La felicidad deja siempre una llaga, aseguraba Hannah Arendt en uno de sus poemas filosóficos, y es que la vida, en ocasiones, parece "un sueño soñado desde tiempos inmemoriales", que se repite una y otra vez. Al fin, "siempre queda un haber sido", una posibilidad rota
Figuración
Existe una melodía por la que yo daría
todo Bach, Debussy y todo Chopin,
una vieja melodía, reconfortante y gozosa
que me trae a mí sólo sus ocultos embrujos.
Cada vez que la presto oídos mi conciencia se hace
cuatrocientos años más joven,
y creo ver cómo se expande
un frondoso ribazo que el ocaso dora.
Luego una alcazaba de argamasa y roca,
de vitrales
matizadas de colores rojizos cadmios
rodeada de amplios jardines y postrado a sus pies
un arroyo que entre peonias , nomeolvides... corre.
Luego una dama de verde viridiana, en su alta ventana,
rubia con ojos verdes esmeralda de atuendo edad media,
que en otra época quizás ya contemplé
si no recuerdo mal.
jG

No hay comentarios:
Publicar un comentario