miércoles, 31 de mayo de 2017

san juan PENDIENTE


http://www.caminando-con-jesus.org/CARMELITA/juandelac/ENTREME.htm


Entróme donde no supe,
y quedéme no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
Yo no supe dónde entraba,
pero, cuando allí me vi,
sin saber dónde me estaba,
grandes cosas entendí;
no diré lo que sentí,
que me quedé no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
 De paz y de piedad
era la ciencia perfecta,
en profunda soledad
entendida, vía recta;
era cosa tan secreta,
que me quedé balbuciendo,
toda ciencia trascendiendo.


me invita a pensar cómo los sentidos pasan desde la experiencia de no saber a la sabiduría pura. Si nos proponemos un viaje hacia nuestro interior, hacemos un pequeño esfuerzo humano, nuestra mente se va aquietando, parece que se nos apaciguan los sentidos, se nos reduce el pensar, se nos calma el entendimiento y se nos sosiega el ego.Cuando entramos en el misterio, no sabemos bien qué encontraremos, aunque entremos buscando lo que creemos por fe y esperamos disfrutar.El evangelio nos recuerda en diversos relatos; “Quien tenga oídos para oír, que oiga” (Mc 4,9). Pero no solo hay que oír, además hay que sentir, aunque eso lo guardemos para nuestra intimidad. El santo recita en este poema; “no diré lo que sentí”

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