uno comprende eso, esa comprensión trae consigo un sentido de gran responsabilidad sin sentimiento alguno de culpa, sino un sentido de inmensa responsabilidad por todas las cosas que se relacionan con los seres humanos, si uno realmente se da cuenta de esta inmensidad es algo inmenso entonces la entidad particular que es el “yo” parece muy insignificante; ¡todas nuestras pequeñas preocupaciones se vuelven tan vulgares!
Cuando uno ve este hecho, cuando lo percibe en la mente y en el corazón, abarca toda la tierra, quiere protegerlo todo, porque uno es responsable
Cuando el hombre se da cuenta del movimiento de sus propios pensamientos, verá la división entre el pensador y el pensamiento ... el observador y lo observado...
Jiddu Krishnamurti
Oh! confusión! ¡Oh caos! ¡Quién pudiera
del sol de la verdad su lumbre austera
y pura en este limbo hacer brillar!
De lo cierto y de lo incierto, ¡quién un día,
y del bien y del mal, conseguiría
los límites fijar
R Nuñez
Las cosas no son lo que parecen ni parecen lo que son, la realidad exterior, las personas y las cosas, tienen sentido sólo en la medida en que satisfacen o frustran el estado interno del cuerpo. Sólo es real lo que está adentro: lo exterior sólo es realmente en función de mis necesidades (nunca en función de sus propias cualidades o necesidades)
Según el filósofo inglés John Locke, hay una realidad oculta tras lo que vemos y percibimos a través de los sentidos en general No percibimos una sustancia, percibimos su existencia , e. d. las cosas no tienen significado sino existencia, las cosas son el único sentido oculto de las cosas. La realidad se esconde tras las apariencias, y éstas son suficientes para el grueso de la humanidad, que es absolutamente incapaz de separar el grano de la paja. Quien vive de apariencias sólo le basta el oropel y el éxito, cada observador tiene su propia medida del tiempo
Nuestras percepciones a veces son erróneas, lo que vemos en muchas ocasiones no corresponde con la realidad. Es el caso de los colores. Uno los ve. Sin embargo, no existen.
Algunos opinan que el hombre es la medida de todas las cosas, y por esto las cosas son para cada cual lo que cada cual quiera pensar de ellas. Otros piensan que las cosas no son como son, sino como cada uno las percibe. Hay quienes creen que todo cuanto vemos y tocamos (las cosas tal como se presentan) no existen de verdad, sino que son otros tantos velos que ocultan la verdadera y auténtica realidad. Las cosas no son aún en acto lo que son en potencia. No todas las cosas existen; hay cosas que creemos que existen y en cuanto nos acercamos a ellas nos percatamos que no existen, ya sea porque se desvanecen, ya sea porque las descomponemos en otras. Lo real no es real sino en tanto y en cuanto procede de lo posible
si miramos un poco más detenidamente, no sólo nuestra propia vida sino el mundo, vemos que uno, el vivir cotidiano, lo que pensamos y sentimos es el mundo externo, el mundo que nos rodea
Pq el mundo no es algo separado de ti y de mi; el mundo, la sociedad, es la relación que establecemos o buscamos establecer entre nosotros. Así que tú y yo somos el problema, y no el mundo, porque el mundo es la proyección de nosotros mismos, y para entender el mundo debemos entendernos a nosotros mismos. Ese mundo no esta separado de nosotros; nosotros somos el mundo y nuestros problemas son los problemas del mundo
Cuando uno comprende eso, esa comprensión trae consigo un sentido de gran responsabilidad sin sentimiento alguno de culpa, sino un sentido de inmensa responsabilidad por todas las cosas que se relacionan con los seres humanos, si uno realmente se da cuenta de esta inmensidad es algo inmenso entonces la entidad particular que es el “yo” parece muy insignificante; ¡todas nuestras pequeñas preocupaciones se vuelven tan vulgares!
Cuando uno ve este hecho, cuando lo percibe en la mente y en el corazón, abarca toda la tierra, quiere protegerlo todo, porque uno es responsable
Es muy claro y no resulta difícil comprender, que cuando alguien
empieza a observarse a sí mismo seriamente desde el punto de vista que
no es Uno sino Muchos, comienza realmente a trabajar sobre todo eso
que carga dentro.
