El silencio es luz
el canto sabio de la desdicha.. A Pizarnik

A López
Decía F Pessoa ... decir una cosa significa conservarle la virtud y despojarse del terror, los campos son más verdes en el decirlos que en su verdor, las flores, si se describen con frases que las definan en el aire de la imaginación, tendrán colores de una permanencia que la vida celular no permite...La palabra entonces no es necesaria, pues que el sujeto se es presente a sí mismo y a quien lo percibe. Es el silencio diáfano donde se da la pura presencia, María Zambrano
A López
George Bataille señala que, en general, asociamos la idea de felicidad a la de adquisición, cuando es ciertamente el gasto lo que propicia un verdadero goce...

A lópez
Luz de Enero
En la gélida mañana de Enero
miro la helada azul
y la helada es toda la mañana azul.
La neblina húmeda se arrastra y
da en las piedras de comer al olvido.
En medio de un cielo a medio hacer
el silencio se busca... amontona la nieve
en torno a la palabra.
La piedras cubiertas de copos
reconocen los signos ...
resurgen por un instante a la memoria
aquella casa, aquella senda lejana...
nuevamente viene y me hace compañía.
Junto a la puerta los recuerdos
se agolpan esperando entrar
cual golondrinas que van y vienen en zigzag.
La hierba con luz propia, blanca y azul
Enero marchita, abona...
hiela bajo los arboles . Alado.
Pero ya la tarde es de pájaros,
Está por florecer el durillo…
Es cierto que está por florecer…entre enero y abril
entre encinas y alcornoques.
No oíste que los pájaros cantan, fuera del azar,
Cantan por el corazón de la helada,
Qué decís, que ellos no sienten
el durillo bajo la helada…?
jG

Picasso
Puede ser el Silencio, la nada, guía, es decir, una forma de conexión con la Realidad última o Verdad? Lo más profundo se revela en el silencio? Enseña a hablar? Es posible que el silencio presuma de sonido?
La nada no es el objetivo, sino más bien el camino, la forma de ir a buscarlo, en donde el objetivo de este caminar no es otro que el de llegar a la verdad de las cosas, a lo que algunos llaman la Realidad última.
Hundirse en el Silencio, es entendido como el saber de la vida M.Zambrano y lo que en Ibn ‘Arabî pertenece al saber de lo Absoluto.
“Es un absoluto, un ser y no ser, un moverse en este mundo de la relatividad que hemos creído tan salvadora de lo absoluto de nuestro pobre ser, obligado a ser”. Es un no ser en cuanto dejamos de ser un nosotros, y pasamos a ser un Todo, sin descripciones ni limitaciones de tipo concluyente.
Pero dentro de este no ser, germina el nuevo ser, la aurora que es raíz del sentir originario, por eso Zambrano afirma con toda seguridad en un fragmento del texto De la Aurora: “Lo que es negación, o más bien negativo, constituye la forma más acuciante del hacer; así sucede con el silencio” . Si, además de lo anteriormente dicho, el silencio puede llegar a ser la forma más acuciante del hacer, podemos entonces afirmar que el silencio puede ser guía del actuar, en tanto que indica, insinúa y a la vez conecta directamente al sujeto con el ser mismo de la vida.
El silencio tiene el poder de sacarnos de la falsa sensación de estar separados, escindidos de la vida por nuestras angustias, tormentos..., y volvernos a integrar, como de hecho lo estamos aunque sin saberlo, en la vida.
Así, Sócrates buscaba crear perplejidad entre sus discípulos, al respecto, los filósofos Kierkegaard y Heidegger postulan, “La perplejidad es una actitud sana, ella lleva al silencio y a la espera, invita a la paciencia, es otra forma del claro”
También, Heidegger, nos “Induce a callar para dejar que el ser nos hable” Para los pitagóricos, el silencio era señal de discreción y autodominio, simbolizando, Pitágoras, la actitud silenciosa del sabio. Al respecto, Bacon nos dice:
“Los hombres conversan por medio de lenguajes, pero las palabras se forman a voluntad de la mayoría, y de la mala o inepta constitución de las palabras surge una portentosa obstrucción de la mente. Ni tampoco las definiciones y explicaciones con que los eruditos tratan de guardarse y protegerse son siempre un remedio, porque las palabras violentan la comprensión, arrojan a la confusión y conducen a la humanidad a innumerables y vanas controversias y errores”

