Ahora me siento como el paisaje, puedo ser audaz e incluir todos los tonos de azul y verde: es encantador, es delicioso.Jamás un paisaje podrá ser idéntico a través de varios temperamentos de músicos, de pintor, de poeta... Cada paisaje se compone de una multitud de elementos esenciales, sin contar con los detalles más insignificantes, que, a veces, son los más significativos JR Jiménez

Al irse del campo, el sol...
Pone en los árboles verdes
Un oro en lágrimas, trémulo
Como un llanto de mujeres…
El campo tiene, a la tarde,
Claros verdores dolientes,
Dulces verdores, tan pálidos
Que parece que se mueren.
Son verdores que se ponen
Todo lo tristes que pueden,
Porque el valle sepa cómo
Los árboles se enternecen.
Y hasta los pájaros van
A las copas a esconderse,
Que no están bien tantas alas
Cuando las ramas se duelen…
Todo por el corazón
Que, en una colina alegre,
Mira la puesta de sol
Sobre los árboles verdes.
Juan Ramón Jiménez
A veces incluso es posible encontrar inesperadas novedades en el mismo paisaje que hemos visto antes muchas veces sin advertirlas.

Poema: Paisaje emocional
jf GoIz
Miro a lo lejos con atención el cielo en la madrugada, y observo la oscuridad que se fuga , y entre mechones de nubes se abre paso otra aurora, otra mañana, otro día; los menachos de nubes se desparejan y despabilan los montes. La naturaleza aún amodorrada su melodía acompasa para acomodarse al día que asoma entre montañas. Allá en el monte entre tomillos y jaras ya silenció el ruiseñor y es la coguta la que canta.Cerca muy cerca de ellos un arroyuelo que tararea camuflado , entre tamujas y zarzas,y va conducido de árboles que tienen desnudas ramas; tararea el agua en su camino,va rastreando, cazando nuevas aguas. El agua del arroyuelo se carcajea mientras se desplaza saltando entre las peñas y apacigua sus claras aguas cuando llega a un muro de peñas para ver volar libélulas y oír croar a las ranas.Hay cercas plantadas de olivos con sus ramas ataviadas con perlas negras brillantes, algunas verdes; otras, incluso moradas. Se enjalonan los olivos cuál tropa en la parada. En las dehesas bastas y terrosas las encinas son las reinas, campan siempre a sus anchas. Las encinas majestuosa,, bellas, austeras, impertérritas, mansas, sensatas...En los surcos que se abrieron en la tierra los trigos se mecen como los juncos y las cañas , con el airecillo del ocaso y de la claridad y luz sonrosada de la aurora temprana. Juega la brisa con las espigas antes de que el sol abata Los montes, esos montes suntuosos se visten de oro y plata, son el espacio de la caza y su oteador es el águila.Montes, donde brota alegre el agua.Las riberas de sus arroyos, fértiles plantíos sembrados cambian el oro del cereal por el de verde esmeralda de la huerta, verde color de esperanza.Pueblos blancos y pequeños por campos se desperdigan y sus casas de campo humildes al cielo miran con calma esperando tiempos y estaciones nuevas que les traiga la ilusión y esperanza por el vivir el mañana
jf GoIz

Bella descripción paisajistica!
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