Escribo desde un aislamiento efectivo, pero desde un aislamiento comunicable, en que, precisamente, por la lejanía de toda cosa concreta se hace posible un descubrimiento de relaciones entre ellas. M Zambrano

La camarera del Folies-Bergère, de E Manet
Escribo, pues, vagando las ideas y sus huecas y desnudas palabras

Repin, que logra retratar la vida como verdaderamente es
Como si fuese otro...
Con indecisión voy forjando
indecisas palabras, (quiero
ceder un poco de mi alma).
Es difícil llenar con versos
tantas líneas hábiles de emoción.
A cada intento se disgrega en dos
el sendero de mi invención
y surgen otros jamás pensados
quizás uno que no sabré descubrir,
sea el esencial por ser verdad.
Escribo, pues, vagando las ideas
y sus huecas y desnudas palabras
salvándolas de su vacuidad
que vayan en pos del poema.
(Semeja bastante este oficio
a esa otra búsqueda más equilibrada
que es la vida). La ventaja de la imaginación
estriba, que si quiero salgo del camino.
Puedo volver, repetirme.
j GoIz

El bebedor de ajenjo, 1859,Manet
Cuando el tiempo pierde todo su sentido, todos los puntos sirven y, por igual razón, ninguno es válido, es siempre retorno pese a que por ausencia de un punto de referencia nunca sabemos si hemos retornado o estamos en una sempiterna ida sin objetivo alguno, un instante es siempre igual a otro instante, un recuerdo exactamente igual al no recuerdo, así que el cero y el infinito son la misma cosa, la misma cuestión.
Es tan difícil eso de transformar en símbolos las cosas, en magia los momentos ¿que hago yo aquí? qué hago colocando palabras que no sirven para llamar las cosas por su nombre exacto? y si es necesario haberlas conseguido y comprender en su esencia más profunda ¿quien tiene los arrestos precisos y la mente capaz…?
Por la palabra nos hacemos libres, sí libres del momento, de la circunstancia apremiante e instantánea, pero la palabra no nos recoge, ni por tanto, nos crea y, por el contrario, el mucho uso de ella produce siempre una disgregación; vencemos por la palabra al momento y luego somos vencidos por él, por la sucesión de ellos que van llevándose nuestro ataque sin dejarnos responder. Es una continua victoria que al fin se transmuta en derrota.
Quizás comprender la esencia de las cosas que nos acechan y nombrarlas con verdad implica perder su misterio, su magia, su poesía; quedarse en ese grado de ignorancia para que exista la posibilidad del poema. Atónito, uno no puede más que preguntarse cómo es posible que todas esas cosas que componen el mundo en este instante, la realidad, tu realidad, la mía sigan como si tal, indiferentes, el tendero delante de su tienda, el panadero delante de su panadería, el mar tranquilo, esta leve molestia en un zapato, el guardia que dormita en una esquina, una mirada furtiva...,y no haya un verdadero cataclismo ni pase nada, nada....nada.
j GoiZ
7junio2018
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