Recuerdos de la candidez e inocencia..., y los momentos de descanso que nos brindó la infancia, concretamente del atardecer, cuando una vez al final de un día de escuela, cómo uno podía relajarse viendo la lluvia caer tras el cristal, mojando la calle, mientras se disfrutaba inocentemente de la enciclopedia en la calidez del hogar, protegido de las inclemencias del tiempo y completamente ajeno a la crueldad de la vida y de la existencia misma sin molestarnos en absoluto estar solo.
Niño riendo asomado a la ventana de Murillo, pintado hacia 1675

Recuerdos de infancia, jf GoIz
Al caer la tarde, abstraido
tras la ventana, de niño miro
llover. La lampara que se ha encendido
en el cristal resalta
la gotas en el aire oscuro
La habitación vacía
la envuelve tenuamente
y el visillo, moviendose
Sobre el cristal, blanco como una nubosidad
Me balbucea lunar embelesamiento
La escuela se ausenta. Es ahora
El descanso, con la enciclopedia
De historias y estampas
Bajo la bombilla, la noche
El sueño, las horas sin tiiempo
Se vive en el cobijo del ánimo tierno
De niño, y sin augurio
Que afuera el tiempo inminente acecha
Con la vida, a la espera
En su sombra ya se forma la apariencia
jf GoIz
jf GoIz
A saber que el carácter o individualización se forma en la infancia y la sensación de soledad, al igual que otros rasgos, se harán realidad en nuestra vida adulta

Aula de Antonio Machado en el Instituto de Baeza
Aula de Antonio Machado en el Instituto de Baeza
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