La verdad es una tierra sin caminos.J Krishnamurti
la incredulidad de santo tomás de caravaggio
K. en sus enseñanzas argumenta que el hombre no puede llegar a ella por ninguna organización, ningún credo, ningún dogma, ningún sacerdote o ritual, ni por ningún conocimiento filosófico o técnica psicológica, sino encontrarla a través del espejo de la relación, de la comprensión de todo el contenido de nuestra propia mente, de la observación y no por medio del análisis intelectual o introspectivo, ya que hemos creado dentro de nosotros mismo a modo de barrera de seguridad, imágenes religiosas, políticas, personales que se manifiestan en símbolos, ideas y creencias y el peso ellas nos domina el pensamiento nuestra relación, y nuestra vida cotidiana, ellas son la causa de nuestros problemas porque nos dividen, nuestra percepción de la vida está moldeada por conceptos que nuestra mente previamente establece pues el contenido de su conciencia es toda su existencia y la individualidad es el nombre, la forma y la cultura superficial que obtenemos de la tradición y del entorno, la unicidad no yace en lo superficial, sino en la completa libertad del contenido de nuestra conciencia, la cual es común a toda la humanidad, de modo que no es un individuo. Enseñanza de krishnamurti
la duda de santo tomás de rembrandt
Quien ama la verdad la busca... pero con amor, pues está claro que la búsqueda de la verdad no solo es un impulso hacia fuera queriendo encontrar lo válido y auténtico, sino hacia adentro, despertando las sensibilidades y capacidades para ver, sentir, entender y ser, en el frontis del templo de Delfos, se podía leer "conócete a ti mismo y conocerás el universo y a los dioses"y es que tal vez la clave para desvelar el universo se encuentre en nuestro interior, como parte de él que somos,
amor y verdad están ligados de una manera tan estrecha que la presencia de uno lleva al encuentro del otro… amar la verdad es lo que más nos acerca a la libertad, a ser libres y dejar libre a los demás…es curioso que el amor tenga tanta importancia para el ser humano, desde prácticamente cualquier perspectiva, que sea algo que nos preocupa a nivel personal, algo a lo cual le dedicamos atención y esfuerzos pero al mismo tiempo,casi nunca nos preocupemos por hacernos preguntas tan sencillas como cómo es el amor qué es el amor para tí cómo y de quién aprendistes a amar, si existen otras formas de amor o en qué se ha manifestado hasta ahora la capacidad de amar que cada uno posee , no sólo en qué relaciones o dirigido hacia qué personas, sino en qué actos, en qué resultados, en la consecución de qué propósitos... en general, vamos por la vida creyendo que amamos y que amamos auténtica o genuinamente, cuando en la mayoría de los casos no hacemos sino repetir ideas y conductas que aprendimos sin darnos cuenta y de las cuales no han tomado la distancia suficiente para saber si, efectivamente, ese es el amor que queremos en nuestra vida, y el caso específico del amor propio no es la excepción, aprendemos a recibir cierta forma de amor, aprendemos a mirar cierta forma de amor, incluso puede decirse que ya entonces comenzamos a amar aunque no sepamos que lo hacemos, entonces, en la infancia, amamos para complacer, para agradar, quizá incluso todavía para sobrevivir, para sentirnos cuidados y protegidos, pero una vez que la infancia ha terminado, ¿seguimos necesitando esa forma de amor? ¿o es momento de amar de otra manera?
"Es necesario desarrollar y vivir el amor a la verdad y al conocimiento como una aspiración natural más allá del entorno cultural y religioso, el amor a la verdad parte de la legítima aspiración por desarrollar el propio discernimiento y comprensión del mundo y de uno mismo".
(Declaración de principios en torno a una ética universal)
Hablar del amor a la verdad es hablar de una de las inclinaciones más naturales que más nos definen como seres humanos,tan natural como el impulso de orientación que hace crecer a las plantas hacia la luz,
todo ser humano ama naturalmente la verdad, nadie quiere caminar por la vida a ciegas sin distinguir ni reconocer la verdadero de lo falso o, cuando menos, lo que nos hace bien de lo que nos daña,
una de sus expresiones más elementales es la necesidad de autenticidad, el rechazo de lo falso, de lo que a veces con medias verdades tiene como intención el engaño, sinceridad, autenticidad, fidelidad a la verdad son valores sobre los que se alzan pilares sólidos en la construcción de la sociedad y de uno mismo, en un nivel más profundo, se manifiesta como la necesidad de caminar por la vida con sentido y con coherencia, de alguna manera es cierto que despertamos a un segundo nacimiento interno cuando surge en nosotros la necesidad de sentido, amar la verdad lleva consigo el deseo de saber y aprender, es amor al conocimiento como proyección de la natural curiosidad del niño y de su no menos natural capacidad de asombro que busca comprender el mundo, indagarlo, experimentarlo, a la vez que se descubre a sí mismo, este impulso es natural reflejo de la necesidad de autonomía que trata de llevarnos a nuestra propia realización humana en libertad, dotándonos de discernimiento y criterio, es el despertar de la razón que, como guía interna trata de permitirnos vivir con profundidad y sentido alejándose de la simple sumisión ciega a unas fuerzas, ya se entiendan naturales o sobrenaturales
El que ama, busca la verdad y no se conforma con la ausencia de respuestas ni con la incapacidad propia para encontrarlas no se resigna y en su empeño trata de superar sus limitaciones, ciertamente, como diría Sócrates con tanta insistencia el problema no es la ignorancia, sino la falta de interés por saber, no es no poseer alguna certeza sino la carencia de impulso hacia ella, pues este abandono nos pone a merced de la esclavitud de la ignorancia y sus mercaderes, cuando al ser humano se le anula su natural tendencia hacia el saber que muestra la necesidad de querer valerse por sí mismo, ciertamente se le esclaviza en la peor prisión, la de la oscuridad mental, la ignoranci, pero continuando con Sócrates la forma más grave de ignorancia no es la del que no sabe, sino la de quien carece de interés por aprender ya sea por sumisión, pasotismo o vanidad de creer que uno ya sabe lo que hay que saber en su trayectoria resplandeciente , aunque breve, Weil tuvo oportunidad de reflexionar filosóficamente sobre el amor y dijo que "amar es adorar la distancia con lo que se ama" que el amor es un indicio de nuestra miseria, Dios no puede sino amarse a sí mismo, nosotros no podemos sino amar algo distinto de nosotros, tiende a llegar cada vez más lejos pero tiene un límite, cuando ese límite se sobrepasa, el amor se vuelve odio, para evitar ese cambio, el amor debe hacerse diferente, tiene necesidad de realidad y en relación al amor a la verdad argumenta que es una expresión impropia, la verdad no es objeto de amor, no es un objeto, lo que amamos es algo que existe, y que pensamos y por eso puede ser la ocasión de producir verdad o error, una verdad es siempre la verdad de alg, la verdad es el esplendor de la realidad, y el l objeto del amor no es la verdad, sino la realidad, desear la verdad es desear un contacto con una realidad, es amarla, no deseamos la verdad nada más que para amar en la verdad, deseamos conocer la verdad de lo que amamos, en lugar de hablar de amor a la verdad, sería mejor hablar de un espíritu de veracidad en el amor...

