miércoles, 9 de enero de 2019

Lenguaje , cuerpo y pensamiento

“Tu pusilánime razón, hermano mío,

es también un instrumento de tu cuerpo”.
Nietzsche
Resultado de imagen de Watzlawick, Paul. (1979). ¿Es real la realidad?
La razón y los sentidos poseen un valor fundamental en la formación del pensamiento y en la comunicación del hombre con el mundo, la razón no está al margen de las pasiones...,  el hombre cimentado en las ideas de Platón, creyó poder acceder al mundo y a las cosas a través de la esencia, cuyo medio fue el lenguaje, además, se creía que las palabras correspondían a la realidad, por tanto eran imagen de la realidad, pero el h. nunca conoce a plenitud, porque siempre hay algo de por medio, el lenguaje que media nuestra realidad, porque es intencional, con ello se descubrió el giro lingüístico. Por tanto, si la filosofía  asevera que el mundo existe por la razón,  entonces, el lenguaje recita, el mundo palpita en las palabras, y ellas anidan en el cuerpo

La razón como metáfora de la universalización del pensamiento y del lenguaje fue concebida como la representación unívoca de la realidad, lo cual significó la colonización del mundo y con el método científico a la cabeza se erigió la verdad y el hombre moderno, Pienso luego existo, dijo Descartes,  fue la máxima de la razón del hombre moderno.
Todo cuanto existe es porque la razón lo ha demostrado, lo ha iluminado, le ha puesto un nombre que a través del método científico lo ha hecho aprehensible, tal aprehensión del mundo, las cosas y el hombre, se dio gracias a la respuesta de la realidad y al conocimiento que erigió la razón, por esto, el filósofo checo Karel Kosil afirma que las ciencias de los tiempos modernos se hace, ante todo, esta pregunta,  ¿qué es la realidad y cómo puede ser conocida? Galileo responde,  es real todo lo que puede ser expresado matemáticamente.
Es decir el mundo y el ser existen porque son evidenciables a través de la razón numérica, bajo este paradigma del pensamiento, la fuerza abrumadora de la poesía (metáfora del lenguaje vivo), que en otrora gozaba de reputación en el ámbito de la academia, quedó relegada al espacio de la ficción...
En suma, a partir de la concepción de esa razón monolítica, teniendo como ícono al hombre moderno occidental,  la filosofía del pensamiento analítico se estableció como el paradigma de la verdad absoluta, la realidad única. Como dato curioso, vale la pena mencionar que en el ámbito del pensamiento religioso, tal idea, siglos atrás, había sido suscitada a través del monoteísmo abrahámico, un solo Dios, una sola fe reza la Shemá,  así como una sola razón, del mismo modo, en esta perspectiva, los sentidos del ser y su subjetividad quedaron en entre dicho.

Pero al descubrirse el giro lingüístico, el lenguaje pasó a ser objeto de análisis. hubo un cambio entre pensamiento y lenguaje, puesto que el lenguaje nos habla, dice Heidegger, y en este sentido lo real es la interacción, parafraseando a Friedrich Nietzsche ha llegado el crepúsculo de los ídolos, pues, según Paul Feyerabend ,“No existe ninguna cosa que corresponda a la palabra “ciencia” o a la palabra “racionalismo” ni hay nada así como un “método científico” o un “modo científico de trabajo”.
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Es decir, Dios, la verdad absoluta, ha muerto, puesto que toda verdad o visión de mundo e incluso de realidad que se pretenda única o absoluta, no es más que una presunción de poder.

Aquí el lenguaje como fuerza poiética desempeña un factor fundante, ya que con el giro lingüístico operado en la filosofía del siglo XX,  “el mundo para nosotros se asume como mundo apalabrado por nosotros no a través de un hipotético lenguaje ideal, sino de una variedad de léxicos y géneros literarios” Julián Serna.

Al darse el cambio entre pensamiento y lenguaje, al haberse gestado un cambio de paradigma que mutó de la búsqueda de la esencia (lo objetivo, lo racional) a lo subjetivo (los sentidos y la emoción), surgió una gran incertidumbre concerniente a la noción de realidad.

 ¿Es real la realidad? Pregunta Paul Watzlawik, de igual forma responde,“lo que llamamos realidad es resultado de la comunicación.… la más peligrosa manera de engañarse a sí mismo es creer que sólo existe una realidad”. Y este orden de ideas, parafraseando el pensamiento de Paul Rabinow, entonces se puede intuir que las representaciones de la realidad son hechos sociales, porque son constructos particulares y colectivos que están afincados en el horizonte de sentido de la subjetividad. De este modo, lo que es concebido como realidad viene a ser un asentimiento del lenguaje, cuya fuente son los sentidos. En este hecho particular, la poesía, útero del lenguaje, desentraña un factor vital, puesto que ella es “la fuerza potencializadora del ser”, según Paz.
Si en el principio se afirmó que la razón no está al margen de las pasiones, es preciso destacar que tales pasiones están afincadas en el cuerpo, ya que éste es la metáfora más concreta y fugaz del ser. En este aspecto, asevera Nietzsche, el cuerpo es una gran razón, una enorme multiplicidad dotada de un sentido propio, guerra y paz, rebaño y pastor.Tu pusilánime razón, hermano mío, es también un instrumento de tu cuerpo, y a eso llamas espíritu, un instrumento un juego a disposición de tu gran razón.En otras palabras, la razón es el asentimiento del deseo, de nuestros sentidos, el cual genera un argumento que justifica los apasionamientos.

