sábado, 18 de agosto de 2018

Hábitat poético

Poesía, la más inocente de las ocupaciones, pero el más peligroso de los bienes.
Holderlin
Resultado de imagen de Hölderlin y la esencia de la poesía.


¿El hombre habita poéticamente en esta tierra? Heidegger nos dice que “el poetizar es la capacidad fundamental del habitar humano”, sin embargo, el hombre sólo es capaz de poetizar en función de que su esencia se adueña de lo que por sí mismo tiene poder sobre él, y por lo mismo requiere y pone en uso su propia esencia; esta es la verdadera tarea de los poetas.



 "Poetizar y pensar son dos modos de hacerse cargo de lo real bien diferentes", Heidegger expresa ambas actitudes en estos versos de Holderlin:

“¿Puede, cuando la vida es toda fatiga, un hombre
mirar hacia arriba y decir: así
quiero yo ser también? Sí. Mientras la amabilidad dura
aún junto al corazón, la Pura, no se mide
con mala fortuna el hombre
con la divinidad. ¿Es desconocido Dios?
¿Es manifiesto como el cielo? Esto
es lo que creo más bien. La medida del hombre es esto.
Lleno de méritos, sin embargo, poéticamente habita
el hombre en esta tierra. Pero más pura
no es la sombra de la noche con las estrellas,
si yo pudiera decir esto, como
el hombre, que se llama una imagen de la divinidad.
¿Hay en la tierra una medida? No hay


Nublado.Miranda por John William Waterhouse
El método fenomenológico aplicado a la poesía se aplica en tanto que poetizar es medir, tomar medida y en concreto, tomar la medida de lo humano. El pensamiento representativo también consiste en medir, en construir una unidad de medida y usarla luego para cuantificar y calcular. El poetizar toma esa medida de la relación del hombre con Dios. "El hombre se mide... con la divinidad. Ella es la medida con la cual el hombre establece las medidas de su habitar, la residencia en la tierra bajo el cielo. Sólo en tanto que el hombre mide de ese modo su habitar, es capaz de ser en la medida de su esencia " Pero el medirse con Dios no se debe a que el hombre lo conozca. Dios no es conocido por el hombre y por eso el hombre no lo representa, sino que lo imagina, de entre todas las propuestas, la imagen de Dios por antonomasia es el cielo.Lo otro que está por debajo es la "tierra" que para Heidegger tiene el significado de otra realidad también desconocida a partir de la cual, y mediante el lenguaje, los hombres general el "mundo", cuyo significado está presente. La medida de lo humano, de la esencia humana, es tomada de la distancia entre el cielo y la tierra, y tiene por límite en ambos extremos lo desconocido y lo incognoscible, lo misterioso. Y dentro de ese ámbito es donde se sitúa lo conocido, lo familiar y lo calculable. Cuando esto se comprende y se expresa en estos términos, Heidegger lo llama "pensar", y cuando se comprende y se expresa como lo hace Holderlin, lo llama "poetizar ". Poéticamente habita el hombre sobre la tierra porque es el único modo humano de habitar, el que viene dado por la "cuadratura" de los dioses, el cielo, la tierra y los hombres. Si faltan el poetizar y el pensar entonces no se habita, se vive errante, desarraigado entre representaciones y estructuras artificiales, entre ficheros; estanterías, en un mundo ciertamente kafkiano. El último guardián y garante del habitar humano es el lenguaje, que es precisamente la casa del ser, que también resulta amenazado por la técnica. Tal amenaza se percibe en la tensión entre los lenguajes formalizados y el lenguaje natural. Los lenguajes formalizados lo que hacen es informar y permitir la exactitud requerida para un dominio preciso. El lenguaje natural, el habla, dice el ser de las cosas, las deja que sean en su polivalencia y libertad. El habla sabe más que nosotros, pero esta amenazada por los lenguajes formalizados. En sus últimos trabajos y reflexiones Heidegger, creía que los peligros de deshumanización que la técnica lleva consigo no podrían ser neutralizados mediante una razón que estaba ya muy tecnificada ella misma. Por eso decía que "sólo un Dios puede salvamos todavía ". Y yo apunto que tal vez la poesía nos ayude en esa labor.