David Jacques

David Jacques
Para él, la palabra es un canal confuso que, necesariamente, perturba y ensucia la comunicación, pues estas, son un mal traductor, que violenta la comprensión, y están destinadas a la confusión y el error permanentemente, entonces ahora entiendo su complejidad….
A su vez, Max Scheler, representante de la fenomenología comprensiva, caracteriza al individuo por su capacidad de silencio, diciendo “La comprensión de uno mismo, que es la primera condición requerida para que una persona pueda hacer entender a otra ….) lo que es, lo que piensa, lo que desea, lo que ama, etc., depende y muy estrechamente de la técnica del silencio”
Nora Marks Dauenhauer, a partir de sus estudios sobre el significado ontológico del silencio en filósofos como Hegel o Husserl, entre otros, nos comenta que:
“En primer lugar, cualquier acto, ya sea de habla como de silencio, es un incompleto y no autónomo desde el punto de vista significativo, en consecuencia, el habla o el silencio completos no pueden ser una actuación, performance, humana.
En segundo lugar, no existe ninguna razón ontológica para considerar el habla superior al silencio, ambos contribuyen recíprocamente al significado del otro, en tercer lugar, al ser todos los actos del lenguaje indicativos, según Husserl, no pueden contener en ellos mismos la auténtica y completa significación, en consecuencia ni el lenguaje ni el silencio pueden considerarse signos convencionales”
De estas palabras, podemos deducir la dependencia mutua, que tienen la palabra y el silencio, como también, la total jerarquía que tienen ambas, sobre la otra, su dependencia las sitúa en un mismo lugar, el silencio, como la palabra, son soportes de la significación del otro.
Algunos pensadores del siglo XIX y XX, consideran que el silencio es algo irracional, que debe ser superado por la racionalidad propia del habla, esto es expresado por Wigenstein, quien optó por la renuncia a la palabra, pero no porque ya no tuviera nada que decir, sino porque ésta ya no le servía. Francis George Steiner nos explica, el más grande de los filósofos modernos fue también el más profundamente dedicado a escapar del espiral del lenguaje, ka obra entera de Wittgenstein comienza preguntándose si hay una relación verificable entre la palabra y el hecho.
Lo que llamamos hecho pudiera ser acaso un velo tejido por el lenguaje para alejar al intelecto de la realidad. Wittgenstein obliga a preguntarse si puede hablarse de la realidad, si el habla no será solo una especie de represión infinita, palabras pronunciadas a propósito de otras palabras”
Es decir, la búsqueda de la palabra exacta, de la tentativa de decir lo indecible, nos lleva a una palabra que es hija de la otra, nos aleja de la realidad, que esta construida por nuestro lenguaje, el que es dependiente de sí mismo, cómo expresar algo que podría ser el reemplazo del pensamiento, una suerte de superposición permanente de palabras sobre palabras sin fin. María Zambrano, nos habla sobre la palabra y el silencio diciendo,
“La palabra no tiene posibilidad de surgir …la quietud puede ser asimilada, en este caso, a la acción, ella es también acción en el polo opuesto, el polo positivo, es un estado del ser.
La palabra entonces no es necesaria, pues que el sujeto se es presente a sí mismo y a quien lo percibe, el silencio diáfano donde se da la pura presencia” El lenguaje le esta encomendado el moverse dentro de la imaginación … lo que no es palabra es sueño.”
La palabra, no es necesaria para María Zambrano, el silencio, es el lugar donde se manifiesta la gran presencia del ser, la gran gesta de todo, la palabra es su proyección y su sueño. La quietud, nos entrega el origen y el polo opuesto, a la acción. El inicio de todo lo que será proyectado. Por ende, el sujeto es presente, y será percibido por los demás, en su quietud y silencio, máximos.
La luna tiene siempre el poder de transmitir la levedad, su silencio es recordado en este poema de Leopardi, que dice,
“¿Qué haces, luna, en el cielo? Dime, ¿Qué haces silenciosa luna?, Surges de noche y vas, contemplando los desiertos, y luego desapareces.”...( ir a él porque es bello )
¿Podremos explicarlo, con palabras este poema?
La existencia y la presencia del ser humano, parecieran ser más limpias o más esenciales en el silencio, pues la palabra es explicativa e interpretativa, algo que puede ser observado sin intervención alguna, por ende, es infinito como un teatro negro donde se puede aparecer y terminar en el mismo punto.
Lo interesante, de la mirada del silencio, es que su significado siempre está asociado a la ausencia de algo, el significante tiene referencia con el “otro” que no está, no es presente...menciona algo que no está...haciendo , una imagen y otorgándole un sentido.... Estamos frente a una palabra viva como todas, pero ésta, tiene en su origen, un movimiento permanente, al tener como referencia, otro inexistente en el presente...Sin duda que el silencio es el inicio o el fin de ese algo

Gerard Dou

Gerard Dou
De cualquier forma pienso que el silencio es un eterno enigma, moldeado por sensibilidades culturales, personales, circunstanciales, emocionales y de muchos otros tipos… que a veces no lo entendemos ni comprendemos, su porqué? Pero...lo dejo así…
j G

No hay comentarios:
Publicar un comentario