Poetizar es siempre, en última instancia, dar un lenguaje a la experiencia espiritual, que es experiencia de mundo, de sí mismo y del Ser. La mirada poética abre la realidad del mundo y promueve la emergencia del yo trascendental
Quien vive los pasos de este proceso interior, se siente emocionalmente conmovido y transformado en su modo de conocimiento

Ivan Aivazovski & Ilja Repin: Pushkin's Farewell to the Sea. 1887
Por la senda poética
Es posible no sepa a dónde llega este camino
que no me guíe a ninguna parte,
Pero poco me importa, porque esta lleno de encantos,
emociones, acciones inexplicables y deseos de libertad,
He visto como que si Pindaro hubiera aparecido
le hubiera seguido a pie, este es el camino
del olvido de uno mismo, sólo después
he sabido del sufrimiento humano
pero también el de Dios, que también
buscando la felicidad,
Dios, ese apasionante amor desdichado...
j GoIz

Ilya Repin: Saint Nicholas of Myra saves 3 innocents from death, 1888
La poesía crea realidad y engendra conocimiento; sí, es conocimiento distinto, un conocimiento otro. Es poética mente como habitamos el mundo, pues poetizar y pensar, son dos modos bien diferentes de hacerse cargo de lo real, la poesia es la única capaz de destruir los monstruos construidos por la razón, pero la liberación de un mundo de ficción no viene por la salida de la gruta como para Platón, sino que es la caverna la ficción, pues vivimos a la intemperie y en ocasiones precisamos de resguardarnos en las necesarias ficciones.
El conocimiento que se obtiene mediante el acto solitario de conciencia opera en una doble dirección, por un lado, es conocimiento del mundo mediante una de sus partes y por el otro conocimiento de nuestro ser más profundo, o por lo menos de una cierta zona de nuestro ser
Es digamos un recurso de liberación interior, un concentrado de experiencia y emociones
Para conseguir ese conocimiento , sólo es posible en el ámbito de lo sensible, e. d. perseguir el conocimiento y cultivo del alma, el desarreglo razonado pero inmenso de los sentidos, hasta alcanzar el estado de vidente y llegar a lo desconocido
Emily Dickinson dijo El navegante no puede ver el norte, pero sabe que la brújula puede. e.d: el navegante no es otro que el poeta mismo, el norte es el fondo de verdad al que se dirige sin saberlo y la aguja imantada es la palabra poética.
El fondo de verdad poética es una verdad distinta a la que nos conducen la filosofía o la ciencia, el hombre tiene en la palabra una herramienta con la que le es posible descubrir y crear el mundo, pero también sabe que en ella reside el viático imprescindible para avanzar hacia ese norte que adivina y que no puede ver
Un poema sólo es tal cuando existe en lo habitual, desde el momento en que un poema se convierte en algo habitual, no emociona, no maravilla, no inquieta más, y deja, por lo tanto, de ser un poema, pues inquietar, maravillar, emocionar nuestras raíces es lo propio de la poesía

Ilya Repin- "A Shy Peasant", 1877
Reflexión
Pienso que la poesía es, sobre todo, también participación, la cual nace de una participación que se establece entre las cosas y nuestra experiencia de ellas dentro del lenguaje, y que no se trata tan solo de comunicación, ni tan siquiera de conocimiento, que son naturales en cualquier situación nuestra, como la vida, los cambios, el sentimiento y su forma, la realidad de la naturaleza, la conciencia objetiva, el nombrar, pero no de manera pasiva, no como apariencia sino como un intento de poseer, conforman dicha participación, que es intuición y en el fondo es sabiduría Asimismo lo sustancial no es el pensamiento sino su figura, ambos fermentan, se amasan, por decirlo así, junto a la intensidad de la percepción sensible Y, al mismo tiempo, con la espontaneidad de la vida y su tendencia hacia la identidad y hacia la separación
j GoIz
La Nana de la Cebolla, en este video de los setentas Miguel Hernandez, que murió en 1942, escribió durante su encarcelamiento, Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí, y mi niño se sentirá indignado de mamar...
La Nana de la Cebolla, en este video de los setentas Miguel Hernandez, que murió en 1942, escribió durante su encarcelamiento, Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí, y mi niño se sentirá indignado de mamar...
jGoIz
fc la trayectoria poética de Claudio Rodríguez
A Pau Nostalgia de lo invisible
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