Es bien sabido que así como este oficio condujo a Holderlin al más alto nivel de iluminación espiritual e intelectual, de igual forma lo condujo al más obscuro sendero de la vida.
Si bien su vida fue poética en diversos sentidos de la palabra, su muerte y su legado encierran todo aquello que acontece en lo poético mismo. Hölderlin fue un poeta de poetas, un habitante poético del mundo.
“Poéticamente habita el hombre” nos dice Hölderlin, pero ¿es posible que el hombre pueda habitar poéticamente el mundo? Pareciera que el término “habitar” es totalmente ajeno al término “poético”. En la actualidad la palabra “habitar” está enteramente relacionada con la vivienda, en el sentido espacial de la palabra. Habitar es, hoy en día, un concepto producto de la sociedad consumista, una necesidad primaria, por lo que el término pierde la posibilidad de ampliarse fácilmente a otros horizontes. Por otro lado, lo “poético” está enteramente ligado al quehacer literario, dejando a un lado la poesía como “fuga hacía lo idílico”. En este sentido, podemos decir que la palabra está condicionada por ciertos patrones que son relativos a la época, y así, la poesía se vuelve mero objeto de la historia de la literatura, por lo que es difícil percibirle de otra forma.
Es entonces que se devela no de los problemas, pues si la poesía sólo existe en el ámbito de lo literario, ¿cómo es posible que el habitar pueda estar fundado en lo poético? Generalmente el poeta está relacionado con la fantasía, con el desapego a la realidad, y para poder afirmar que el habitar del hombre es poético sería necesario enfrentarlo al margen de lo real, lo que es contradictorio. Sin embargo, tal vez cabe la posibilidad, como lo dice Heidegger, de que el habitar y lo poético sean una misma cosa, si consideramos ambos desde su propia esencia.

Water Nymph, Otto Theodor Gustav Lingner
Para Hölderlin, el habitar es el “estar” del hombre, y lo poético es ése habitar desde un modo esencial. La poesía no es un adorno de la existencia, poesía y existencia son uno mismo. Poetizar permite al habitar ser un “habitar” antes que otra cosa: la poesía es condición de posibilidad. Poetizar es, en sentido estricto, dejar de habitar, pues dejar de habitar implica haber construido algo para habitarlo. De esta forma, estamos ante una doble exigencia; para acceder a la esencia de ambas, habitar y poetizar, necesitamos “primero pensar lo que denominamos ‘la existencia del hombre’ desde la esencia del habitar; luego, pensar la esencia del poetizar en tanto dejar habitar como un construir, incluso como el construir por excelencia. Si buscamos la esencia de la poesía desde la perspectiva de la que acabamos de hablar, llegaremos a la esencia del habitar”.Pero buscar la esencia de la poesía ¿no es buscar la esencia misma del lenguaje? Si el hombre tiene la necesidad de llegar a la esencia de las cosas es debido al lenguaje, es decir, sólo en el momento en el que presta atención a la esencia propia éste.

Landscape near Le Pouldu - France Alson Skinner Clark -
Desde siempre, el hombre se ha presumido creador y dueño del lenguaje, cuando es el lenguaje el que, al parecer, lo posee. El lenguaje no es una mera forma de expresión, un mero instrumento con el cual hablar; cuando se habla, quien habla en realidad es el lenguaje. De esta manera podemos decir que el hombre habla solamente cuando corresponde al lenguaje, aquello que nos lleva a la esencia de una cosa. La poesía no toma al lenguaje como algo ya existente, es la poesía, por el contrario, la que lo hace posible; “…la poesía no toma al lenguaje como una material ya existente, sino que la poesía misma hace posible el lenguaje. La poesía es el lenguaje primitivo de un pueblo histórico. Al contrario, entonces, es preciso entender la esencia del lenguaje por la esencia de la poesía”.

Paisaje. Acuarela, j GoiZ
Para Hölderlin el habitar de los mortales es poético, ello quiere decir que el habitar poético arranca a los hombres de la tierra, ya que lo poético, entendido en el sentido literario, concierne al reino de la fantasía. El habitar poético, en este sentido, sobrevuela todo lo real; pero el poetizar no sobrevuela la tierra ni se encuentra más allá de ella, coloca al hombre en ella, lo hace habitarla.


El hombre habita poéticamente el mundo, se encuentra ante la presencia de los dioses y la esencia de las cosas mismas. La existencia es poética en su fundamento. Todo lo que el hombre lleva a cabo, aquello que persigue y anhela, lo logra y merece por su propio esfuerzo, pero todo ello no toca al hombre, ni a la “esencia de su morada”. La existencia poética” es más una donación que un merito. El habitar poéticamente quiere decir estar ante la presencia de los dioses y ser tocado por la esencia de las cosas. Que la existencia sea poética significa que su fundamentación no es en sí un merito, sino una donación.

Resultado de imagen de Hölderlin y la esencia de la poesía.¿habitamos “nosotros” poéticamente? 

j GoIz
18 ago 18

 Martin Heidegger. Hölderlin y la esencia de la poesía.
https://goo.gl/ziwtFR





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