miércoles, 3 de abril de 2019

La palabra y su sombra

Aunque la ola de las palabras esté siempre por encima, en lo más profundo de nosotros siempre reina el silencio. Gibran, Arena y espuma.
En vano callejeamos los espacios que nos queda 
entre las intenciones y las conjeturas proferidas.
No hay más que la Belleza y ésta sólo tiene una expresión perfecta, la Poesía, la cual es vida en palabras 

Incertidumbre 

Anclada ya en su confín de tiempo, 
viene la poesía a decir la palabra, 
trepando poco a poco hasta nacer, 
la dejo que fluya entre los labios 
e inesperadamente esa palabra se amplía 
al encontrarse con el caudal 
de la memoria, 
se eleva más y más, se concreta, pule 
y se equilibra entre sueños.

Después inicia su hecatombe 
dependiendo de amor o de vileza, 
la palabra se cierra en los oídos 
se vuelve vaga y sin sentido, 
cubre sus bordes de brozas, 
se despeña ya hecha pedazos 
entre el silencio de las conjeturas.

Esquiva y veloz no se a donde cayó 
no importa es nada lo que dijo 
no importa sólo quería salvarla 
Lo fue todo y es nada 
j GoIz

Guy Orlando Rose
A veces la palabra se aloja en la apertura abismal de la posibilidad absoluta, de la posibilidad que se demora retrayéndose ante lo posible, sin hacerlo advenir, sin devenir en ello que se planta antes que puede ser todo eso otro que no es, esa palabra se localiza esencialmente ante sí, sobreviene como antepalabra en el decirse de la palabra aún no dicha, en el no decirse de la palabra anterior, en el quiasmo de una palabra que tiene ante sí la anterioridad que la retrae o retrotrae de y todo eso otro, que no es. creación de la nada y nada de la creación 
así que la ante palabra, regresa una y otra vez a su lugar, a su inicio último, a la preferencia o inferencia de esa nada e_bullente y pletórica 

Y es que el pensamiento y el lenguaje, paradójica mente, a la vez nos acercan y nos impiden llegar a la realidad, la palabra, junto con el poder de su vaivén vibratorio, es capaz de crear, sanar y también destruir por lo que que habría que considerar al silencio como único amigo que jamás traiciona , es un lenguaje universal que de hecho todo el mundo conocemos y entendemos, aunque no lo practiquemos o en ocasiones incluso se olvide
Silencio quiere decir, dentro de tí, eres sólo espacio, espacio sin estrépitos, silencio quiere decir que has puesto a un lado todo el mobiliario de la mente, los pensamientos, los deseos, las memorias, las fantasías, los sueños, todo lo has empujado al lado., estás mirando la existencia directamente, inmediatamente, estás en contacto con la existencia sin nada entre tí y la existencia


Con esta argumentación podemos establecer de forma terminante los límites del lenguaje, que sólo estaría capacitado para representar hechos del mundo, atrapado en lo que sólo puede pensarse y expresarse claramente, la palabra tendría que renunciar en primer lugar a aclarar sus relaciones con la realidad, ya que toda reflexión en torno a ésta se hallará limitada a lo que permiten los recursos que el lenguaje pone al servicio del pensamiento

P Picasso
Quisiera un poema... quisiera , un poema nuevo, mío , que sin palabras y sin silencios pudiera ser nombrada esa palabra sin sombra como el amanecer que desde la cima del barranco se detiene tocando el horizonte con sus luces sonrosadas, sobre el pié del valle, de brozas y malezas, donde solo florece el agua que queda, y donde como mágica evidencia, lo real se convierte en lo idéntico a sí mismo,
j GoIz 
P Picasso
Algunos pensadores del siglo XIX y XX, consideran que el silencio es algo irracional, que debe ser superado por la racionalidad propia del habla, esto es expresado por Wigenstein, quien optó por la renuncia a la palabra, pero no porque ya no tuviera nada que decir, sino porque ésta ya no le servía. Francis George Steiner nos explica, el más grande de los filósofos modernos fue también el más profundamente dedicado a escapar del espiral del lenguaje, ka obra entera de Wittgenstein comienza preguntándose si hay una relación verificable entre la palabra y el hecho.

Lo que llamamos hecho pudiera ser acaso un velo tejido por el lenguaje para alejar al intelecto de la realidad. Wittgenstein obliga a preguntarse si puede hablarse de la realidad, si el habla no será solo una especie de represión infinita, palabras pronunciadas a propósito de otras palabras” 
Es decir, la búsqueda de la palabra exacta, de la tentativa de decir lo indecible, nos lleva a una palabra que es hija de la otra, nos aleja de la realidad, que esta construida por nuestro lenguaje, el que es dependiente de sí mismo, cómo expresar algo que podría ser el reemplazo del pensamiento, una suerte de superposición permanente de palabras sobre palabras sin fin. María Zambrano, nos habla sobre la palabra y el silencio diciendo,
“La palabra no tiene posibilidad de surgir …la quietud puede ser asimilada, en este caso, a la acción, ella es también acción en el polo opuesto, el polo positivo, es un estado del ser.
La palabra entonces no es necesaria, pues que el sujeto se es presente a sí mismo y a quien lo percibe, el silencio diáfano donde se da la pura presencia” El lenguaje le esta encomendado el moverse dentro de la imaginación … lo que no es palabra es sueño.” 
j GoIz
23 marzo 2019
j A Valente , Friedrich Nietzsche, Ludwig Wittgenstein...
Pinturas de fragonard, Picasso, O.Rose y de Johan Knutson.

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