Con las manos se forman las palabras,
con las manos y en su concavidad
se forman corporales las palabras
que no podíamos decir
XXXVIII JAValente
Sé tú mi límite
Tu cuerpo puede
llenar mi vida,
como puede tu risa
volar el muro opaco de la tristeza.
Una sola palabra tuya quiebra
la ciega soledad en mil pedazos.
Si tu acercas tu boca inagotable
hasta la mía, bebo
sin cesar la raíz de mi propia existencia.
Pero tú ignoras cuánto
la cercanía de tu cuerpo
me hace vivir o cuánto
su distancia me aleja de mí mismo
me reduce a la sombra.
Tú estás, ligera y encendida,
como una antorcha ardiente
en la mitad del mundo.
No te alejes jamás:
Los hondos movimientos
de tu naturaleza son
mi sola ley.
Retenme.
Sé tú mi límite.
Y yo la imagen
de mí feliz, que tú me has dado
Guy Orlando Rose
A veces la palabra se aloja en la apertura abismal de la posibilidad absoluta, de la posibilidad que se demora retrayéndose ante lo posible, sin hacerlo advenir, sin devenir en ello que se planta antes que puede ser todo eso otro que no es, esa palabra se localiza esencialmente ante sí, sobreviene como antepalabra en el decirse de la palabra aún no dicha, en el no decirse de la palabra anterior, en el quiasmo de una palabra que tiene ante sí la anterioridad que la retrae o retrotrae de y todo eso otro, que no es. creación de la nada y nada de la creación
así que la ante palabra, regresa una y otra vez a su lugar, a su inicio último, a la preferencia o inferencia de esa nada e_bullente y pletórica
Y es que el pensamiento y el lenguaje, paradójica mente, a la vez nos acercan y nos impiden llegar a la realidad, la palabra, junto con el poder de su vaivén vibratorio, es capaz de crear, sanar y también destruir por lo que que habría que considerar al silencio como único amigo que jamás traiciona , es un lenguaje universal que de hecho todo el mundo conocemos y entendemos, aunque no lo practiquemos o en ocasiones incluso se olvide
Silencio quiere decir, dentro de tí, eres sólo espacio, espacio sin estrépitos, silencio quiere decir que has puesto a un lado todo el mobiliario de la mente, los pensamientos, los deseos, las memorias, las fantasías, los sueños, todo lo has empujado al lado., estás mirando la existencia directamente, inmediatamente, estás en contacto con la existencia sin nada entre tí y la existencia
Con esta argumentación podemos establecer de forma terminante los límites del lenguaje, que sólo estaría capacitado para representar hechos del mundo, atrapado en lo que sólo puede pensarse y expresarse claramente, la palabra tendría que renunciar en primer lugar a aclarar sus relaciones con la realidad, ya que toda reflexión en torno a ésta se hallará limitada a lo que permiten los recursos que el lenguaje pone al servicio del pensamient
P Picasso
Algunos pensadores del siglo XIX y XX, consideran que el silencio es algo irracional, que debe ser superado por la racionalidad propia del habla, esto es expresado por Wigenstein, quien optó por la renuncia a la palabra, pero no porque ya no tuviera nada que decir, sino porque ésta ya no le servía. Francis George Steiner nos explica, el más grande de los filósofos modernos fue también el más profundamente dedicado a escapar del espiral del lenguaje, ka obra entera de Wittgenstein comienza preguntándose si hay una relación verificable entre la palabra y el hecho.
Lo que llamamos hecho pudiera ser acaso un velo tejido por el lenguaje para alejar al intelecto de la realidad. Wittgenstein obliga a preguntarse si puede hablarse de la realidad, si el habla no será solo una especie de represión infinita, palabras pronunciadas a propósito de otras palabras”
Es decir, la búsqueda de la palabra exacta, de la tentativa de decir lo indecible, nos lleva a una palabra que es hija de la otra, nos aleja de la realidad, que esta construida por nuestro lenguaje, el que es dependiente de sí mismo, cómo expresar algo que podría ser el reemplazo del pensamiento, una suerte de superposición permanente de palabras sobre palabras sin fin. María Zambrano, nos habla sobre la palabra y el silencio diciendo,
“La palabra no tiene posibilidad de surgir …la quietud puede ser asimilada, en este caso, a la acción, ella es también acción en el polo opuesto, el polo positivo, es un estado del ser.
La palabra entonces no es necesaria, pues que el sujeto se es presente a sí mismo y a quien lo percibe, el silencio diáfano donde se da la pura presencia” El lenguaje le esta encomendado el moverse dentro de la imaginación … lo que no es palabra es sueño.”
Waterhouse
S. b. José Ángel Valente reclama el papel de la palabra como "raíz de toda creación"
Aguardábamos la palabra. Y no llegó. No se dijo a sí misma. Estaba allí y aquí aún muda, grávida. Ahora no sabemos si la palabra es nosotros o éramos nosotros la palabra. Mas ni ella ni nosotros fuimos proferidos. Nada ni nadie en esta hora adviene, pues la soledad es la sola estancia del estar. Y nosotros aguardamos la palabra
JA Valente
La palabra poética, cuando se manifiesta y la recibimos, nos invita a entrar en un territorio extremo, en el territorio de la extrema interioridad, en un lugar del no lugar, del no dónde, en un espacio a la vez vacío y generador, concavidad, matriz, materia mater, materia memoria, origen
Un día nos veremos
al otro lado de la sombra del sueño
vendrán a ti mis ojos y mis manos
y estarás y estaremos
como si siempre hubiéramos estado
al otro lado de la sombra del sueño
José Angel Valente
sabemos que hay peculiaridades en. .. poemas que, al menos desde Mallarmé, tb se da en Celán ...que por su tendencia a liberar al lenguaje del referente y señalar una otredad que no puede ser asimilada a la identidad, condenan al fracaso el discurso crítico en su intento por determinar con precisión la univocidad del sentido que atesoran, e d el texto del poema no será más, en adelante, el lugar de la plenitud del sentido, sino una ausencia de significado investido de una potencial significatividad, J Derrida
Porque la palabra poética se aloja en la apertura abismal de la posibilidad absoluta, lo poetice como absolución y disolución de la posibilidad que se demora retrayéndose ante lo posible, sin hacerlo advenir, sin devenir en ello que se planta antes que puedes ser todo eso otro que no es; esa palabra se localiza esencialmente ante sí, sobreviene como antepalabra cuyo recuerdo la despierta en su espacio su muerte anterior e interior Igualado le_talmente con el dios, el poeta se convierte, por refracción en el azogue, en el señor de la nada, en el semejante al portavoz de esa nada que fuimos , somos y seguiremos siendo denunciada y anunciada por un salmo estremecido la creación y la nada quedan transfundidas en el decirse de la palabra aún no dicha, en el no decirse de la palabra anterior, en el quiasmo de una palabra que tiene ante sí la anterioridad que la retrae o retrotrae de y todo eso otro , que no es, creación de la nada y nada de la creación
Waterhouse
Valente , Friedrich Nietzsche, Ludwig Wittgenstein...
Pinturas de fragonard, Picasso, O.Rose y de Johan Knutson.
No carguemos la poesía con palabras ajenas a ella que agotan a los que la leen; es como un crimen contra la belleza
viernes, 29 de noviembre de 2019
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