…La vida y el mundo son el sueño de un dios ebrio, que escapa silencioso del banquete divino y se va a dormir a una estrella solitaria, ignorando que crea cuanto sueña...
H H
Somnolencia deliciosa.Paul Gauguin
Soñando mientras sueñas
Alguna vez estuve dentro de un sueño
soñé con candentes amores
de hermosos tirabuzones, perennes
arbustos con flores blancas y amarillas
atractivos ojos y palabras indefinidas
consoladoras melodías
de nostálgicas canciones.
Disipado e inmóvil ha mucho está aquel sueño
sólo deja en mí lo que algunos días
con insurgente candor vierto en tiernos poemas.
Dispersate igual y escudriña aquel sueño
que no ha mucho perdí
y si lo encuentras acaricialo por mí.
A la etérea sombra le reenvío una brisa volátil.
j GoiZ
Los sueños o el inconsciente nos configuran o influyen en nuestra percepción de la realidad
Nevermore. Paul Gauguin
Ya en los comienzos de la filosofía los presocráticos se plantearon cómo distinguir el conocimiento verdadero del aparente. Tiempo después fue Platón quien puso en tela de juicio nuestro conocimiento de la realidad. En el famosísimo mito de la caverna expone metafóricamente cómo la realidad no es tal y como se nos aparece. Desde entonces, la naturaleza del conocimiento pertenece a las cuestiones perennes de la filosofía. ¿Pudiera ser que aquello que creemos como verdadero no fuera más que la superficie de una realidad más profunda? ¿Pudiera ser que los conocimientos que consideramos verdaderos no sean más que las certezas que tenemos en un sueño? Y si estamos dentro de un sueño, ¿cómo podemos saber que nos encontramos en un mundo onírico? Tal vez sea una barrera invisible que cada cual se impone a sí mismo como recurso para reprimir sus verdaderas emociones y sentimientos. La posibilidad de confundir el sueño con la vigilia es una cuestión clave en Descartes para saber el grado de certeza que podemos alcanzar
Ya en los comienzos de la filosofía los presocráticos se plantearon cómo distinguir el conocimiento verdadero del aparente. Tiempo después fue Platón quien puso en tela de juicio nuestro conocimiento de la realidad. En el famosísimo mito de la caverna expone metafóricamente cómo la realidad no es tal y como se nos aparece. Desde entonces, la naturaleza del conocimiento pertenece a las cuestiones perennes de la filosofía. ¿Pudiera ser que aquello que creemos como verdadero no fuera más que la superficie de una realidad más profunda? ¿Pudiera ser que los conocimientos que consideramos verdaderos no sean más que las certezas que tenemos en un sueño? Y si estamos dentro de un sueño, ¿cómo podemos saber que nos encontramos en un mundo onírico? Tal vez sea una barrera invisible que cada cual se impone a sí mismo como recurso para reprimir sus verdaderas emociones y sentimientos. La posibilidad de confundir el sueño con la vigilia es una cuestión clave en Descartes para saber el grado de certeza que podemos alcanzar
Cavaliers, la fuente , Le Gue.Paul Gauguin
Reflexiones
Hay quien dice que se hacen realidad si los deseas con alma, corazón y vida... Y los imposibles, los sueños imposibles, ellos solo tardan un poco más de lo normal en hacerse realidad, dan fe de ello
...... al menos siempre quedan esas esperanzas, esas ilusiones que pueden hacer levantar cada día. Está claro quizás que dependa del tipo de sueños...
C Sponville en el "El Mito de Ícaro" creía que esperando se vivía todo de un modo más intenso, qué gran error, pues la esperanza no existe, esperar no sirve para nada; aunque por otra parte, hay aquí una gran contradicción pues la nada lo es todo (en potencia), pero aún así sigue siendo una ilusión disfrazada de verde... Lo único real es el hecho de habitar el mismo mundo pero residir en diferentes realidades se podría encontrar ahí el verdadero conflicto de nuestro fuero interno.
Observaciones
Cuando hablamos de sueños, tenemos dos posibles acepciones para la palabra, la referida a las experiencias oníricas mientras dormimos (sueños oníricos) y la que hace alusión a nuestros deseos conscientes (sueños deseos), los sueños oníricos serían el reflejo de nuestro inconsciente, es decir, se basa en la teoría de que nosotros, como individuos, nos encontramos divididos entre una parte que reconocemos y aceptamos, y una serie de deseos y temores que se encuentran escondidos de nosotros mismos, para poder funcionar en el día a día.
Y que los sueños deseos están influidos directamente por nuestro entorno cultural y social. Muchas veces lo que deseamos no tiene relación con nuestras necesidades y deseos más profundos, sino que son solo una expresión de lo que la sociedad espera que deseemos. Por lo tanto, existiría una brecha entre nuestros deseos más profundos, que se expresan muchas veces en los sueños oníricos, y nuestros sueños deseos, que generalmente responden más a un deber ser o a nuestros temores inconscientes. Nuestros conflictos actuales tienen que ver con la diferencia entre estas dos realidades. Así que, a soñar, a interpretar, y a ser paradójicamente un poco más conscientes de nuestro inconsciente.
24junio18

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