Sólo entiende lo que dice el poema quien en la soledad de éste percibe la voz de la humanidad
T. Adorno


Al tratar de sentir la Naturaleza, como quien siente la Naturaleza con perfecta conciencia y sin dejar de ver, uno ve que no hay Naturaleza, que la Naturaleza no tiene existencia, que hay montes y valles y llanuras,
que hay árboles, que hay flores y que hay hierbas, que hay piedras y ríos, y que descubres un secreto que la naturaleza es partes sin un todo, que no hay naturaleza, que la idea de totalidad es una enfermedad de las ideas Todo lo que uno ve es para él lo único visible, sea el alto cielo, el azul verdiblanco de la mañana por llegar, sea el gesto falso de una cara... Uno ve, y eso ya es mucho Todo es natural, todo artificial, todo igual Todo lo que uno ve es para él lo único visible Las cosas se derivan de cada cual pero sabiendo que la Naturaleza entera es la primogénita de su sensación, sensación expresada, sin querer comprender, ni analizar… Ver como se ve la naturaleza mirar sus impresiones como se mira un campo en eso consiste la sabiduría

Mi mirada
Mi mirada es nítida como un girasol.
Tengo la costumbre de ir por los caminos
mirando a la derecha y a la izquierda,
y de vez en cuando mirando para atrás…
Y lo que veo a cada instante
es lo que nunca había visto antes,
y me doy cuenta muy bien de ello…
Sé sentir el pasmo esencial
que siente un niño, si al nacer,
de veras reparase en que nacía…
Me siento nacido a cada instante
a la eterna novedad del Mundo…
Creo en el mundo como en una margarita
porque lo veo. Pero no pienso en él
porque pensar es no comprender…
El mundo no se ha hecho para que pensemos en él
(pensar es estar enfermo de los ojos),
sino para que lo miremos y estemos de acuerdo…
Yo no tengo filosofía, tengo sentidos…
Si hablo de la naturaleza, no es porque sepa lo que es,
sino porque la amo, y la amo por eso,
porque quien ama nunca sabe lo que ama
ni sabe por qué ama, ni lo que es amar…
Amar es la eterna inocencia,
y la única inocencia es no pensar…
Fernando Pessoa

En principio el recurso de esta ontología en acción, nos invoca por un lado la serenidad y por otro la soledad. Serenidad libre de emociones. Soledad de cada cosa en su existir, lo cual profundiza la distancia entre el ojo y la realidad, la independencia entre un pensamiento y otro, entre una idea y otra, entre una cosa y otra. Todo ha de ser contemplado en los rasgos propios de su singularidad, fuera de cualquier atadura, rasgo de interioridad o reflexión, libre de ambiciones y deseos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario