La vida humana –qué digo, la vida en general– es poesía. Sin darnos cuenta la vivimos, día a día, trozo a trozo. Pero, en su inviolable totalidad, es ella la que nos vive, la que nos inventa".
Lou Andreas-Salome
Escuchar al silencio
La palabra, la blanca voz que me inventa
ya casi apenas entre sueños la intuyo
suena abrazada en voz y silencio
cada vez consolando negando.
En el agua del estanque naufraga
va sumergiéndose hasta el fondo.
El Tiempo la protege del tiempo
tejiendo densas capas de cieno.
Se empeña por romper las ondas,
por dejar su eco a mis sentidos.
Y casi apenas se la escucha
como un leve suspiro.
Más que la palabra noto ya el acorde
Ya más que sonido es indeciso espíritu.
Me corteja , aterido, callado,
el silencio infinito.
j GoIz
Ese misterio de la palabra inventada, despierta la vida esperando, siempre esperando, es sobrecogedor, es inmensurable, desde el instante que la voz queda escrita o desde que queda imaginada en el silencio mental, ya existe, ya es para siempre, siempre, siempre, como la eternidad en labios de un místico, es casi la eternidad, y la verdad es que, dentro de la aventura, no podemos imaginar a la eternidad sino bajo especie de poesía porque ella, por ser voz y silencio es lo que despierta o duerme, pero no puede morir, es eterna porque ella es la abolición del tiempo en el seno del tiempo, estar, ser, esperar, esperarnos.... aunque nadie la oiga, aunque la entierre todos los olvidos, aunque nadie se acerque a despertarla, se siente siempre ya sólo en espíritu, como herida que nos consuela, que nos besa, como un batir de alas recordando, volviendo.
j GoIz
13 junio2018
13 junio2018
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