sábado, 30 de noviembre de 2019

Habitar del lenguaje

Estas líneas las escribió el filósofo Martin Heidegger poco después de conocer a una alumna muy especial, Hannah Arendt, de la que se enamoró intensamente, 
"Nuestro único amar, 
tierno y siempre sin fundamento, 
hallazgo que se regala por anticipado a todo buscar." 
Y estás Bellas palabras -e interrogante- de Hannah Arendt en carta a Heidegger, "Querido Martin. El pensamiento no puede pasar sin la experiencia; necesita el jardín y las rosas, pero percibe en ellos algo distinto. Qué extraño que debamos ver para percibir lo que no podemos ver".
Una muchacha y un muchacho
junto al arroyo y en el bosque.
Primero están juntos de jóvenes,
luego están juntos de ancianos.
Afuera quedan los años
y eso que llaman la vida.
Dentro mora el estar juntos
sin conocer los años ni la vida.
HA
Los poemas que escribió Hannah Arendt, y que al igual que su obra filosófica y teórica surgieron de tiempos sombríos, más allá de la cuestión de su originalidad y autenticidad, tratan de trascender la ‘cárcel de la mera conciencia’ y de abrir un espacio para el diálogo (consigo misma).”
una idea central en su obra-, que termina con estos tres versos:
dejadme que os estreche la mano, días etéreos. 
No me perderéis. Como señal os dejo aquí 
esta hoja y la llama.
Cada vez que uno abre su diario de Hannah Arendt acabas enamorado, esto escribía en el invierno de 1951, "las pasiones degeneran en sentimientos. Primero, porque no aguantamos el puro estar poseídos por la pasión, y después, porque estamos desesperados por alcanzar un final", "Hannah Arendt en su diario, mayo de 1953: "El amor es el poder de la vida; pertenecemos a lo vivo porque estamos sometidos a este poder. Quien no lo ha sufrido, no vive, no pertenece a lo vivo. La palabra de los amantes está cerca de la poesía, es el más puro hablar humano"

Cuando Heidegger se decepcionó del nacionalsocialismo se dedicó a la poesía. Antes buscaba lo alemán en la política. A partir de entonces lo hace en lo poético, que considerará más auténtico», en la poesía de Heidegger está presente el romanticismo, algo que procede de su primera obra importante, "Ser y tiempo". Él consideró dque el mundo se abre por las afecciones, la comprensión y el habla. Los hombres no tenemos una verdad desnuda. Se abre con el estado de ánimo».RGabas
Juego del cielo. De «Pensamientos poéticos (1945-1946)»
Cuando las blancas montañas de nubes
surcan el amplio azul,
te queda vedado decir
si el cielo se cubre,
si el cielo se aclara,
si lo uno no cede a lo otro,
si lo otro se condensa en lo uno:
es el juego de donación y sustracción
desde el más desasido dispendio.


Con esas palabras «aquello que nos ocurrió» se refiere Martin Heidegger a la historia de amor que comenzó en el otoño de 1925 con la que entonces era su alumna y llegó a ser una de las figuras más importantes de la filosofía del siglo XX: Hannah Arendt. Pero ocurrieron muchas más cosas en su época que también les ocurrieron a ellos, les separaron, les distanciaron y les volvieron a juntar. La Correspondencia entre Heidegger y Arendt, editada por Herder, da cuenta de todos esos movimientos que son los de su corazón, pero también el de su tiempo
Lo suyo fue un amor muy intelectual, como revela la carta que el filósofo envió a Arendt –una de tantas-, donde se extiende en el tema de la existencia y el ser más que en la expresión concisa de los sentimientos que tiene hacia ella.
Se amaron y nunca estuvieron juntos realmente. Ella se casó dos veces y él una. Sí, se vieron mientras estuvieron casados con otras personas, pero algo faltó para que ambos se lanzaran al vacío para entregarse el uno al otro.
A escondidas, Hannah alguna vez le escribió a Heidegger:
“No me olvides, ni olvides hasta qué punto sé viva y profundamente que nuestro amor se ha convertido en la bendición de mi vida. Es una certeza inquebrantable, incluso hoy, en que yo, que no sabía estar quieta, he encontrado arraigo y pertenencia junto a un hombre que quizás sea de quien menos lo hubieras esperado”.”
Este hombre fue el también alemán Heinrich Blücher, su segundo esposo, a quien Hannah Arendt amó profundamente.
Porque, en efecto, es posible amar profundamente a dos personas al mismo tiempo. Aunque suene descabellado, psicológicamente se puede.
Pocas historias de amor han causado tanta polvareda como la que unió desde 1924 a Martin Heidegger con Hanna Arendt; el primero era militante nazi, y unos de los filósofos sobre los que el nazismo había levantado su particular visión del mundo; la otra, era una joven judía que, no tardando mucho, se convirtió en la conciencia fustigante de aquellos judíos que no habían -según ella- tenido el valor de rebelarse contra el nazismo.

«...sólo tenemos el derecho de existir si somos capaces de que nos importe...»carta de Heidegger a H Arent
El amor pudo demasiadas cosas. Cuando se fue, cuando se difuminó, la realidad apareció. En cualquier caso, esta correspondencia es impagable

romance apasionado entre Arendt y el filósofo Heidegger fragmento 
https://youtu.be/jrKldEZFmWI



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