viernes, 10 de marzo de 2017

El instante y el tiempo detenido en un cuadro

Voluptuosa melancolía en su talle mórbido enrosca El placer su caligrafía y La muerte su garabato, y en un clima de ala de mosca
La lujuria toca a rebato



Venus Anadiomena, J A D Ingres (1780-1867)


El instante y el tiempo detenido en el cuadro
Venus Anadiomena

No era preciso eternizarse, muchacha.
Y ahora tu desnudez llega radiante
desde un amanecer interminable.
Invento de la luz, ala de espuma,
surges de las profundidades más azules.
Arena siempre nueva y no ceniza
judeocristiana, isla
de eterno amor entre las tempestades.
En el cuadro rehecho sin sosiego
tu carne perdurable es joven siempre.
El mar se hiende atónito y observa
otra vez el milagro.

José Emilio Pacheco

Francesco Furini._ La poesia y la pintura_La armonía es más fuerte que la luz

Estas dos mujeres que están a punto de besarse es un alegoría de la formula estática UT pictura poesis Representan las artes de la pintura y la poesía abrazándose,
 La pintura es representada por la mujer con lo pechos al descubierto y la poesía junto al pergamino sostenido por el tintero muestra el siguiente texto en latín Concordi lumine Maior, La armonía es más fuerte que la luz, afirmando la creencia que ni la poesía ni la pintura pueden ser sublimes sin estar en armonía o unidas 
que es lo que el cuadro quiere expresar

Jeunes filles au bord de la mer - Pierre Puvis de Chavannes - Musée d'Orsa

lienzo silencioso
con tres muchachas claras cloróticas y un mar quieto...que parecen talladas en sílex  y como imagen melancólica de la Arcadia. Ni espontaneidad ni pasión. Puede ser la misma mujer en tres momentos de su vida 
la llamada, la espera, la vuelta hacia sí misma
 Estos tres momentos se perpetúan en un instante eterno. La gama fría de colores, la luz intemporal y la atmósfera de quietud contribuyen a dar ese tono de irrealidad poética que impactó a los pintores simbolistas

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La figura de Venus sale del mar acompañada por varios angelitos. Uno de ellos muestra un espejo a la diosa, más preocupada por su cabello, que dirige su mirada ausente al frente. Las influencias clásicas están presentes en este delicado desnudo; la pose recuerda las figuras de Praxíteles, con esa curva tradicional en su escultura; el esquema compositivo está inspirado en Botticelli mientras que los angelitos son totalmente rafaelescos. Una vez más, Ingres hace gala de su exquisito dibujo con el que delimita perfectamente los contornos de las figuras. La luz acentúa más ese dibujismo, resaltando el bello cuerpo de Venus sobre un fondo muy oscuro en el que destaca la ligera luz del ocaso.

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