Al apelar al argumento, le damos ropaje a nuestras razones instintivas, por ende, desde esta línea de pensamiento, lo real es la interacción de nuestro ser con el lenguaje.

Si alguien ha tenido en cuenta que lo real es la interacción, el encuentro con el mundo, es el poeta, porque, lo real no es un atributo sino un darse en el instante, en la gran incertidumbre del ser. Al respecto dice Friedrich Hölderlin que
Pero a nosotros no nos es dado
descansar en ningún lugar;
desaparecen, caen
los dolientes hombres
ciegamente de una
hora a otra,
como agua de peñasco
en peñasco arrojada,
a través de los años, a través de lo incierto.

El ser es agua de peñasco en peñasco arrojada a través de los años hacia lo incierto.
Complementario a la fuerza creadora de la poesía, también está presente el componente erótico, la poesía en el eros se transforma en pulsión creadora, en esta perspectiva Aurèlien Demars, citando a Cioran, refiere que
“En un impulso dionisíaco, el eros nos hace revivir el poder de los orígenes, nos lleva a recrear psíquicamente el mundo o, incluso, a aspirar a otros mundos” .
Es la poesía, entonces afirma Octavio Paz “un penetrar en el ser, un estar o ser en la realidad … la poesía es entrar en el ser” . Asimismo, Ricoeur afirma que “la poesía no es elocuencia., ella no tiene por objeto la persuasión, más produce la purificación de los sentidos del terror y de la piedad” .

En resumen  la fuerza vital del lenguaje dado por medio de la poesía habita todas las esferas del ser, y en esta óptica, se puede intuir que la piel es lo más insondable del individuo, en otras palabras, hay un marcador somático a la hora de construir pensamiento, el cuerpo, el cual hace que la verdad no sea etérea sino encarnada, porque habita los rincones más íntimos del ser, en cada pliegue de la piel se refugia una verdad.

Mientras la filosofía analítica razona con el pensamiento intuitivo, la poesía construye pensamiento a partir de la razón instintiva.
 Al respecto el poeta portugués Fernando Pessoa advierte:

Creo en el mundo como en una margarita,
porque lo veo. Pero no pienso en él,
porque pensar es no comprender…
El mundo no se hizo para que lo pensáramos
(Pensar es estar enfermo de los ojos)
sino para que lo miráramos y asintiéramos…

En el encuentro entre ser y mundo, la poesía se transforma en el punto de encuentro y de manifestación, es decir, el lenguaje poético, la estética, se torna para el ser en un tópos epifánico que le revela el mundo, una experiencia erótica comprendida como una experiencia del lenguaje es una experiencia existencial, en esto sostiene Heidegger: “el hombre es lo que es aun en la manifestación de su propia existencia” .

Conclusión 
La razón en el devenir del pensamiento analítico desempeñó un rol protagónico en la legitimación del discurso universalista, lo que estribó en el anquilosamiento de la visión de mundo y realidad, de esta forma, se negó la interacción del individuo con el mundo por medio de la subjetividad, puesto que, todo lo que cayera en este campo viciado, era catalogado como una herejía patológica del ser, no obstante, con el giro lingüístico se presentó la posibilidad de otra vía para el conocimiento, ya que la razón, puramente la razón, fue socavada desde lo subjetivo, no hay razón objetiva, además, siguiendo a Feyerabend:“aun la elección entre teorías está influida incluso por motivos estéticos”.
En otros términos, a partir del cambio hacia la reflexión hermenéutica se dio una reivindicación de los sentidos, que también representó una manera diversa de crear significado y sentido y en  resumen, a partir de los sentidos se presentó otro modo de dar cuenta de la historia y el mundo.
En conjunto con Adriano Fabris, se puede decir:
“Es la lengua en su conjunto la que determina los confines de nuestro pensar., en otras palabras, la lengua constituye el horizonte en el que se circunscribe toda nuestra relación con el mundo, al respecto, por ejemplo Gadamer afirmaría que “el ser que puede ser comprendido es el lenguaje”.
Es entonces, el giro lingüístico la discontinuidad de las metanarrativas, pues el lenguaje, al igual que nuestro sistema conceptual, se gesta en gran medida en concomitancia con nuestros cuerpos y ambientes, ya que el ser es en el mundo como el cuerpo es al pensamiento, porque el pensamiento no está expulsado del cuerpo, puesto que en el horizonte de los sentidos el mundo palpita en las palabras, y  ellas como verdades anidan en la piel.
Resultado de imagen de Fabris, Adriano. (2001). El giro lingüístico: hermenéutica y análisis del lenguaje.
Extractado de critica literaria
 H O Torres
Chardin, Teilhard. (1982). El fenómeno humano
Foucault, Michel. (1994). Las palabras y las cosas: una arqueología de las ciencias huma
Nietzsche, Friedrich. (1995). Así habló Zarathustra. 
Paz, Octavio. (1994). El arco y la lira.
Pessoa, Fernando. (2015). Todos los sueños del mundo. Poemas
Ricoeur, Paul. (2000). A metáfora viva.
Valery, Paul. (1998). Teoría poética y estética. 


j G 
9enero2019

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