Cuando se continúa con la convicción absurda que se es Uno, que se posee un Yo permanente, resulta
algo más que imposible el trabajo serio sobre sí mismo. Quien siempre se cree Uno, nunca será capaz de
separarse de sus propios elementos indeseables, considerará a cada pensamiento, sentimiento, deseo,
emoción, pasión, afecto, etc., etc., etc., como funcionalismos diferentes, inmodificables, de su propia
naturaleza y hasta se justificará ante los demás diciendo que tales o cuales defectos personales son de carácter
hereditario...
Sólo quien acepta la Doctrina de los Muchos Yoes, comprende a base de observación que cada deseo,
pensamiento, acción, pasión, etc., corresponde a este u otro Yo distinto, diferente...
Si uno de verdad y muy sinceramente comienza a observarse internamente, resulta dividiéndose en
dos, observador y observado, si tal división no se produjera, es evidente que nunca daríamos un paso
adelante en la Vía maravillosa del Auto-Conocimiento. ¿Cómo podríamos observarnos a sí mismos si
cometemos el error de no querer dividirnos entre observador y observado? Si tal división no se produjera, es
obvio que nunca daríamos un paso adelante en el camino del Auto-Conocimiento, indubitablemente cuando
esta división no se sucede continuamos identificados con todos los procesos del Yo pluralizado...
Quien se identifica con los diversos procesos del Yo pluralizado, es siempre victima de las
circunstancias. ¿Cómo podría modificar circunstancias aquel que no se conoce a sí mismo?. ¿Cómo podría
conocerse a sí mismo quien nunca se ha observado internamente?. ¿De qué manera podría alguien auto-
observarse si no se divide previamente en observador y observado?. Ahora bien, nadie puede empezar a
cambiar radicalmente en tanto no sea capaz de decir, este deseo es un Yo animal que debo eliminar este
pensamiento egoísta es otro Yo que me atormenta y que necesito desintegrar; este sentimiento que hiere mi
corazón es un Yo intruso que necesito reducir a polvareda cósmica; etc., etc., etc.
Naturalmente esto es imposible para quien nunca se ha dividido entre bservador y observado. Quien
toma todos sus procesos Psicológicos como funcionalismos de un Yo Único, Individual y Permanente, se
encuentra tan identificado con todos sus errores, los tiene tan unidos a sí mismo, que ha perdido por tal motivo
la capacidad para separarlos de su Psiquis. Obviamente personas así jamás pueden cambiar radicalmente, son
gentes condenadas al más rotundo fracaso
Los seres humanos estamos experimentando una nueva y más amplia toma de conciencia, así como una apertura mental de búsqueda en la que interaccionan, para retroalimentarse, la espiritualidad y distintos aspectos de la ciencia, como son la física, la psicología y la biología.
La teoría de la física cuántica explica que el Observador puede alterar lo observado, el mundo que vemos, de alguna manera, es el mundo que queremos ver, nuestra observación determinará acontecimientos futuros que afectarán a nuestras relaciones sociales, a nuestro trabajo y, sobre todo, a nuestra salud.
Tomar conciencia de la capacidad que todos tenemos de modificar nuestras vidas
es el objetivo que aúne todos los conocimientos a la hora de observar el mundo que le rodea y los acontecimientos que le toque vivir, para que así tome conciencia de la importancia del acto de observar y tenga en cuenta que para ser un buen observador ha de suprimir los juicios predeterminados antes de la observación
S A Weor. Psicología Revolucionaria
JGoIz
24 agosto 17
La teoría de la física cuántica explica que el Observador puede alterar lo observado, el mundo que vemos, de alguna manera, es el mundo que queremos ver, nuestra observación determinará acontecimientos futuros que afectarán a nuestras relaciones sociales, a nuestro trabajo y, sobre todo, a nuestra salud.
Tomar conciencia de la capacidad que todos tenemos de modificar nuestras vidas
es el objetivo que aúne todos los conocimientos a la hora de observar el mundo que le rodea y los acontecimientos que le toque vivir, para que así tome conciencia de la importancia del acto de observar y tenga en cuenta que para ser un buen observador ha de suprimir los juicios predeterminados antes de la observación
S A Weor. Psicología Revolucionaria
JGoIz
24 agosto 17
In Dublín
Ciudad con aires de magia y misterio, que vive bajo la atenta mirada de sus poetas, dramaturgos escritores...tal vez, esa sea la razón por la que nadie se siente como un simple turista
Con las cuatro estaciones en un día...
degustando pintas de cerveza negra, escuchando a bandas locales tocar viejas canciones y tratando de cantarlas entre brindis con los parroquianos Este ambiente es lo mejor de Dublín!


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