siguiendo con la filosofía del amor quiero hacer un inciso intercalando el siguiente texto para expresar algo relacionado, Aristófanes identifica que el amor es el sentimiento más grande que tiene el ser humano y nada se puede comparar con el placer de sentirlo, sentimiento ha sido analizado por diferentes filósofos a lo largo de la historia desde Empédocles, quien primero, consideraba el amor y la lucha como principios opuestos de unión y separación de los elementos del universo hasta el día de hoy que quizás se vea al amor como un atractivo sexual en el que el compromiso se ve más lejano .... su concepción ha ido oscilando constantemente como la sociedad en general...
Poema
Las fuentes se mezclan con el río,
Y los ríos con el océano;
Los vientos del cielo se mezclan para siempre,
Con una dulce emoción;
Nada en el mundo es único,
Todas las cosas por ley divina
Se completan unas a otras:
¿Por qué no debería hacerlo contigo?
Mira, las montañas besan el alto cielo
y las olas se acarician en la costa;
Ninguna flor sería hermosa
Si desdeña a sus hermanos:
Y la luz del sol ama la tierra,
Y los reflejos de la luna besan las mares:
¿De qué vale todo este amor
Si tu no me besas?
PB Shelley
"Jankélévitch expone breve pero sustancialmente una cuestión muy precisa con importantes efectos morales, ¿qué es más importante, el amor o la verdad? conforme responde a la pregunta, el filósofo deriva otras cuestiones que igualmente tienen un efecto potencial en nuestro actuar cotidiano, por ejemplo, si virtudes como la sinceridad o la honestidad necesitan del amor para ejercerse, o si hay momentos en que mentir es preferible a decir la verdad por increíble que esto parezca, Jankélévitch señala que el amor es más verdadero más importante que la verdad la sinceridad sin amor no vale nada más vale ser un hipócrita entonces el amor da valor a todas las virtudes, sin amor,la virtud no es más que “címbalo que retiñe”, como dice el apóstol, es el amor el que las vivifica, sin amor las virtudes no son nada, por lo tanto el amor no es entonces, extraño a la verdad, diría incluso que se trata de una “sobre-verdad”, es el fundamento de la verdad, es “sobreverdadero”, si es que puede decirse así, a fin de cuentas, siguiendo parcialmente a Jankélévitch, podríamos decir que
para encontrar la verdad no hacen falta términos muy elevados o complejos, sino simplemente amar la vida, confiar en la vida....de tal modo que nuestras acciones y decisiones nos conduzcan a la "verdad"

j GoIz
16sept 2019



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